27.3.08

El Dominical - El Comercio


Enrique Sánchez Hernani
Con absoluta seguridad Bombardero, el megatexto del poeta y escritor César Gutiérrez, es el experimento narrativo posvanguardia más ambicioso de los últimos cincuenta años.
Alguien que ha revisado el libro (descomunal, por otra parte: 558 páginas) nos mencionó que tenía en mente Escalas melografiadas de César Vallejo o La casa de cartón de Martín Adán, en su resuelto interés de modificar los límites del género narrativo. Nosotros no nos animamos a ubicar dentro de un género a Bombardero. Aparenta ser una novela (hay un narrador omnipresente) y desarrolla varios cuadros que podrían tener una sucesión histórica: va del ataque a las torres del World Trade Center hacia un futuro incierto. Pero la narración corresponde más bien a un gran texto de prosa poética que incluso ha trabajado la tipografía: hay centenares de modificaciones de tipos de letras y se han insertado todos los isotipos que han sido posibles cuando se habla de tal o cual marca.
Por otra parte, la reflexión que existe sobre la gran deflagración (profecía que los ecologistas manejan para avizorar el fin del planeta) y sobre la guerra, al incluir una devastadora cantidad de información (desde marcas de objetos civiles y bélicos, a datos minuciosos sobre una multitud de cosas y sucesos) y al hacer confluir a muchos personajes -no todos perfectamente identificables-, nos hace pensar que también hay un propósito ensayístico y filosófico en el uso del lenguaje.
¿Qué cosa es Bombardero entonces? Un megatexto cuyo cuerpo central, podemos identificar, es un gran alegato antibélico. Pero no hay nada que sea identificable con un discurso político (aunque subyazca una ideología) o con un género narrativo convencional que hayamos visto antes. La técnica narrativa se parece, más bien, a ese tipo de redacción que viene consolidándose con el uso de la tecnología informática y de la telefonía celular para enviar mensajes. Y los referentes son decenas y decenas de canciones o grupos musicales (el autor fue alguna vez DJ en Arequipa, su ciudad natal), centenares de hechos y situaciones producto de la gran cultura de la multiinformación.
El autor, y esto, pensamos, más en clave de humor, además incorpora textos en otros idiomas, desde el inglés y el quechua al árabe, que finalmente son guiños a otras culturas y así, creemos, deberían ser tomados. Por momentos los referentes podrían ahogar a un lector poco culto. El libro lo abren 25 epígrafes, con párrafos de El Corán o frases de Brian Eno o David Bowie. Creo que esto es una advertencia sobre el afán totalizador y enérgicamente ambicioso del megatexto. De alguna manera es, también, la clave para leer el libro como un universo particular al que hay que aproximarse asiéndose de la poesía y la tecnología visual e informática. De otra manera -y esto lo sabemos porque hablamos con su autor en una conversación que hemos extraviado- es el relato de un viaje interior que comprendió, también, un viaje exterior: el libro fue escrito a lo largo de más o menos ochos años en ciudades que van de Arequipa y Lima a Nueva York. Por eso es que está salpicado del recuerdo de una mujer (Rachel) y de una multitud de referentes a la cultura peruana dentro del contexto explícitamente neoyorkino donde el texto pretende desarrollarse.
El lector no la tendrá fácil al leer este libro. Pero no podrá eludir su magia fascinante y su carisma, su poesía. Quienes estén interesados por el desarrollo moderno de la cultura occidental y sus no pocos tropiezos con el mundo musulmán, avizorados desde una torre poética, aquí tienen una pieza narrativa que van a adorar. Obviamente, Bombardero debe merecer una lectura y análisis académico pues, definitivamente, algo nuevo ha nacido en la literatura peruana e hispanoamericana.
(El Dominical de El Comercio, 23.03.08. Foto: Herman Schwarz - Photoshop de la casa).

1 comentario:

  1. Por recomendación de una amiga acabo de descubrir tu libro, César, y me parece muy sobrio y puntual el comentario del firmante, Sánchez Hernani. Quien además hace bien en decir que "debe merecer una lectura y análisis académico pues, definitivamente, algo nuevo ha nacido en la literatura peruana e hispanoamericana". ¿Llegará esa lectura y ese análisis? ¿Qué otras expectativas tienes? Mis mejores deseos, señor escritor. Un abrazo desde Madrid. Y gracias por regalarnos Bombardero.
    Andrea F.

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