lunes, julio 06, 2009

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FeriaInternacional

DeLibroDeLima

v é r t i c e d e l m u s e o d e l a n a c i ó n

sábado 1º de agosto . 8:30 pm

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jueves, junio 25, 2009

oh my new york new york

((aquí hay un fragment de la explosión))

1
RESET
HAY AVIONES EN EL AIRE
(Montparnasse 1999 – Nubegris, 2001)

En el cementerio de Montparnasse, a las seis de la tarde, Rachel sube a la tumba de Cesitar Vallejo y separa las rodillas.
Tres hojas de lirio caen desde el cielo y una tardía gota de semen de­s­ciende cansinamente por su ingle. Estoy completamente exangüe y completamente exangüe intento descifrar en el cielo las trampas del amor: de aquel amor de música ligera nada nos libra, nada más queda. Un avión aparece en el cielo.
Deslizo mi mano bajo su jean y siento el sudor frío en el interior de sus muslos. Una línea blanca se ha formado en el cielo, miro. Aquel sudor con aroma a cripta tardará mucho en secarse, pienso.
—Quiero ser boca fresca, agua mansa, a veces solo ritmo —digo.
Dos aviones se cruzan en el aire.
Estamos en el aire.

[Dos años después (11S del 2001)]:

Alguien, en algún lugar del planeta, está enviando una línea de aviones contra el cielo naranja, a veces rojo, veteado de amarillos, estriado en escarlata, casi rubí.
Alguien se dispone a desfigurar la geometría del globo, alguien quiere borrar las coordenadas, alguien quiere, alguien busca, alguien planea.
Alguien se dispone a pulsar insistentemente la tecla delete y luego el botón reset y luego todos estarán huyendo de la línea de aviones y de los cuatro pilotos del Apocalipsis: el desarrollo del polvo preside los aconteci­mientos de la vida, corremos hacia el polvo como si fuera nuestro único destino bajo la atenta mirada de las estrellas.
—Creo que están bombardeando Nueva York.

jueves, junio 18, 2009

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ARTEFACTO : 80M84RD3R0 :
CABINA : J4RD1N5014R
PILOTO : 7170D0M1N6U3Z
TRACK INICIAL : D3S7RU1R41PH460 8M8RMX
ARSENAL SONORO : HARD PC SONY VAIO PRE USB M-AUDIO EVO
METRALLA DE-CONSTRUIDA : ZEITGEIST ANIMATRIX MAQUETA DEL HOTEL FRAKTAL GOOGLEEARTH
VOZ REPLICANTE : CZAR6U713RR3Z
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domingo, junio 14, 2009

garcía pérez : genocida

lunes, junio 08, 2009

con d10s



jueves, mayo 14, 2009

28MAY09 : 80M84R5D30 UMAY0RD3SANM4RC0S


jueves, abril 30, 2009

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en: Lagartero - revista de artes & letras de la escuela superior de bellas artes del cusco

miércoles, marzo 18, 2009

culturaLAVANGUARDIAb a r c e l o n a


puntero+imagen+click=amplía

Cuatro megalópolis, cuatro nietos 'mutantes' de Borges
JORGE CARRIÓN
La cultura latinoamericana se ha convertido en una red de megalópolis. De un extremo a otro de de esa red, de Buenos Aires a México DF, pasando por Lima y por Caracas, estas cuatro entrevistas breves se proponen revelar a cuatro escritores que tienen varios puntos en común: sus poéticas son urbanas y sumamente críticas, están construyendo su obra con rigor,
sin ansias de inscribirse en el mercado, pero sin renunciar a él, y son emergentes.
En una época en que parece que la emergencia en el contexto de la lengua tiene que ver exclusivamente con la publicación y el reconocimiento en España, las trayectorias asimétricas de Fabián Casas, César Gutiérrez, Rodrigo Blanco y Rafael Lemus,
que no han publicado en nuestro país,
demuestran que se puede dibujar una trayectoria de calidad desde lo local.
Siguen a Borges sin aceptar la herencia del boom.
Un mapa mínimo y panorámico de la literatura futura de América Latina, que se adelanta años a la llegada de sus autores a las librerías españolas.

BUENOS AIRES: FABIAN CASAS
Aunque como poeta es bastante conocido en América Latina (y en España ha sido antologado en Pulir huesos), Fabián Casas (1965) es un narrador con prestigio pero minoritario en Argentina. Nos encontramos en la sede de Santiago Arcos Editor, acompañados por Miguel Villafañe, el responsable de la publicación de sus libros de relatos, Los Lemmings y otros (2005) y Ocio, seguido de Veteranos del pánico (2006). Muy moreno, gafas de sol a lo George Michael, dos anillos de plata, jersey de escote en pico Lacoste con corbata a rayas: así hay que imaginarlo.
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Tanto tu poemario ‘El Spleen de Boedo’ como Ocio parecen remitir a la filosofía poética de Baudelaire.
Yo estudiaba Filosofía, pero a los 21, cuando estaba a punbto de casarme, decidí dejarlo todo: me fui dos años de viaje y me instalé en el Amazonas. Acostumbrado a cagar en la selva, me costó mucho vivir en la casa de mi viejo. De allí salió Ocio.
Toda tu obra narrativa gira alrededor del barrio de Boedo, como si quisieras crear una mitología personal emparentada con Roberto Arlt y compañía.
Boedo es el lugar donde yo nací; yo no tengo imaginación, escribo sobre lo que conozco y no me interesa en absoluto armar una mitología. Hace poco Clarín me llamó para enfrentarme a Alan Pauls, él sería Florida y yo Boedo. Lo rechacé. La literatura es una constelación, todo coexiste, no me gusta la exclusión que practican los escritores imperialistas. Ni los que rechazan la vida. Steiner, entre un cuadro y un nenito, salva el cuadro. Yo al nene.
En tu ensayo bonsái ‘Yo que crecí con Videla’ hablas políticamente de Charly García.
Sí, claro, todo es política. La izquierda es un tumor y, como tal, es rechazado por la naturaleza. El peronismo es de derechas, por eso subsiste. Y en literatura, te pongo dos ejemplos: Juan Gelman es un gran escritor de derechas, cuando es de izquierdas se vuelve pedagógico; y Orwell fue un gran escritor de izquierdas, lo consiguió porque superó la pedagogía.
Uno de tus relatos está dedicado a Fogwill; en otro aparece como personaje. En cambio, un tal ‘Ernesto Sótano’ lew parece al narrador “una mierda”.
La diferencia entre Quique y Sótano es que Quique tiene poesía y Sótano no tiene nada.
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CARACAS. RODRIGO BLANCO
Las mesas de la redacción de El Papel Literario es un aquelarre sinérgico y literario. Afuera, está Caracas, congestionada y violenta; adentro, Diajanida y Virginia, bajo la supervisión del crítico Nelson Rivera, alternan la elaboración del suplemento cultural más influyente del país con la conversación con los colaboradores. Es aquí donde me presentan a Rodrigo Blanco (1981). Moreno y espigado, es el autor de dos libros de cuentos sofisticados, Una larga fila de nombres (Monte Ávila, 2006), y Los invencibles (Mondadori, 2007), de enorme ambición literaria.
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Sorprende que en tus dos libros haya un prólogo donde se da la clave y la teoría, o parte de ellas, sobre los cuentos que el lector va a encontrar.
La idea surge por una cuestión estratégica. Yo publiqué mi primer libro gracias a un concurso para autores inéditos, al que manda sus manuscritos cualquier cantidad de gente: tenía que llamar la atención del lector. Se trata también de un discretísimo homenaje a Borges, quien solía escribir magníficos prólogos a sus libros.
Tu primer cuento se llama precisamente ‘El primer cuento’. Quiere ser una vuelta de tuerca al tema de la angustia de la escritura. Los límites del lenguaje, la prosa como poema: son temas que te interesan.
Fue el primero que sobrevivió a la autocensura. En mi caso, el temor no es a dejar de escribir sino a que deje de gustarme, hasta el punto de no querer publicar, lo que escribo.
Has hecho tu tesis sobre la obra de Ricardo Piglia: ¿cómo dirías que es tu influencia en la literatura hispanoamericana de tu generación?
Es una obsesión disfrazada de investigación académica. Me parece que Respiración artificial es un umbral que marca una dirección radicalmente distinta de lo que en la narrativa escrita en español se venía haciendo. Creo que esa novela de Piglia es el acta de defunción de los temas y las formas que caracterizaron a los autores del boom.
¿Cómo definirías literariamente a Venezuela? ¿Te sientes apoyado por tus contemporáneos?
Venezuela es un país que siempre ha luchado con el fantasma del encierro, de no lograr que sus obras y sus autores sean leídos más allá de sus fronteras, salvo algunas excepciones. Ahora da la impresión de que los mismos escritores están trabajando con un ahínco y una constancia que lucen nuevas en nuestro panorama literario.
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LIMA: CÉSAR GUTIÉRREZ
Veo Bombardero (2008), por primera vez, en una librería de Arequipa. Después me lo encuentro en las de Lima. Un auténtico ovni: grueso como un ladrillo, combina imagen y juego tipográfico en el formato de un catálogo de exposición. Pronto me dicen que es el libro más radical de la nueva literatura peruana. Norma lo ha fragmentado en tres partes y ya ha publicado la primera, Ground Zero. César Gutiérrez (1966), a quien conozco fugazmente mi penúltimo día en el país, reacciona a los extraños (y a los e-mails que nos cruzamos luego) con detalles de maldito. Lo que es de agradecer.
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¿Dónde estabas el 11 de setiembre del 2001, el día de la acción de tu novela?
Acababa de regresar de una fiesta y estaba durmiendo borracho. Como dicen en Perú, “estaba bomba”. Entonces me tocaron la puerta para decirme prende la tele. Y entre esa bomba y el bombardeo con misiles tripulados apareció automáticamente el título del libro.
Desde la segunda línea de tu novela invocas a César Vallejo. ¿El gran poeta en nuestra lengua del siglo XX es el gran narrador peruano contemporáneo? O, en otras palabras, ¿tu modelo es un poeta porque no reconoces a ningún narrador?

Vallejo es multiforme, también fue un excelente narrador, ensayista y periodista de fuste. Ahora, Bombardero homenajea a más de un prosista, de manera a veces velada (los procedimientos son un tributo a Joyce, Sterne o Cioran) y a veces expresa (Arguedas, Amis, Poe, Hunther Thompson, Juarroz, etc.).
Una de tus estrategias narrativas es el zapping. Pero tu novela es lenta, poética, de consumo pausado. Como el zapping, crea loops. ¿Es posible escribir sin tener el cuenta la televisión?

Gracias por la pregunta. Yo no puedo escribir sin tener en cuenta los audiovisuales, el punk y la electrónica, que son la banda sonora de mi vida. La velocidad del audiovisual, su interposición inclemente de planos crea collages que al estrellarse recíprocamente van tejiendo eso que con tanto acierto llamas loops, como en las canciones.
Constantemente entrelazas la violencia extrema (los aviones contra las Torres) con el sexo. Incluso hablas de porno. ¿El terrorismo es la forma del Tánatos del siglo XXI y el porno del Eros?
Eso no lo tenía precisamente calculado, pero me parece una interesante analogía. La tendré muy presente durante mis próximos atentados... contra Jenna Jameson y sus amigas.
¿Te sientes apoyado por otros autores u obras peruanos de este momento?

Bombardero es un libro que sale gracias al apoyo de mis amigos y del Gobierno de mi pueblo, Arequipa. Tengo un gran amigo escritor que intentó editarla en Madrid pero nada pudo hacer. Ahora, que una multinacional como Norma la esté re-editando habla bien de la capacidad del mainstream para respetar un trabajo original absolutamente underground.
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MÉXICO DF: RAFAEL LEMUS
México DF, la ciudad más demencial del mundo, posee una exquisita y múltiple y a veces carnavalesca vida literaria. Aunque los años pasen y Rafael Lemus (1977) empiece a dejar de ser el enfant terrible de las letras mexicanas, su opinión continúa actuando a redropelo de las imperantes. Como se observa en esta entrevista, el autor del libro de relatos Informe (Tusquets, 2008) y de la invectiva Contra la vida activa (Tumbona, 2008) hace de la ironía su mejor bisturí cuando se trata de practicar operaciones o autopsias a la literatura de su país.
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A juzgar por los tus textos, cultivas cierto gusto por lo anacrónico.
Me temo que soy absolutamente anacrónico. Aunque me dicen que las batallas literarias han terminado y que ya todos somos globales y felices, yo sigo advirtiendo aliados y adversarios. Aunque los medios y las editoriales insisten en que todos los libros son literatura, yo sigo pensando que hay literatura y hay basura.
En tu cuento ‘Crítico’ construyes un artefacto muy interesante: sobre la base de la picaresca, con la relación ‘senex’ ‘puer’ entre un viejo ciego y un joven lazarillo/lector, hablas de la relación conflictiva con la tradición, de la imposibilidad de matar al padre.
Los Contemporáneos presumían su pobreza: no robaban a las generaciones posteriores ni dejaban, según ellos, nada a las posteriores. Lo mismo me gustaría decir, pero no puedo. Casi involuntariamente escribo desde o contra la tradición literaria mexicana: para prolongar la escritura de algunos pocos autores (Efren Hernández o Juan Vicente Melo, por ejemplo) y para oponerme a las inercias de nuestra narrativa. En esto, creo, también soy anacrónico.
En ese texto hay posibles alusiones a Borges y a Don Quijote.
Cuando escribía ese cuento creo que pensaba, ya no sé por qué, en Rulfo y otro poco en Bernhard. ¿Es este un buen momento para repasar mis influencias? No, definitivamente, Fuentes ni Volpi ni esos otros escritores mexicanos que ustedes editan, en España, bajo la etiqueta del crack. No la cursilería de García Márquez ni la América Latina de García Márquez ni el castrismo repugnante de García Márquez. No Elenita Poniatowska. Casi ninguno de los escritores de los suplementos españoles. En México, quizá el intelectual tiene que lidiar más que en otros países por su independencia, porque es fácil ser ‘institucionalizado’ mediante becas, programas nacionales, etcétera.
Desde tu posición de redactor de ‘Letras Libres’, ¿cómo te sitúas en ese contexto complejo?
El escritor-funcionario: de eso está atestada la literatura mexicana. De eso y de mesura. Me gustaría creer que yo, desde Letras Libres o a través de mis reseñas y ensayos, intentara disentir, joder.

jueves, marzo 12, 2009

ENTUBLANCAPALIDEZ : ESCRIBO

E S C E N A F I N A L
he dejado la puerta entreabierta
soy un animal que no se resigna a morir
la eternidad es la oscura bisagra que cede
un pequeño ruido en la noche de la carne
soy la isla que avanza sostenida por la muerte
o una ciudad ferozmente cercada por la vida
o tal vez no soy nada
sólo el insomnio y la brillante indiferencia de los astros
desierto destino
inexorable el sol de los vivos se levanta
reconozco esa puerta
no hay otra
hielo primaveral
y una espina de sangre
en el ojo de la rosa
blancaleonorvarelagonzáles
((lima10.8.26-lima12.3.09))

lunes, marzo 09, 2009

((7am8ién vi3n3...))

lunes, marzo 02, 2009

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jueves, febrero 26, 2009

PECHAKUCHA NIGHT (((((performance)))))

1
ALGUIEN ESTÁ ENVIANDO UNA LÍNEA DE AVIONES ALGUIEN DESFIGURA LA GEOMETRÍA DEL GLOBO ALGUIEN ESTÁ BORRANDO COORDENADAS ALGUIEN ESTÁ QUEMANDO CROMO ALGUIEN DICE: ESTAMOS EN EL AIRE ESTAMOS EN EL AIRE ESTAMOS EN EL AIRE
2
ALGUIEN PLANEA SOBRE TU ROSTRO NUEVA YORK HAY 4VIONES EN EL AIRE DISPONIÉNDOSE CONTRA TU FAZ PERFECTA UNA LÍNEA DE CASTILLOS ESTRIADOS CON VIDA PROPIA NARRÁNDOSE EL CAUDAL DE UNA PROSA CUYO MOTOR SE LLAMA RACHEL
3
RACHEL: DOS FINÍSIMOS TRAZOS Y UNO BREVE OJOS AZULES PIGMENTADOS CON DORADOS PUNTITOS LUMINOSOS NARIZ QUE SE PROYECTA ARRASTRANDO CABELLOS LACIOS Y CASTAÑOS Y PÓMULOS PROMINENTES COMO LOS DE UNA MODELO QUE HA SIDO CONSTRUIDA EN TÚNELES DE VIENTO
4
EL BESO DESPUÉS DEL AMOR ES BREVE PRECISO E INTERMITENTE INTENSO MAS NO EXTENSO DELICADO NUNCA FRÍO SIEMPRE PELIGROSO PERO AQUEL BESO FUE INTENSO EXTENSO Y DEFINITIVO PARA UN DÉBIL DE MIERDA COMO YO EL PRIMER BESO ES SIEMPRE EL DEFINITIVO
5
DEFINITIVO COMO EL SALTO AL VACÍO DE EL HOMBRE QUE SALTA UNA BRIZNA DE ESTÁTICA UNA PESTAÑA DIGITAL DEL SATÉLITE UN MILÍMETRO SATURADO DE ÉTER EN LA SOLEDAD DEL COSMOS : TAN DULCE ES EL VÉRTIGO CAER CAER CAER
6
LAS CANCIONES SON COMO LOS AVIONES LAS CANCIONES VIVEN EN EL AIRE Y SOLO HACE FALTA QUE ALGUIEN LAS ATRAPE PARA QUE NO VUELVAN A CONVERTIRSE EN OXÍGENO QUE ES EL ELEMENTO NATURAL DE LAS CANCIONES Y DAVID BOWIE ES EL ÁNGEL QUE CUIDA LAS CANCIONES Y PUEDE CUIDAR DE NOSOTROS SI APRENDEMOS A CONFIAR EN LAS CANCIONES

7
PUEDO VER UNA PELÍCULA DEL TERROR EN TUS OJOS CUANDO CANTAS CANTAS CAMINANDO A TRAVÉS DE UNA CANCIÓN DESIERTA CUANDO LA HEROÍNA MUERE Y LA SANGRE FRÍA QUE SALE DE TU GARGANTA DAVID CONGELA EL RELÁMPAGO DE MIS VENAS
8
PUDIMOS AMARNOS COMO LOS DELFINES SE AMAN EN EL MAR PERO CAMINAMOS HACIA EL MURO / SILBABAN BALAS SOBRE NOSOTROS / Y NOS BESAMOS COMO SI NO HUBIERA MÁS QUE DOS / PUDIMOS BESARNOS Y HACER LO DE SIEMPRE / PUDIMOS SER HÉROES POR UNA VEZ / ¿NO LO VES?
9
HÉROES COMO EL BARDO QUE SE HOLOCAUSTA EN ÓPALOS DISPERSOS Y CAMINA SOBRE VERSOS GRISES Y LUEGO CAE Y FOSFORECE Y EN LA ATMÓSFERA DE CELULOSA ASCIENDE Y CAE / OH GRAN CÉSAR TE DESCUELGAS LONGITUDINAL COMO HESPÉRIDE DE LUZ PENDULANDO EN TRILCE 10
ASÍ QUE AHORA ESCRIBO RÁPIDO Y SUFRO UN POCO PORQUE PENSABA MORIR ANTES QUE TÚ AUNQUE NUNCA ES TARDE Y SIEMPRE ES UN BUEN TIEMPO PARA MORIR Y EN ESO ESTOY EN ESO SIGO EN ESO TRABAJO: CONVIRTIÉNDOTE EN PAPEL

11
TRANSFORMÁNDOTE EN VERSOS VIVO AQUÍ EN LA ZONA CERO PUEDO ESCRIBIR UNA HISTORIA CORTA PARA CADA UNA DE MIS CICATRICES UNA NOVELA LARGA PARA CADA HERIDA QUE NUNCA TERMINA DE CERRAR Y UN POEMA ROJO PARA LA NARIZ DE CADA AVIÓN DE PASAJEROS QUE ACELERA CON DIRECCIÓN A MÍ
12
COMO SI VINIERA DESDE EL CIELO UNA NUBE BORRASCOSA CARGADA DE TINIEBLAS TRUENOS Y RELÁMPAGOS ALÁ ABRIÓ LAS PUERTAS DEL CIELO Y LA LUZ DE MIL SOLES CANTÓ A CORO: YO SOY LA MUERTE EL FIN DE TODOS LOS TIEMPOS Y CADA PILOTO ES UNA BOMBA
13
INICIO LA CARRERA DE CARBONO ADQUIERO LA TRANSPARENCIA DE UN CICLÓN CON SED DE ABSOLUTO INFLO MIS ALAS ELEVO LA NARIZ ME HAGO CONSTANTE EN EL ARDOR DEL VIENTO BAILO COMO UN LÁTIGO DE AIRE BAILO EN MI PROPIA TRANSPARENCIA COAGULANDO
14
HE VISTO UN MUNDO ROTO POR LA GUERRA HE VISTO NATURALEZAS MUERTAS CREADAS POR UN EQUIPO DE DEMOLICIÓN HE VISTO HOMBRES CONECTADOS A TERMINALES ELÉCTRICOS EN LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN DE DARFUR GUANTÁNAMO Y ABU GHRAIB
15
HE ESCRITO UN LIBRO CON EL MISMO CLAVO CON EL QUE ME TATUÉ EL NOMBRE DE MI AMADA Y SI NO ME HUBIERAN DICHO QUE ESO ERA EL AMOR HUBIERA PENSADO QUE ERA UN LABIO INFLADO CON HEROÍNA
16
HE SIDO ESE PILOTO QUE ARROJA EL HUMO DEL FÓSFORO HE VISTO A MILES DE NIÑOS RESPIRANDO CESIO 137 EN BAGDAD EN CADA CÉLULA OCURRIERON RUPTURAS DE ADN Y TRITURACIONES DE CROMOSOMAS HE VISTO MILLONES DE OJOS BOMBARDEADOS POR RADIOACTIVIDAD
17
HE VISTO HOMBRES CONVERTIDOS EN RACIMOS DE TEJIDO QUELOIDE HE VISTO EL COLOR DE LA FATIGA A 42º DE FIEBRE HE VISTO SANGRE EN LOS LABIOS Y DESPUÉS YA NO HE VISTO NADA PORQUE TODOS LOS QUE TENÍAN QUE MORIR YA HABÍAN MUERTO
18
HE HECHO EXPLOSIONAR LOS ONCE GIGANTESCOS FRAGMENTOS DE UN POEMA PARECIDO A UNA NOVELA LARGA CARGADA DE VERSOS Y VERBOS POLIFÓNICOS Y ADJETIVOS ALTAMENTE INFLAMABLES CON HUMOR DE LA EDAD NUCLEAR
19
HE VISTO UN MUNDO ROTO POR LA GUERRA EN LA PUNTA DE BATTERY PARK HE VISTO ARDER ESA LENGUA DESDE EL SATÉLITE LA HE VISTO HERVIR COMO UN POZO DE PETRÓLEO EN BASHRA COMO UN SUICIDA PALESTINO COMO UN ESCRITOR QUE SE QUEMA COMO ESTRELLA EN FASE SUPERNOVA
20
HE VISTO HE ENSAMBLADO Y HE TRANSPORTADO UN ARTEFACTO CARGADO DE URANIO A TRAVÉS DE DOS CONTINENTES HE COSECHADO 9 RECHAZOS EDITORIALES Y AL FIN HE ESTALLADO : TODOS ESOS MOMENTOS SE PERDERÁN EN EL TIEMPO COMO LÁGRIMAS EN LA LLUVIA : ES HORA DE MORIR

viernes, febrero 20, 2009

80M84RD30PECHAKUCHA25FEB09


Pecha Kucha en japonés, chi-chat en inglés, cháchara en castellano. Creado por los arquitectos Astrid Klein y Mark Dytham (KDa) en Japón, el evento surge como un espacio de “showcasing + networking”.
En la primera etapa, 12-15 presentadores exponen sus ideas, proyectos, diseños a través de 20 diapositivas de 20 segundos cada una. Los presentadores son estudiantes, académicos, empresarios de diferentes disciplinas: arquitectura, diseño gráfico, moda, música, fotografía, d industrial, cine, multimedia, publicidad, antropología…
Pecha Kucha Night se diferencia de otros eventos por su formato de rápida presentación: cada orador tiene solo 6.40 min para exponer su idea. La audiencia experimenta una increíble diversidad de presentaciones en un breve período de tiempo.
Al finalizar las presentaciones, el evento se transforma en un espacio de interacción entre los presentes; provocando la comunión entre innovadores con diferentes perfiles creativos. Es el momento de encontrar trabajo, un socio, de acercarse a los presentadores con preguntas o tarjetas. Es el momento de apreciar la música, de conocer personas afines y sus aspiraciones, inspiraciones y frustraciones.
PKN comenzó en Tokio en 2003 para luego expandirse en ciudades cosmopolitas de todo el mundo (Londres, Berlin, Los Angeles, etc). En Lima, el evento lo organiza Jules Bay, Diego Fernandez Stoll y OJA Estudio.
“PechaKucha is fun. PechaKucha is sharing. Pecha Kucha is inspiration. Pecha Kucha is a phenomenon making waves across the world.” — PingMag
Se suman tantas ciudades cada mes que mejor chequear en la web global:
http://www.pecha-kucha.org/

Aarhus Adelaide Amsterdam Athens Atlanta Auckland Austin Bahia Blanca Bandung Bangalore Bangkok Barcelona Beijing Beirut Belfast Belgrade Berlin Bern Bogota Boston Bratislava Brisbane Brussels Budapest Buenos Aires Buffalo Canberra Cape Town Caracas Catania Charlotte Chattanooga Chicago Christchurch Cincinnati Cleveland Cologne Columbus Copenhagen Delhi Denver Detroit Doha Dortmund Dresden Dubai Dublin Edinburgh Edmonton Eindhoven El Paso Florence Frankfurt Fresno Gdansk Ghent Glasgow Gothenburg Groningen Guadalajara Hamamatsu Hamburg Hamilton Helsinki Hobart Hong Kong Honolulu Indianapolis Istanbul Jacksonville Kaiserslautern Kampala Kansas City Kolding Krakow Kuala Lumpur Kuwait City Lima Linz Lisbon Ljubljana London Los Angeles Luxembourg Maastricht Madrid Mallorca Malmö Manila Marseille Mauritius Melbourne Mexico City Miami Milan Milwaukee Minneapolis St.Paul Montreal Mumbai Munich Nagano Nairobi Nancy Naples Nelson New Orleans New York Newcastle Oaxaca Omaha Oslo Osnabrueck Oulu Paris Perth Phoenix Pittsburgh Portland Maine Portland Oregon Porto Porto Alegre Portsmouth NH Prague Reykjavik Riga Rockland, Maine Rotterdam Sacramento Salisbury San Diego San Francisco San Jose, Costa Rica San Luis Obispo Santiago Sao Paulo Savannah Schiedam Seattle Seoul Seville Shanghai Singapore Sofia Sophia Antipolis Stockholm Stuttgart Sydney Taipei Tampa Tel Aviv Tijuana Tokyo Toronto Treviso Trieste Tromsø Turin Udine Valencia Vancouver Venice Vienna Washington DC Wellington Zagreb Zilina Zürich
Cuando las ideas escogen una noche para darse a conocer y se mezclan, empieza la conversa, la pecha kucha. Pilar Aranibar -Danza- Cesar Gutierrez -Literatura- Renzo Giraldo -Fotografía- Olga Engelmann -Indumentaria- Giuseppe de Bernardi -Artes Plásticas- Titi de Col -Arquitectura- Kiko Mayorga -Electrónica- Marcos Sifuentes -Periodismo- Theremyn_4 -Música- Gustavo Bockos -Dirección de Arte-, creativos de disciplinas tan variadas como sus proyectos, tendrán que resolver cómo contarnos sus ideas en tan sólo 20 imágenes de 20 segundos y, así, encender en Lima el evento de intercambio informal que ha conquistado 167 ciudades del mundo: P e c h a K u c h a N i g h t !
Fecha vol 1: Miercoles 25 de Febrero
Hora: 8:00 pm
Dirección: MAD // Av. Angamos Este (Primavera) 850. Chacarilla, Surco, Lima, Perú

martes, febrero 10, 2009

C O O R D E N A D A S ((caja negra))

> César Gutiérrez Rivas (1966) fue discjockey de Nevada Radio (1984-1989) y videojockey en Continental Televisión de Arequipa (1989-1992).
> A los 21 años es Bachiller en Derecho por la Universidad Católica de Arequipa (1987).
> En esos años funda una plaquette de poesía –Paria/Poesía & alevosía– y una revista de literatura y ensayo –Revólver–. Es columnista de rock en del diario El Pueblo (1988-90).
> En 1989 viaja a Buenos Aires para colaborar en el suplemento Radar que dirige Tomás Eloy Martínez en el diario Página 12. De regreso, escribe en el semanario Caretas (1993-94).
> Entre 1995-2003 desarrolla una carrera literario/periodística en El Comercio, en una de cuyas revistas llegó a ser sub-editor. Colabora en Esquina, Phanthom, Viajeros, El Dorado y otras publicaciones.
> En 1997 publica el poemario La caída del equilibrista (Editorial El Santo Oficio).
> En 2001-2003 escribe la novela 80m84rd3r0 entre Lima y Nueva York.
> La lleva a Madrid.
> En 2003, tres editoriales españolas la sitúan como vanguardista y experimental, razones por las cuales NO lo publicarían “excepto se adecúe a la línea editorial” (sic).
> El autor prefiere ser fiel a su arte y sobrevive en Nueva York (alguna vez se le vio dictando cursos libres de literatura ciberpunk en Hofstra University, Long Island): entre 2003-04 duerme en el modesto White House Hotel de Bowery, vaga por el Village y asiste a los últimos días de CbGb, la catedral del punk.
> En 2005 retorna a Lima y, excepto sus más íntimos amigos, pocos saben que mantiene oculta la novela 80m84rd3r0 en un garage de la calle Pérez Roca de Barranco.
> A mediados de ese año, el poeta Rodrigo Quijano extrae el manuscrito y lo presenta a la redacción de la prestigiosa revista Hueso Húmero. > Las jóvenes editoriales Estruendomudo y Matalamanga de Lima se enteran de la existencia de dicha novela y entran en contacto con el autor, que a estas alturas se gana la vida escribiendo en el diario El Mundo de Madrid y viajando para escribir acerca de come en la revista Gourmet Latino, desde Lima para hispanoamérica.
> A fines de 2005, el estudioso Abelardo Oquendo, miembro de la Academia Peruana de Letras y co-editor de Hueso Húmero solicita a CG su autorización para publicar un fragmento de la novela. El autor le pide, a su vez, un mes para corregir una vez más el manuscrito, hacía dos años abandonado en el garaje.
> La revista Hueso Húmero publica ese adelanto en su edición de mayo de 2006.
> El Dr. Abelardo Oquendo escribe en su columna Inquisiciones de La República: “¿Será César Gutiérrez en su novela Bombardero quien viene a romper el molde que aprisiona a la narrativa peruana? Su irreverencia y carácter vanguardista van a contrapelo de los hábitos y las expectativas del lector mayoritario y será más fácil que ingrese a la historia de la literatura peruana que a las listas de bestsellers”.
> Se publican fragmentos en los blogs Zona de Noticias y Puente Aéreo, en la revista Variedades de El Peruano y párrafos dispersos en fanzines piratas de corte artesanal. Con nueve apariciones en prensa escrita, tres en TV y una aluvional marea de halagos e invectivas en Internet, 80m84rd3r0 pasa a ser el inédito más comentado de la historia de la literatura peruana.
> El autor conoce a la poeta, novelista, filósofa, ensayista, traductora y actriz Mónica Belevan (Lima, 1982). Pese a haber leído solo el fragmento de HH, ella acepta hacerse cargo de la edición total.
> Hasta 2007, las editoriales Estruendomudo, Matalamanga, Jaime Campodónico, El Álbum del Universo Bakterial, Peisa y El Santo Oficio contactan con el autor. Todas las tratativas fracasan por razones o económicas o de naturaleza estética: el autor exige un libro-objeto.
> En octubre de 2007, el Presidente de la Región Arequipa –J.M. Guillén– decide poner fin a esos naufragios y destina una partida presupuestal para editarla. Con el apoyo complementario de los amigos del autor, 80m84rd3r0 se imprime en Arequipa durante diciembre de 2007 y el arte de tapa en Lima, donde verá la luz el 6 de enero de 2008.
> El 25 de abril de 2008, los escritores Mirko Lauer y Fernando Ampuero presentan 80m84rd3r0 en el bar La Noche de Barranco, Lima.
> El 11S de 2008 el poeta Mario Montalbetti y el pintor Ricardo Wiesse presentan 80m84rd3r0 - Ground Zero que lanza la editorial Norma. Sería la primera vez que la presentación de un libro fuera transmitida en directo por Internet: del Streaming madre se cuelgan el multivisitado UteroTv, el blog Zona de noticias y el blog del autor.

INTERNET, TECNOLOGÍA Y LITERATURA EN 80m84rd3r0
> Instrumentalizar las claves internéticas
o virtuales y ponerlas al servicio de la novela: ese fue uno de los retos del autor a la hora de enfrentar el problema del libro-historia.
> La red de redes, especie de Aleph digital donde parecen estar todas las bibliotecas y todas las respuestas, suele ser o un espacio para el flujo de información de punta o un mar sobrecargado de información sin conocimiento. O información apócrifa, V. gr. el hoax, una especie de spam que se expande de manera viral. 80m84rd3r0 equilibra en esas antípodas: se alimenta de información verdadera e ironiza con los hoax. Por ejemplo: combustión humana espontánea, numerología, ovnis (“los extraterrestres son la versión moderna de los ángeles”), etc.
> Empero, la presencia más visible de Internet en este libro son los links que, exprofesos o sugeridos, crean maneras simultáneas de leer; esto es: digitalizan los añejos pies de página.
> La presencia de la alta tecnología en la novela justifica, secunda y sustenta científicamente los mecanismos que activan aviones, armas de destrucción masiva, composiciones físico-químicas, coordenadas cartesianas, fuerzas de atracción-repulsión, cargas eléctricas enemigas, detonadores, estructuras arquitectónicas y electrónicas, vehículos locomotores y, claro, el funcionamiento de los organismos humanos y/o sus manipuladores genéticos.
> Con lo cual la novela logra, además, un guiño tanto a la sobreinformación que caracteriza al mundo actual como a un género literario hasta no hace mucho considerado menor: el ciberpunk, cruce de novela negra con ciencia ficción (detalles, más adelante).
> Es particularmente sintomática la presencia de una explosión real en la red de redes a partir de infecciones peer to peer (p2p) y que, al crearse en el cerebro no de un hacker maligno sino de los artistas digitales 0100101110101101.ORG, generan una nueva forma de arte en los monitores de millones de usuarios: www.biennale.py - www.epidemic.ws.
> El autor refiere el uso tecnológico así: “Construí 80m84rd3r0 para saber qué pasaba al convertir el teclado de mi computadora en sintetizador”. Y amplía: “Entre 2001-02 escribí un texto de dos mil páginas, un vómito negro que parecía una mezcla de On the Road con Finnegans Wake que en NY se fue licuando con fragmentos de conversaciones, recuerdos, paisajes, bandas de sonido, monólogos, estados de ánimo y asociaciones de ideas en voz digital almacenadas en i-Pod. Todo lo grabado y escrito fue re-mezclado y sampleado aleatoriamente, hasta que combustionó. El reto era organizar el caos en forma de historia. A fines del 2003 tenía una ¿novela? de mil páginas preñadas de cicatrices, heridas por sus procesos de construcción/destrucción. El resto fue curar esas heridas y hacer invisibles esas costuras”.
> Las similitudes entre construir un libro con fragmentos y generar música desde una consola es un rasgo arquetípico de la cultura posmoderna: mezclar, mixturar, licuar ideas sueltas y pedazos rotos. En 80m84rd3r0 son muchas voces las que confluyen, se alternan y yuxtaponen a manera de samplers interconectados, logrando una fluidez narrativa que, a falta de definición conocida, podría denominarse electrónica: crisol de géneros reciclándose inagotablemente en la velocidad de una prosa que busca atrapar la velocidad de los tiempos que corren.
> En 80m84rd3r0, literariamente, confluyen: multi-etnicidad, fragmentación, complejidad, inestabilidad y pluralidad, como delineadores de una obra con signos rastreables en postmodernismo, metaficción, discurso científico, teoría del caos, semiótica, post-estructuralismo, novela pop, novela pos-tindustrial, nuevo periodismo y ciberpunk.
> Ascendientes directos de César Gutiérrez: Joyce, Cervantes, Vallejo, Cioran, Ballard, Pynchon, Dick, Bowie, Lynch, Gibson y Houellebecq. Sin embargo –como ocurre en Ulises o Finnegans Wake–, no se puede hablar de influencias sino de manipulaciones, metamorfosis y reciclajes de los referentes originales en provecho de una obra caníbal.
ROCK, POP, POESÍA Y CINE EN LA OBRA DE CÉSAR GUTIÉRREZ
> Un libro edificado a la manera de un set de DJ tenía que funcionar, naturalmente, como un enorme catálogo de grupos, solistas, canciones, melodías e, incluso, pentagramas. El autor, ex discjockey y gran promotor del rock sureño durante los años ochenta, ritma su novela con la banda sonora de sus años: cancionero popular, acústico, retro, pop, punk, postpunk, new wave, acid, sicodelia, emo, house, indie, jungle, latino, lo-fi, dance, noise, singer, trance, trip-hop…
> Así, la prosa sigue el ritmo de las guitarras brit-pop, se borda en la densidad del dark, sobrevuela sus paisajes desolados y se desarrolla en los climas etéreos del ambient. La incorporación de las canciones obedece a una lógica interna cuya pertinencia se establece de acuerdo al clima que narra, la historia que la contiene y sus resonancias líricas: 80m84rd3r0 replica desde el pop español de los 80 y la psicodelia inglesa hasta el terremoto electrónico.
> Sin embargo, la presencia más recurrente es la del británico David Jones (Londres, 1957), más conocido como David Bowie, quien –además– es uno de los protagonistas del libro.
> Bowie –poeta, cantante, saxofonista, productor, actor, pintor y tecladista– es probablemente el artista más innovador, vanguardista e influyente de la historia de la música. Camaleónico, inventó géneros musicales, personajes espaciales, ritos narcóticos e, incluso, liturgias sexuales.
> Pero, sobre todas las cosas, Bowie es un gran poeta y 80m84rd3r0 presenta sus obras como galaxias en expansión. Acróbata del dolor, encarna el ideal del artista contemporáneo, dueño de su tiempo y en ignición constante. Es un cuerpo eléctrico y celeste: “Bowie es el que cuida de los ángeles y puede cuidar de nosotros si aprendemos a confiar en las canciones”.
> Vallejo es el otro gran personaje en esta novela. Provinciano que llega a la capital (Lima) y después a la capital de todas las capitales (París), abre la novela con una simbología bella y atroz: los personajes principales copulan sobre su tumba en Montparnasse.
> Vallejo personifica a El Poeta: creador constante y poderoso que edifica una obra monumental, magallánica e insuperable, salpicando con sus versos diferentes pasajes del libro.
> Pero su presencia más inquietante ocurre al final del Cap. 2 cuando el autor de 80m84rd3r0 construye un extraño bricolage barroco-surrealista con su atroz agonía, el acto amatorio, los versos vallejianos, el duelo de la pasión, la muerte del poeta y la pequeña muerte de los amantes.
> Novela de lenguaje, contiene también versos de Shakespeare, Eielson, Rimbaud, Baudelaire, Reed, Borges, Curtis, Alberti, Gametxogoikoetxea, Cerati, entre otros. Pero su lirismo, a riesgo de caer en la ponzoñosa prosa poética, es dinamitado con la súbita presencia de usos coloquiales y brutales inserciones de humor negro, dosificando la aparente densidad lírica. Ese humor absurdo es el que descontextualiza la historia, extrapolándola hasta "ahogarla" en medio de poemas, canciones, sátiras, parodias, versos y cuentos; difumina los límites entre lo popular y lo intelectual y metamorfosea la incapacidad humana para fijar sus límites físicos y psíquicos.
> En este libro confluyen relativismo ideológico, pluralidad étnica, consumismo, conflicto social, discurso científico contemporáneo y existencialismo. Pero es pop por su acopio de referentes domésticos unificados por una plástica que los profundiza a la manera del Pop Art, la Beat Generation y cierto post-estructuralismo (Lacan, Derrida).
> Si la poesía es el gran catalizador estético, la acción es cinematográfica. El cine como constante y préstamo: el autor de 80m84rd3r0 siembra diálogos de muchas películas en un engranaje donde, V.gr., la descripción de Ciudad Pálida es un guión de cine camuflado.
> Se re-crean clásicos –como Casablanca–, las películas del 11S y de sci-fi tipo Artificial Intelligence, Gattaca, Alien, Contact, Mars Attacks!, Cube, Species, Star Trek, Pi, etc.
> El andamiaje final de 80m84rd3r0 se elabora en base al guión de Blade Runner y altera, recicla y reinstala sus climas, personajes y paisajes, en un trasvase creativo sui géneris: de película a novela.

PERIODISMO, HISTORIA, RELIGIÓN, SCI-FI Y CIBERPUNK EN 80m84rd3r0
> Células terroristas, trayectoria de vuelos, operaciones secretas, información de TV, periódicos, blogs, etc.: novela histórica, 80m84rd3r0 es un bosque de noticias, crónicas, reportajes y declaraciones cuya precisión y exactitud es verificable en su Caja-Negra.
> Paralelamente, hibrida el nuevo periodismo, tributario de Capote, Mailer, Wolfe, Richard Ford, DeLillo, Hunter Thompson y J.G. Ballard: novelar eventos reales, renovar el realismo clásico, disolver los límites entre noticia y ficción en un matrimonio literatura-prensa escrita.
> La historia que narra 80m84rd3r0 es también la historia de la Historia: partiendo del suceso más violento, mortífero y trascendente transmitido en directo por la TV, el protagonista queda absorto ante el avance de las armas de destrucción masiva, los noticieros de TV, las drogas de diseño, los virus informáticos, la soledad de los amores y demás maquinarias de muerte: 11S, 11M, 7J, etc.
> Las viejas heridas de amor discurren en paralelo a un telón de fondo compuesto por la Primera Guerra del Golfo, el Graal atómico y las conflagraciones de fin de siglo que desembocan en la actual guerra de Irak, para terminar proyectando su última relación el año 2019 –año en el que se ambienta Blade Runner– en un piso del nuevo World Trade Center.
> En 80m84rd3r0 concurren Corán, Biblia, Gilgamesh y Bhagavad Gita. El autor escoge los más feroces pasajes textuales y versículos de los libros sagrados para desvelar a los dioses como apocalípticos inductores de la guerra y a sus siervos como ejecutores de esos mandamientos.
> Uzbecos, tayikos, hazaras, tadjiks, ismailíes, wankas, islamistas, aranways, hayllis o qhaswas; cristianismo, budismo, shintoismo y otras maneras dialogar con los dioses (en inglés, alemán, español, quechua, idish, holandés, latín, árabe o japonés) contactan con ciertas variantes aristotélicas: la síntesis cosmológica de los elementos químicos, las Ciencias de la Relatividad, la Física de las Partículas, las Ciencias de la Computación y el idioma molecular de la biología.
> Siempre en las antípodas, el narrador se presenta como un sujeto ácrata, ateo impenitente y combatiente feroz de todas las ortodoxias y bombardero de todas las divinidades, menos una: Rachel: “ella es mi única patria y mi única religión, una religión coherente como un rayo láser”.
> Atento al zeitgeist –al pulso de la época–, el autor de 80m84rd3r0 vive y transita a través de espacios donde una todopoderosa ciencia y una ubicua tecnología se dan la mano para edificar un género literario denostado cuando apareció –años ochenta– pero que paulatinamente ha adquirido carta de ciudadanía: el ciberpunk. Y su engendro: el cyborg (cybernetic organism).
> Un vasto universo de referentes científicos se desarrollan paulatinamente en 80m84rd3r0: desde el niño luces por fuera/sangre por dentro que, genéticamente multiplicado, aislado del mundo y sometido a periodos sucesivos de crionización, se transforma en Un Seguro Servidor A Prueba De Balas, hasta la reconversión de los personajes que en el capítulo final retornan a una nueva vida igual que los replicantes de Blade Runner, película ciberpunk por antonomasia.
> Novela de anticipación, en su capítulo final 80m84rd3r0 vuela hasta el año 2019 y pretende un revulsivo estético al manipular los recursos de cine y sci-fi con novela negra, pop y poesía.
> Snuff, anorexia, spanking, body prunning, lustmörder, serial killing, porno, biopatía, k-mart killers, reality shows, mutilaciones, canibalismo, etc.: personajes cableados que contienen más información que sangre, alterados por drogas de diseño, implantes y prótesis electrónicas.
> ¿Qué es –finalmente– 80m84rd3r0? Difícil saberlo, hasta para el autor. Pero, obligado a contestar, CG ensaya una respuesta: “Tal vez sea un artefacto que, so pretexto de experimentar en su propio lenguaje, dirige sus detonadores contra los fantasmas semióticos, las distopías fluctuantes, los horizontes pulp, las neotribus fronterizas o las utopías tecnológicas que delinean los diferentes sentimientos de vacío que asolan nuestro mundo post-industrial, nuestro Milenio Negro. O tal vez sea otra cosa, otras cosas. En cualquier caso, yo solo quise escribir un libro diferente”.
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((Bonus track))
A L G U N O S D E T A L L E S
FUERA DE LA LEY: 80m84rd3r0 carece de Ibsn, no ha pagado Impuesto Legal y, como novela pionera en adscribir a Creative Commons, en lugar de copyright tiene copyleft y copyfight. Además, permite de manera expresa la “reproducción y transmisión eléctrica, química, óptica, cibernética, de grabación o fotocopia, con o sin permiso del autor o de sus viudas literarias”.
RETROCEDER SIEMPRE: La numeración de páginas va en degradé: termina en 0 (Zona Cero).
CAJA-NEGRA: Mezcla de llave maestra con Aleph: en esas veintitrés páginas concurren, con precisión milimétrica, las referencias y los hipertextos: libros, discos, películas, noticias, gráficos, coordenadas, cifras, canciones, etc. Allí también viaja la tripulación de carne y hueso que secundó al autor en su aventura literaria.
ARMADA ELECTRÓNICA: La joven escritora Mónica Belevan comandó esa tripulación.
RECICLAJE: Un extremo cuidado gobierna las re-versiones y re-creaciones: cuando son ad litteram se usan cursivas y cuando son referenciales se las cita exprofesamente en la Caja-Negra.
HABLANDO EN LENGUAS: En 80m84rd3r0 concurren ruso, italiano, latín, alemán, español, árabe, quechua, idish, catalán, holandés, francés y japonés.
ON THE ROAD: 80m84rd3r0 vuela sobre Ámsterdam, París, Berlín, Roma, Nueva York, Londres, Madrid, Buenos Aires, Eurasia, Tokio, Hiroshima, Waco, Karbala, Bagdad, Nayaf, Santiago de Chuco, Momia Mía (Cusco), Ciudad Pálida (Arequipa), Nubegris (Lima), entre otras.
ARTE POP: Los gráficos son manipulaciones digitales sobre fotos y/o pinturas, valor agregado que, además, empata perfectamente con la línea textual plástica y fragmentaria.
ARTE DE TAPA: Torres en alto relieve sectorizado en negro contra negro y plata quemada. El nombre del autor es un sello de lacre derramado. El sello editorial es un imperdible.
PESO ESPECÍFICO: El artefacto fluctúa entre los 1.200 Kg. y los 1450 Kg. (depende de la presión atmosférica del lector).
TIPOGRAFíA: 80m84rd3r0 contiene 176 tipos de letras y 36 webdings / wingdings.
MENSAJE CIFRADO: El título original es, en realidad, un misil escrito en clave y en ruso.
OTRAS ARTES: Los edificios son diseños de Liberskind y la tecno-comida es de Ferrán Adriá. Las frases están arrancadas de los cuadros de Pollock y de los graffitis guerrilleros de Banksy.
AFTER E: Drogas de diseño o drogas naturales creando mundos sintetizados en expansión.
NOVELA TERRORISTA: Pentágono, FBI, CIA; pasadizos secretos que engarzan con halcones likudistas; virreyes del petróleo, asesinos en serie, nuevos terroristas americanos, viejos terroristas palestinos, etc. Pero el censo de sicarios empieza por la Casa Blanca.
INDIE: En contenido, proyección, difusión y distribución, la novela responde a la estética indie; esto es, fluye por un canal alternativo a la corriente oficial de la información.
DO IT YOURSELF: Siguiendo la máxima punk, el autor fue el diagramador de su propio libro.
¿VENDERSE?: Sin perjuicio del espíritu del libro, 80m84rd3r0 – GroundZero aparece como el primero de los tres tomos que la editorial colombiana Norma lanza el 11S del 2008 (las otras aparecerán en marzo y setiembre del 2009, respectivamente). Incólume, las únicas “concesiones” de esta edición tripartita es la adquisición de IBSN y la pérdida del copyleft. Pero el libro gana en difusión y demuestra que la fuerza y el peso específico de una obra literaria independiente es capaz de ingresar impecablemente al mainstream.
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((ESTA ES LA VERSIÓN DIGITAL DE LA SEPARATA QUE SE REPARTÍÓ DURANTE LAS CONFERENCIAS 80M84RD3R0: UN CATACLISMO EN NUESTRA LITERATURA QUE OSCAR TRAMONTANA DICTARA DURANTE TODO EL MES DE ABRIL DE 2008 EN EL CC PERUANO BRITÁNICO DE MIRAFLORES, LIMA)).

lunes, febrero 09, 2009

LUIS EDUARDO GARCÍA


"(...) En mi retina permanecen aún algunas de las actividades más destacadas: el diálogo de Mario Vargas Llosa con los jóvenes, la intervención ácida y punzante de César Hildebrant, la densa y erudita conferencia de Carlos Monsiváis, el discurso motivador de Paul Bronberg, las entretenidas historias de Alonso Cueto, la presentación de la novela Bombardero de César Gutiérrez y el diálogo informal y ameno de Rafo León".
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en consejerodellobo de luiseduardogarcía: poeta, narrador y periodista. enseña periodismo literario y fundamentos de periodismo en la universidad privada del norte de trujillo. es dueño del premio poeta joven del peru 1985 + cuatro libros de poesía+ dos de cuento + uno periodístico + la columna literaria del dominical de la industria.

80M84RD3R050L4R

video
performance:jardínsolar/conceptodevideoymúsica:fernandotorres/edición devideoperformance:omarmiñano/manipulaciónyedicióndevideo:titodomínguez


domingo, febrero 01, 2009

FLT : feria-del-libro-de-trujillo

(PrensaFLT) : UN BOMBARDEO AUDIOVISUAL Y LITERARIO : En la que fue la más espectacular presentación de lo que va del programa de la 4ª Feria del Libro de Trujillo, César Gutiérrez mostró el jueves 29 de enero su más reciente libro, “Bombardero”, en una performance que unió música, video y poesía. “Bombardero”, que ha sido destacado como el acontecimiento literario del año por el diario El Comercio, es una mezcla de diversos géneros y formas radicales de escritura.
La presentación del libro contó con la introducción de Jorge Hurtado, quien ganara el concurso de cuento de la 2a Feria del Libro de Trujillo. Seguidamente se presentó un micro vídeo pop experimental que, a modo de collage, fue editado por Fernando Torres y musicalizado en vivo por Tito Domínguez, Jardín Solar. César Gutiérrez se presentó en una suerte de poema con once secciones en orden descendente. La primera fue un elogio de Trujillo, su cultura autóctona y Vallejo, de quien en cierto modo dijo sentirse continuador. En las siguientes, habló de su vida, del proceso de creación de “Bombardero” y de las dificultades para editar su obra; y finalizó agradeciendo a los organizadores de la Feria por el apoyo recibido.
Cabe decir que “Bombardero” fue editado por primera vez en Arequipa, de forma independiente. Luego, en vista de la calidad de la obra, Norma ha publicado la primera de las tres partes, que cuenta en su contraportada con elogiosos comentarios de Mirko Lauer y Abelardo Oquendo, entre otros. La presentación tuvo lugar en el Auditorio César Vallejo a las 6 pm. con notable concurrencia de público.
Oficina de prensaprensa@atalperu.org

8 0 m 8 4 r d 3 r 0 y e l m o m e n t o d e l s o b r e s a l t o
-tentativa de presentación en el hangar césar vallejo – flt.
escribe, habla, comenta : jorge-hurtado-caballero

Intro/ ya estamos en el aire
el 80m84rd3r0 fue concebido en una larga travesía de siete años como si fuese un avión fantasma, en vuelos que iban desde parís con aguacero hasta lima/nubegris – dixit c. gutierrez- pasando por nueva york donde el autor fue vecino de uno de los santuarios del punk rock, el histórico cbgb, hospedado en una habitación de triplay en el hotel más barato de manhattan. En todos estos lugares la magma caótica de escritura fue remezclado /amputado/ destruido/ reensamblado y otra vez remezclado para reanudar su día de conejo su noche de elefante en descanso hasta que el libro quedó listo para su publicación.
Aquí empieza otra vez el vuelo solitario del 80m84rd3r0 enviando misiles teledirigidos a varias editoriales, para ser rechazado sin ningún tipo de contemplaciones ni sonrisas amables e hipócritas ni un siga intentando, así, ante este estado general de cosas, se atrevió publicarlo tomahawk, sello editorial creado por el propio autor & cia, que junto a él y sus otros él diagramó corrigió diseñó distribuyó un libro que cualquier gran editorial envidiaría.
La primera edición fue acribillada y elogiada en campos de batalla de la internet / este campo de batalla más democrático que cualquier utopía y más seudodemocrático que nuestros sistemas políticos / donde los insultos fueron tan solo balas de salva, escupitajos-infantiles para este libro que posee un blindaje a prueba de elogios e insultos sin ningún soundtrack amable
y así logró atravesar la niebla de las editoriales quienes ahora menos que nunca se arriesgan por un libro que no les asegure un éxito inmediato. después de ese acto subterráneo e independiente de publicar su libro, norma convenció a nuestro servidor para publicarlo en tres partes en la colección la otra orilla, arriesgada y acertada decisión para la difusión de esta primera parte titulada: 80m84rd3r0-ground zero, que ahora amenaza con bombardear Trujillo como si viniera del cielo una nube borrascosa cargada de tinieblas truenos y relámpagos…
Uno: el piloto en el aire
la narrativa peruana ha estado plagada por novelas o relatos donde sus autores nunca se han atrevido a experimentar, a innovarse a sí mismos, o si lo han hecho, ha sido tímidamente y se han quedado flotando en las formas impuestas por el canon del momento, convirtiéndose en cajas de resonancia de algún autor mayor aceptado por los cenáculos de la literatura peruana.
la mayoría de escritores no se involucran con el acto de creación en sí, con ese acto que significa sobretodo sinceridad consigo mismo y que requiere de una entrega a riesgo de perderlo todo.
hace un año, en este panorama sin sobresaltos/ de aburrimiento/ de leernos a nosotros mismos, irrumpió el 80m84rd3r0 de c. gutiérrez, quien ha tenido el atrevimiento de arriesgarlo todo, actitud que solo tienen los que han comprendido que la literatura no está hecha solo de palabras sino también de nervio y de carne y de espíritu
de ese espíritu que nos hace resistir cualquier tentación superficial y vanidosa, de ese espíritu que es combustible puro y nos lleva a emprender cualquier proyecto así nos demande un día un mes un año o dos o toda la vida.
heredero de una vitalidad literaria de ir hasta los límites, hasta todos los extremos así sea bajo la condena de merodear en los márgenes con lucidez, césar gutiérrez se entregó a una obra que le ha partido los dedos, que
De la noche a la mañana fue/sacando lengua a las más mudas equis
Sin ningún temor sobre hasta dónde llegará y confiado sólo que el dios del fracaso no lo toque
Tal como lo hicieron en su momento varios narradores que siguieron con su obra contraviniendo todo canon literario del momento con coherencia y compromiso
Tal como lo hizo joyce con ese libro rechazado y censurado Ulysses, convertida en la novela de ruptura de toda una época: la totalización de todo el universo narrativo.
Tal como lo hizo louis ferdinand céline en “fantasía para otra ocasión”, que me hizo recordar el libro de c. gutierrez por el humor negro en pleno bombardeo y con una técnica parecida a las repeticiones de la música electrónica
tal como lo hizo sebald, cuya obra no tuvo límites narrativos, mezclando las notas de viaje, el ensayo y las imágenes que no son meras descripciones de lo que se cuenta sino la complementación de lo contado,
tal como lo hizo pynchon en su arco iris de gravedad donde una realidad difusa se mezcla con una poesía extraña
tal como lo hizo philip dick y su hombre en el castillo y casi toda su obra que generó una mancha de escritores que lo elevaron a padre de la literatura de cyberpunk, donde la tierra ya no es más la tierra sino el devenir imperfecto de la civilización
etc etc etc
todos estos escritores han tenido la misma valentía de subvertir la literatura y de eliminar todos los límites y han creado nuevos lectores y una forma diferente de leer no solo los libros sino de leer nuestra propia realidad desde diversos enfoques
y así llega este artefacto-libro/no-libro-máquina.esquizo
a imponer una nueva lectura
porque
dos: el artefacto
80m84rd3r0 no es un libro, es una máquina de vértigo
que tiene la virtud asoladora de dejarnos en el desierto de la realidad
después de haber sobrevolado cada página.
80m84rd3r0 es un libro múltiple, que se puede leer si uno lo desea por cualquier parte sin perder coherencia, tal como si nos acercáramos a los libros de aforismos de cioran o nietzsche, este es uno de los logros del libro: la coherencia de usar todos los registros sin agotarse en la mera exhibición de símbolos, de logos publicitarios, de tipografía webdings, de fotografías, a pesar de todo este uso de recursos diferentes a lo convencional el libro no decae, pues su ritmo trepidante nos empuja hacia adelante.
no es el desconcierto lo que nos toca por dentro en una especie de reacción en cadena, de reacción nuclear de efecto anfetamínico, es la energía de excitarnos hasta reinventar el lenguaje, de un nuevo lenguaje para un mundo en zozobra. Pero esta renovación no es inventar algo nuevo sino es mezclar los múltiples lenguajes, o registros comunicativos, como una gran caja mezcladora de ruidos que ensambla todo el caos de nuestra época: internet, sub culturas, códigos de tribus urbanas, música, cine, todas las formas de violencia incluyendo las formas modernas de destrucción masiva, la simulación de la realidad por la televisión, los aceleradores / adormecedores de emociones, o sea las drogas de diseño.
y escrito con una prosa que se nutre de todas las formas escritas ensayo crónica poesía con el más exquisito humor negro de sampler invisible.
este artefacto mezcla la tragedia personal con la catástrofe colectiva, pues narra con la pérdida de Rachel en uno de los sucesos más espectaculares y terribles de esta época, el golpe a lo más sensible
la patada trágica al símbolo post moderno:
la destrucción de las torres gemelas en new york que estalló en todas las pantallas como máquinas del demonio multiplicado y mostrándonos
EL BUENOS DÍAS AMÉRICA/ GOOD MORNING AMERICA
CON UN AVIÓN PENETRANDO EN CADA UNA DE LAS TORRES QUE RAPIDAMENTE SE TRANSFORMARON EN GRITOS DE HORROR:
EL DESPERTAR DEL SUEÑO POSMODERNO MEDIANTE LA PESADILLA
el despliegue mediático repetía las imágenes sin cesar
hombres cayendo a la velocidad de una bala de carne
gente arrojándose desde las ventanas hacia el pánico de la caída
y superando cualquier efecto cinematográfico
mientras los locutores vomitan aterrados e indignados el golpe
pero llenos de un morbo tan extraño por el hecho de no ser nosotros
los que hemos sucumbido al atentado
pero que significó una ruptura con todas las utopías de la posmodernidad, de haber alcanzado el non plus ultra de la civilización
en este abismo sin fondo y violento
se construye 80m84rd3r0, donde se recoge todos los fragmentos de las ruinas, de la totalidad de la información y el flujo comunicativo, donde el amor personalizada por Rachel, se pierde entre el olor a combustible y los versos de vallejo sampleados. Frente a la pantalla del televisor el personaje reconstruye página a página el mundo caótico donde está inmerso para encontrar una respuesta sobre esta muerte entre muchas, como si emprendiese la búsqueda de su beatriz posmoderna en esa gehena de furia y de rabia contenida
de incomunicación y una violenta sucesión multiplicándose en la sangre
en esta atmósfera rara la presencia de David Bowie se convierte en el soundtrack perfecto de esta aventura narrativa
donde el descenso por la memoria, como la divina comedia de nuestra época,
es la recuperación de una Beatriz inalcanzable por la vida pero no por la poesía.
En conclusión:
80m84rd3r0 es la narrativa del afecto
y la poética de la catástrofe
un descenso por el túnel a toda velocidad, bombardeado de poesía
en estado de tensión constante,
a 100 000 voltios por segundo, sin contemplaciones
como una canción de los sex pistols o de los ramones anunciando
la demolición en un centro neoyorquino
donde la magma de información se convirtió
en un artefacto plástico
etc etc
donde no sabemos qué destino le depara, pero se augura que este bombardero aun no ha terminado su vuelo...
1 1 f r a g m e n t o s v i v o s d e u n m o t o r m u e r t o
11►
joven enjuto enérgico y bronceado. corona en mano batallón de dioses melena negra rostro esculpido con cincel de tajo corto y línea dura sobre piel de fósforo dientes blancos brillo solar barbilla que usas para romper las olas manos nudosas saco oscuro camisa blanca corbata de lazo que el viento anuda un incendio en los ojos: algo nuevo ha nacido césar césar de la libertad del ande y del mar césar mochica césar río y duna césar de sol y luna césar de adobe chan chan y marinera a caballo entre el paso y la melaza césar: hasta aquí he venido con mis versos para mirar tus ojos brujos sumo pontífice francisco de césar abraham vallejo benítez de los santos mendoza y gurrionero. amén
10►
vengo hacia ti desde los años 80 arequipa un perímetro de lava el volcán tutelar fuma de rabia los críticos cacarean y nosotros estamos en el aire el planeta es redondo y frío y plano y gira a 33 y 45 r.p.m. estamos en el aire irremediable anclaje en el aire en la poesía un mimeógrafo publicamos los críticos cacarean y nosotros estamos en el aire una mezcla combustible de pólvora y locura enciende el motor el vértigo tentador de la aventura los críticos cacarean y yo no sé lo que quiero pero sí cómo destruirlo los críticos cacarean nosotros ponemos los huevos
9►
es 1994 y el equilibrista va a buenos aires y huye de buenos aires regresa a lima es 1997 es el diario el comercio y ahora es 2001: hola b●mb4rd3r●→ y adiós rachel una pena tener que matarte en torre norte pero la vida es así todos vamos a morir todos menos bowie bowie lleva mucho tiempo cuidando de los ángeles y estoy seguro que cuidará de nosotros mientras sigamos confiando en las canciones
8►
es 2002 y es nueva york y escribo en un hotelito del village y doy vueltas por la zona cero como un avión que pierde ritmo en la perspectiva camino con una grabadora a devorar todo y filmarlo en polaroids es marzo 21 del 2003 termino el libro y enciendo la tele termino el libro y empieza la guerra muy bien guerra eso es guerra sigue haciendo tu trabajo guerra vuelo con mi manuscrito a madrid bombardean bagdad empieza la guerra un mes dos meses tres meses lindo tu libro pero no te publicaremos toma tu manuscrito chau
7*
el trabajo de este sujeto es un adefesio literario. resultaría mejor que el autor se dedique al acordeón o la ocarina más que a la poesía. las suyas vallejo son burradas más o menos infectas y que hasta el momento de largar al canasto su mamarracho no tenemos de usted gutiérrez otra idea sino la de deshonra de la colectividad arequipeña y trujillana. y que si descubrieran su nombre el vecindario le echaría lazo y lo amarraría en calidad de durmiente en la línea del ferrocarril que va de arequipa a malabrigo y de tujillo hasta parís
6►
regreso a lima y empiezo a girar como la última bala en el tambor de un revólver jugando a la ruleta rusa y como un soldado que llega hasta el campo de batalla y se instala en una trinchera en forma de sarcófago manipulo el control remoto y miro la tele: los nuevos proyectiles tripulados me están fabricando nuevas y magníficas heridas tengo cicatrices en el lugar donde debieron estar las medallas y desde los bordes de esas heridas se tiene una magnífica vista hacia el lado más oscuro de mi corazón
5►
gracias a los verdaderos autores de esos libros llamados la caída del equilibrista y 80M84RD3R0: gracias padre y gracias madre por enseñarme a escribir a los 3 años gracias por ser un pozo de melancolía de esa melancolía que procede de la eternidad
4►
gracias a gabrielita zimic mi chica por volar hasta aquí para mirarme en vivo y en directo con el agua pura de sus ojos
3►
gracias a los amables trujillanos que esta tarde han venido gracias a gonzalo del rosario y su troupé mi saludo y gratitud a tito domínguez a su jardín solar pero especialmente a él mismo en pleno por la precisión quirúrgica por el imperio de su sampler y la filigrana en su láser gracias tito por transformar este recital en un espacio micropop experimental new wave ambient una pintura electrónica de vanguardia
2►
esta noche saludo a mi extraordinario presentador gracias jorge hurtado por ser un caballero de los mares de trujillo y un caballero de los bares de huanchaco y en ti mi homenaje a la poesía subterránea de esta ciudad gracias por hacer de aquella nave hecha para matar se disuelva en el blanco océano de tu lealtad
1►
esta noche rindo homenaje a adriana doig mannucci natalie hooker y chistopher acosta que con tan buen gusto talento y talante han preparado este recinto no para que sea bombardeado sino para que sea homenajeado por este escriba escriba que no tendrá los poderes del sumo sacerdote mayor sipán vallejo pero sabe que en ellas vive esa banda continua de oro puro que envolvía a ese vate de acero inolvidable y de todos los dioses del panteón moche: gracias por convertir este parque en un verdadero centro de peregrinación
0►(final)►
he caminado como martín lutero con una vela a través de la lluvia de morteros he visto atacar naves en llamas más allá de orión. he visto rayos-c brillar en la oscuridad más acá de la puerta de tannhäuser y más allá de la puerta de brademburgo. he manipulado versos del corán y en mi monitor tembló la luz del clemente y misericordioso la luz de alá ¡el compasivo el sublime! he llevado a un hermoso amor hasta la tumba de césar vallejo y hemos cantado salmos de gloria mirando aviones sin saber que un año después iba a desaparecer en torre norte cuando llegaron las turbinas y los clarines anunciaron el inicio de la tercera guerra mundial que fue la primera gran posguerra mundial o acaso la primera guerra digital (y allí estuve con mi laptop). he visto a la literatura por encima de todas las cosas he vivido cocinando mis sueños en blogs y microchips he sido un cazador desnudo un buzo a pulmón libre un equilibrista sin red un cosmonauta sin nave un nexus con fecha de caducidad y siempre he tenido fe en el caos porque en el caos no hay error y por eso he dejado caer la cabeza algunas veces pero siempre mirando de frente al sol en sistemas de cien estrellas. he sido un bomb4rd3ro zumbando estáticamente en el cielo cero. he sido arrojado por la tempestad. he volado por el planeta a bordo de ese vehículo malogrado y atormentado y en permanente ignición que es mi cuerpo. he escrito este libro con una voluptuosidad gobernada por el dolor con los motores de la angustia con la gasolina del infierno. lo he escrito sobre esa delgada línea que separa la herida de la explosión. lo he escrito hasta quemarme como una estrella en fase supernova. he amado a mi chica por sobre todos los rascacielos y bajo todos los aviones he tocado sus labios helados su piel pálida extremadamente radiante y pálida. la he venerado como a una virgen esculpida en túneles de viento. he visto el estallido de su carne junto al estallido de mi carne y un poema en cada esquirla y por eso ella es mi única patria y mi única religión. una religión coherente como un rayo láser. he escrito versos tan oscuros que hay que caminar a través de ellos con antorchas de fuego rápido. he sido un b●mb4rd3r●→ que zumba erráticamente en su cielo cero. he visto he desarrollado he disuelto he fragmentado he elevado he escrito he reescrito he corregido he despegado he volado he localizado he editado he reeditado he transmitido en vivo he impreso he transportado he llevado he traído he prestado he arrancado he perdido he recobrado he herido he borrado he citado he saqueado he alterado he alternado he trastocado he descompuesto he reciclado he sampleado he copiado he corregido he alterado he trasvasado he ensayado he enyesado he b●mbardead● he aterrizado he edificado he demolido he pulverizado he penetrado he amado he amado he amado. todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia: es hora de morir
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*: fragmentos de la invectiva de clemente palma (ese asno) a Cesitar Vallejo

domingo, enero 25, 2009

80M84RD30:FLT

presenta,
80M84
RD3R0




habla,
jorgehurtadocaballer0





atmòsferas,
j4rD1n

50l4R
t1t0dom1n6u3z


s a l a,
.
gracias,

miércoles, enero 14, 2009




80M84RD30.FLT.tRuJill0


























viernes, enero 09, 2009

1 aÑo (3sTam0s 3n 3l air3)


hace un año y tres días recogí de la imprenta 135,000 kg. de papel: la 1ª edicion ("de culto", caretas dixit) del fucking 80M84RD3R0

la imagen que acompaña este post es la que apareció en aquel post ----> 368 días han pasado / era domingo en las claras orejas de mi burro peruano del perú cuando salió y cuando salió o antes o después o en simultáneo R E C U E R D O:
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> a elvis midiendo filoconductores cilindros en rotacion placas en traslación y tinta negra que se escurre: negra natividad 07, señores.
> a lauer mirando de reojo su escrito en checo y en inglés y declamando de manera impecable un poderoso speech en español aquella noche en LaNoche (25.abr08).
> a gustavo cerati llamándome joyce de arequipa después de un paseo inmoral por la calle san francisco (15/set/06).
> al aprendiz de chantajista encargando en silencio la compra del libro en ElVirrey y leyéndolo en silencio en su correspondiente estepa.
> a un lector de dedomedio que le escribe a dedo medio y le escribo para saber si es de verdad y me contesta: m435tr4z0 ¡¡74 k l0 m4x1m0 35 ud d3 70d4s m4ng4s l0 ub1c4r3 p4r4 k m 4ut0gr1`3 1 3j3mpl4r d su l1br0 (4unk s34 p1r4t4 j4j4) I Su R3sp3c71v4 ch3l1ñ41 fu3r73 4br4z0 P PPd. 2.3sp3r0 su c4rt4 a d3d0-m3d10 1. T4 M4R3 k tr4nc4 3scr1b1r k0n nUm3r05: se llama pepe ramos castillo y le mando un saludo
> a kike sánchez hernani entrevistándome 4 horas y bajo 4 capas de cerveza en el munich de lima despues de que perdi el i-pod en el taxi y en una entrevista que jamás saldría porque kike perdió el kct.
> a fernando ampuero llegando impecable con la bella soledad a las 7 en punto de la noche a la noche a aquella noche en LaNoche (25.abr08).
> a oscare tramontana entrando en contacto después de 3 años para mostrarme los videos de las cuatro conferencias que dictó en el británico de miraflores: bombardero: un cataclismo en nuestra literatura.
> a mi hermanita monica belevan a.k.a. niñagenious en el haití diciendome: "nunca te perdonarán haber escrito este libro".
> a alvaro lasso viajando hasta arequipa para pedirme disculpas por haber privilegiado la edición de otros libros y planear la edicion estruendomudo que no saldría porque así lo determinamos (¡grande, álvaro!).
> a susana bouroncle derramando sus preciosas lágrimas cuando viene a mi casa de arequipa el 17 de enero y yo entro a su beeme y le saco el libro y ella lo mira y se quiebra durante 10 minutos (y yo también) : (¡oh, susana: habías nevado tanto para que vuele!)
> a chío silva santisteban en el juanito llevándose un libro emocionada y luego escribiendo una columna breve que remató con ese memorable coming soon (que jamás llegó).
> a alfredo bryce leyendo esto y luego escribiéndome algo preocupado antes de intercambiar correos muy amables y etcétera etcétera etcétera.
>
> leyendo el anuncio y recibiendo la invitación y aterrizando el 22 de octubre en el lugar de los desechos y las escrituras y las primeras entrevistas cuando estalló lo que estalló gracias al estallido
> a una entusiasta turba de cusqueños anunciando una y otra vez el bombardeo y luego aremolinándose en qoricancha para una noche que pensé magra y terminó memorable (y de yapa: dos uruguayas en roots).
> buscando sci-fi y hallando un blog ad maiorem gloriam Bombardero.
> mirando el futuro desde un blog cajamarquino
> a un alfredo bryce enterado de la resonancia de mi obra nonata: con una alusión a ella me cierra la única entrevista que le hice para el mundo de madrid: "A mí sí me corresponde decirle, y no a usted, que es la primera vez que me entrevista, 'Muchas gracias, otra vez'. Y a usted, que acabo de enterarme de que desea ser escritor, creo que le corresponde desprenderse de esa costra nostra tan pesada y sucia e inherente a cierto (muy mayoritario) periodismo peruano, que siempre me hace pensar en aquella canción Tú y las nubes, que tan lindo cantaban Chavela Vargas y Pedro Infante, y que decía así: «Tú y las nubes me traen muy loco, tú p'arriba volteas muy poco, yo p'abajo no suelo mirar...». La verdad, esa pobre gente sin más noticias que no sean yo, y yo otra vez, me está arruinando tan bella canción. Hagamos algo por impedirlo, se lo ruego, y no se hable más de este asunto tan chato y reiterativo». después intercambiaríamos amabilísimos mails (y me ablandó).
> recuerdo estar en el monumental con la vieja 10 de romario sufriendo por mi perú y adorando el toque do canarinha y luego estar en una casita de lapa y en otra de flamengo con mi laptos y mis 2000 palabras bombarderas y recordar indignado el 1 a 1 de esa tarde y luego escribir esta carta indignada que caretas publicó.
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.. (under.de-construction)
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fotoleyenda: 478 mil litros de carburante a punto de impactar en el bombarduro.

martes, enero 06, 2009

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(CRÉDITOSLOCALES):las dos fotos superiores pertenecen a los créditos cusqueños:
-1-: marco panatonic en su blog epónimo, allí postea más fotos y ensaya sus particulares hipótesis.
-2-: el caminerito dos veces: uno, anuncia la presentación y replica una entrevista de pedro escribano para la república; y dos: da cuenta del recital + el fragmento azul casi transparenente.

BALANCEANDO 2008

Bombardero: el suceso literario del año
Escribe Ricardo González Vigil (El Comercio, domingo28dic.08)
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El suceso literario del año, de repercusión inusitada en la prensa y en la blogósfera, fue una obra inclasificable, poética y narrativa simultáneamente: "Bombardero" de César Gutiérrez. Rechazado por numerosos sellos editoriales, el libro tuvo que ser financiado por el propio autor, bajo el sello Tomahawk; dada su repercusión inmediata, la editorial Norma, con magníficos reflejos, convenció a Gutiérrez para sacarlo en tres tomos, lanzando el primero de ellos este año. Estamos ante un gran mural de la humanidad post-Hiroshima y, sobre todo, post-11 de setiembre.
(...)
LOS DESTACADOS
Edición esperada: Por primera vez, la "Poesía completa" (Sevilla, Sibila-BBVA) de Carlos Germán Belli.
Fusión Novela-Poema: "Bombardero" de César Gutiérrez.
Revelación poética: Melissa Ghezzi.
Revelación narrativa: Lorenzo Helguero.
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clicksobrelaimagenparaampliary/ovéasepdf--> aki
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Bombardero: el libro más novedoso del año
Por Pedro Escribano (La República, jue1.1.09)
El libro más novedoso ha sido Bombardero, de César Gutiérrez. Una novela–artefacto que incluye poesía, artes gráficas, fotografía, etc.– que recrea, en muchos sentidos, la violencia en el mundo.
(...)
clicksobrelaimagenparaampliary/ovéase--> aki
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Bombardero: la novela del año
Escribe Víctor Coral (luzdelimbo)
Desde que vio la luz a principios de año, ”Bombardero”, la novela de César Gutiérrez (Arequipa, 1966), ha generado apasionados elogios y sutiles silenciamientos, ataques desaforados y críticas atendibles, apologías y rechazos radicales, los que la han convertido en la novela del momento. Estamos frente a una propuesta narrativa que, entre otras cosas, busca romper con la demasiado larga tradición realista e histórica de nuestra narrativa, y cuyos numerosos riesgos formales –juegos tipográficos, incorporación de imágenes, acrobacias de diseño- han sido asumidos con vigor y gran sentido estético.Estas características hacen de “Bombardero” una novela posmoderna (a pesar de lo delicado del término) y, por tanto, en gran medida nos ubican frente a un texto inasible desde el presente inmediato, pues es sabido que las obras de ruptura deben ser evaluadas con el correr del tiempo. Y aunque la historia con seguridad dirá su palabra en el futuro –tiempo al que parece pertenecer por derecho propio el libro-, no han faltado voces autorizadas que han mostrado su entusiasmo sin reservas.Mirko Lauer, por ejemplo, ha dicho que la novela instaura “una revolución paralela de los sentidos, de los mercados y de los ritmos”, y lo ha vinculado con las obras de William Gibson, Philip K. Dick, David Mamet o Kurt Vonnegurt. Fernando Ampuero, por su parte, ha señalado que “el autor es un ser camaleónico pues oficia roles diversos, ya que a veces es un cronista y otras un historiador, un humorista, un novelista psicodélico, un escritor de prosa refinada (…), pero casi siempre es un poeta en trance agónico de ser un hombre de su tiempo”. Por último, el crítico Julio Ortega, evaluando la obra desde el problema de la violencia, la ha calificado como “poderosa” y “necesaria”.Por supuesto, no me detendré en los devaneos de cierto crítico que alabó sin reservas la novela cuando no la había leído, y luego la fustigó injustamente cuando el autor le señaló algunas inconsistencias. Al final, la literatura se impone.
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(Los primeros párrafos pertenecen a la introducción que le hice a la entrevista a César Gutiérrez que publiqué hace unos meses en COSAS).
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Bombardero: el libro más importante del año
Escribe Javier Ágreda (Libros)
El libro más importante ha sido, sin lugar a dudas, la novela Bombardero de César Gutiérrez, tanto por lo ambicioso y original de su propuesta como por las encendidas polémicas que generó entre la crítica y los propios escritores. La siguiente es la tradicional lista de Libros de lo más destacado de la producción literaria peruana del año que acaba de concluir.
Novela:
1 Bombardero. César Gutiérrez (Tomahawk)
2 La iluminación de Katzuo Nakamatsu. Augusto Higa (San Marcos)
3 La noche humana. Carlos Calderón Fajardo (Copé)
4 Diario de Santa María. Edgardo Rivera Martínez (Alfaguara)
Cuento:
1 Playas. Carlos Calderón Fajardo (Underwood)
2 Crónicas de amores furtivos. Sandro Bossio (San Marcos)
3 Sur y Norte. José de Piérola (Norma)
Poesía:
2 Los desmoronamientos sinfónicos. Miguel Ildefonso (Hipocampo)
3 Aves de la ciudad y alrededores. Rafael Espinosa (AUB)
4 Labranda. Róger Santiváñez (Hipocampo)
Crítica:
1 El viaje a la ficción. Mario Vargas Llosa (Alfaguara)
3 Sueños reales. Alonso Cueto (Seix Barral)
Reediciones, antologías, obras reunidas:
1 Obras completas. Washington Delgado (Universidad de Lima, 4 tomos)
2 Poesía completa. José Watanabe (Pre-textos)
3 Comentarios Reales de los Incas. Inca Garcilaso de la Vega (Universidad IGV, 3 tomos)
((publicadoporjavierágreda:jueves, enero 01, 2009)).

REBOTE:

UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN MARCOS - Revista Discursiva

O T R O :
Alonso Cueto: "(...)La aparición de novelas originales, con interés experimental y calidad en el lenguaje: Bombardero, de César Gutiérrez" (Perú 21, lunes29dic'08).
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miércoles, diciembre 24, 2008

CARETAS: Alturas&Caídas2oo8



Bombardero: la publicación literalmente más
explosiva del 2008

Escribe Maribel de Paz (Caretas)

La publicación literalmente más explosiva del 2008 empieza, sin duda, con la siguiente frase:
En el cementerio de Montparnasse, a las seis de la tarde, Rachel sube a la tumba de Cesitar Vallejo y separa las rodillas.
Se trata de Bombardero, inclasificable obra del inclasificable César Gutiérrez, que registró dos ediciones en un solo año; una ya de culto y lindando con la clandestinidad, y la otra comercial y por entregas con Editorial Norma. La presentación de esta última, incluso, sería transmitida on-line, en vivo y en directo, por medio del blog utero.tv.
Menos explosiva, pero no menos trascendente fue la aparición de (...)
foto: aéreo César Gutiérrez buscando nuevas alturas luego de la publicación de Bombardero. [Leyenda de Caretas,martes23dic2008]

jueves, diciembre 18, 2008

80M84RD30.3L.q0Sq0



conventosantodomingo

centroculturalqoricancha

c u s c o

martes6enero2009

7pm
4
((clicksobrelaimagenparampliar))

miércoles, diciembre 17, 2008

pinta: s.u.s.a.n.a.b.o.u.r.o.n.c.l.e.




























lunes, diciembre 15, 2008

MONTALBETTI


(...) la idea del poema queda así destruida: no son nubes son ciudades son cuatro aviones en el aire dice césar.
cito de la edición francesa lima es una enunciación sin enunciado lacan seminario xvii p. 58 no tiene contenido. dice nada pero dice algo. La visibilidad oscila la visibilidad oscila entre 200 y 0 millas dependiendo del anticiclón y del tráfico en las subidas y de los niños fantasmas del hombre del tiempo (...)

poema:ciudadmáxima - p. 28, p.29 - libro: 8cuartetascontraelcaballodepasoperuano - autor:m a r i o m o n t a l b e t t i - 2008

martes, diciembre 09, 2008

ANDRÉS CAICEDO




feria ricardo palma
chacholeón
miguelildefonso
&
80m84rd3r0

CéSaRairA


césaraira
presentado
X
alvaro lasso

&
80M84RD3R0


f3r1ad3libr0r1c4rd0p4lm4
11.01.2008

domingo, noviembre 23, 2008

2areQuiPeñ0s


1.-MONÓLOGO DEL CAOS EN BOMBARDERO DE CÉSAR GUTIÉRREZ:
El 11/S no sólo le sirve de excusa a César Gutiérrez para construir una obra i n m e n s a (el plano semántico se sustenta en sus arquetipos formales) pero la inmensidad puede ser sinónimo en este ejemplo de grandilocuencia temática o del modelo retórico donde surge una estética que los ismos del siglo XX han modelado.
Las escenas que se narran a veces son intensas, herméticas sobretodo cuando plantean sucesos personales, estas se tornan alegorías que sólo encuentran asidero en expresar la destrucción (lingüística, en la mayoría de las veces), base de su lirismo posmoderno y signo metafórico de la decadencia.El sexo, el amor, el lenguaje, en fin…aquí se plasman los conflictos culturales y el diálogo de los mundos múltiples, si cabe el término. Todos ellos son detonados (siguiendo la cuestión atávica de Gutiérrez) en esta obra para crear en el lector las posibilidades de desarrollarse y ser en la confusión que produce el caos y los mecanismos de interacción social a través de los medios. Todo ello en una summa donde la visión cultural se contradice, como se sabe es en el enfrentamiento de las diferencias donde se produce el significado, en ese juego del otro que percibe la realidad desde el manido trabajo de la recepción.
Este texto no es para las masas, salvo si se entiende por masa en el concepto de Elías Canetti. En alguna oportunidad César Delgado dijo “El inconsciente habla lo que ve”, tal vez citando a otro sujeto pero la idea es genial y sostiene estos giros que se expresan en Bombardero que difícilmente le cae el título de novela. Recoge fragmentos oníricos, poéticos, versiones sutiles y cotidianas, temas de canciones, posturas intertextuales que desde luego marcan su orientación literaria y el de la obra. A pesar del caos que nos atrae existe un orden. Aspecto personal, inmanente al texto. Casi un libro inteligente. Denota esfuerzo y locura. Es una obra esquiza. ¿Una metáfora de los tiempos modernos? No lo creo, nadie se afianza en una metáfora. Pero es al Otro al que se dirigen los símbolos que el narrador envuelve en papel. Desde el concepto del texto hasta los aspectos intrínsecos del libro, todos ellos logran su finalidad frívola y exquisita. Allí está Rachel, la excusa femenina e interlocutora de los rasgos febriles y subjetivos del creador; los temores y los espacios del discurso que se centran de vez en cuando en la violencia y la muerte. César Gutiérrez sabe del mundo al revés, de la intensidad que puede soportar una palabra y de su negación. La negación no sólo es el artificio o el mecanismo retórico que difiere de la existencia de algo, es la cosa y el ser que habla y nos habla y nos crea. Quienes tengan la oportunidad de leer este magnífico concepto de obra se detendrán en la página 77 del libro y sabrán de qué estoy hablando.
(juanyufraen: labocadelsapo)
2.- Bombardero.- Valió la pena tanta espera. Luego de un largo trajinar que va desde las negociaciones y peleas con editoriales que se negaban a hacer su trabajo previa “espulgada”, cientos de revisiones y avatares miles, salió esta novela arequipeña que es, desde ya, una de las más largas de la narrativa peruana y también una de las más alucinantes desde el punto de vista editorial (cada página está cargada de viñetas, tipos gráficos, fotos, etc. que exige mayor energía y atención.).Desde el punto de vista literario, César Gutiérrez, ha construido una obra que atraviesa todos los géneros de la narrativa: la poesía, el cuento, el ensayo, incluso el artículo de opinión se entrecruzan en toda la historia que tiene como punto de partida el ataque a las torres neoyorkinas del World Trade Center. Hay que advertir que la obra descomunal que ha hecho Gutiérrez no es de fácil lectura. Como lo decimos arriba, no sólo por el lujo editorial, sino también por el contenido, hay capítulos que son necesarios mucho esfuerzo e incluso un Sopena al lado o un Babelfish al frente para entenderlo.Quizá esa sea la principal limitación de esta obra: su carácter elitista que la podría sacar de los circuitos comerciales (hay que reconocer, también, que es un libro caro), pero eso jamás impedirá que ya haya ingresado al parnaso de las grande obras de la literatura peruana. (César Gutiérrez. Bombardero. Arequipa, Ed. Gráfica 2007).
3.- B0MB4RD3R0: Se nos va septiembre y siento que no puedo despedirlo sin comentar uno de los acontecimientos culturales más importantes ocurridos en este mes y que en Arequipa (nadie es profeta en…) ha pasado desapercibido: la presentación en Lima, por todo lo alto, de la novela Bombardero de nuestro paisano, colega y gran amigo César Gutiérrez.
Ya en otro
post comenté esta obra cuando vio la luz, por primera vez, en nuestra ciudad, bajo la confianza del Gobierno Regional de Arequipa. A mí me llegó un ejemplar, digamos, de primera mano, puesto que César hizo una preventa que, ojala haya tenido la acogida que el autor merece. Luego, César volvió a Lima, no sólo para afincarse en Barranco, sino para que Bombardero despegue como se merecía y vaya que lo ha logrado, pues nada menos que el grupo editorial Norma la ha reeditado en tres tomos, siendo la presentación del primero justo el 11 de septiembre, día que el mundo recordaba el séptimo aniversario del ataque a las torres neoyorkinas del World Trade Center, y que es el suceso inspirador de la novela.
Ya he señalado que con Bombardero, César Gutiérrez ha construido una obra descomunal que atraviesa todos los géneros de la narrativa (poesía, cuento, ensayo, incluso el artículo de opinión se entrecruzan en toda la historia). Algunos críticos creen que la obra es incalificable, y otros, al contrario, han dicho que nuestro escritor como el James Joyce de la narrativa peruana. Esto no hace más que enfatizar la importancia que tiene esta obra para la literatura nacional y que, obviamente, mucho más por el carácter tan especial de César, ha generado una serie de reacciones que pueden verse, principalmente en el mundo
bloggero. Con César estuvimos hace poco en el Juanito de Barranco, y me contaba lo que se venía, luego de la presentación del libro: Santiago, Buenos Aires, México DF, etc. lo esperaban para promocionar la novela. Bien por él, se lo merece. Ojala que Bombardero estalle pronto (léase, presente) en serio, en nuestra ciudad. Lo celebraremos en medio de piscos y picantes.
(joséluisvargasen:realityshow)

martes, noviembre 18, 2008

---> mIrkO_LaUer ---> VELOCIDAD MÁXIMA ---->




VELO-
CI-DAD MÁXIMA / Mirko Lauer

César Gutiérrez - Bombardero
Ediciones Sello.
Arequipa, 2008

Bombardero es un texto vanguardista, en el sentido de que desea apresurar vetrtiginosamente la llegada de una determinada visión de la modernidad a la conciencia cultural peruana. Digamos como Cinco metros de poemas (1927) de Carlos Oquendo de Amat, que también ubica a Nueva York en un lugar central de su fantasía modernizadora. Lo hace del mismo modo que el bombardero, en el sentido B-52 de la palabra, cuando desea acelerar todo lo posible la llegada a su destino y el lanzamiento de su carga. Estos aspectos —la modernidad, el avión, el lanzamiento— forman el juego conceptual que recorre el libro entero de César Gutiérrez. Una vez leído el libro, uno puede seguir escuchándolo caer a través de nuestra curiosidad, y quedar suspendido en algún punto de ella.
En este caso la modernidad que se apresura es aquello que ahora se llama tiempo real radical: el presente absoluto como una perplejidad cultural en movimiento e inalcanzable, definida para el hombre de la calle por la revolución tecnológica de las comunicaciones. A la cual Gutiérrez entiende como una revolución paralela de los sentidos, de los mercados y de los ritmos, todo lo cual aparece en el vértigo de su prosa. La novela es, además, una introducción a un mundo que conocemos, pero que no conocemos de la manera que Gutiérrez lo presenta.
Como James Joyce en Ulyses (1918) y William Burroughs a partir de Naked Lunch (1959) y luego con textos como The Ticket That Exploded (1962) o Nova Express (1966), Gutiérrez ha pensado que el aceleramiento de la llegada de la modernidad se puede lograr a través de una relación subversiva con el lenguaje. Y en efecto se puede.
Pero además el autor precisa mundos paralelos al suyo, aunque no sean mundos de lenguaje, y los encuentra en los presentes irónicos y absolutos de Kurt Vonnegut, William Gibson, en sombras de Philip K. Dick, y en el David Mamet en su radiograma sobre el 9/11. Un mundo de citas y referencias herméticas que recorren el libro y no son para los distraídos sino para los entendidos.
A Vonnegut, sobre todo al Vonnegut inventor del planeta Trafalmadore, Gutiérrez le debe el manejo amable del humor sangriento. A Gibson, sobre todo al de Count Zero (1986) y el cuento “Burning Chrome” (1986), la visión de que la tecnología como la saturación, en el sentido de invasión, del presente por parte del futuro (quemar a la cyberbruja Chrome como una versión de quemar Manhattan). A Burroughs le debe la idea de una civilización del peligro tecnológico. No sé si ha leído el texto de Mamet, pero sin duda comparte su capacidad de darle un núcleo al drama neoyorkino.
De paso Gutiérrez ha realizado una parte del sueño de Faulkner, que en los años 30 quería colores distintos para distintos planos y personajes de sus obras. En Gutiérrez no son colores sino niveles gráficos.
Una parte de mi interés por esta obra tiene que ver con un pequeño texto mío del año 1972 llamado Santa Rosita y el péndulo proliferante. Un ejercicio de cut burroughsiano realmente breve, mil veces menos ambicioso que Bombardero, pero a la vez un evidente primo hermano en la intención, la forma, la genealogía del estilo, la actitud. Eran otros tiempos, pero lo que sucedió con el texto es ilustrativo: nada. Si los tiempos locales no están listos para una forma, entonces no puede suceder nada, y eso, ese no suceder nada, es precisamente lo que viene sucediendo en ese caso. Pero nada en literatura suele ser solo un tema de tiempos, y Bombardero está al comienzo de su camino.
Decir novela vanguardista también quiere decir texto kamikaze: una obra literaria exigente hasta el grado de desafiar al lector. Lo he leído completo, pero sostengo que no es indispensable para todos llegar hasta el final. Más aún: en primer capítulo cuenta toda la historia, y luego no hace sino repetirse en diversos escenarios, como sucede con las grandes breaking news el día en que ocurren: la secuencia más fuerte se repite una y otra vez, cada vez la misma y diferente.
Desde su segundo capítulo la novela es cada vez la búsqueda obsesiva del autor. ¿Qué busca? Nuestra complicidad, que lo acompañemos en la detallada peripecia de su vida sometida a esa autotrituración que es lo actual radical. Esta es una exigencia a la lectura de la novela en el país, un ejercicio por 30 años ablandado por la complicidad con lo previsible en aquello que Tariq Alí llamó “prosa de mercado”, la prosa de las grandes editoriales. Bombardero trabaja con el antientretenimiento, i.e. la incomodidad del lector, un proceso que comienza con el peso y el volumen del físico libro. Apuesta a la existencia de lectores estudiosos, lo que los teóricos de la música moderna llaman la escucha activa. Por eso luego de un capítulo de infarto (literalmente en el caso de algunos pasajeros de United Airlines) la obra se vuelve cada vez más exigente.
Una versión taquigráfica del argumento podría ser que vivimos en medio de la catástrofe personal y esta barre con todo loo demás. A esto podemos añadirle un telón de fondo de peruanidad. ¿Hay una relación entre el contenido terrible y la densidad de la literatura? ¿Por qué 500 páginas, que por su largo son en verdad 1,0000? Gutiérrez quiere expresarse también a través de un formato: obligar al lector a un compromiso inusitado, i.e. crear un vínculo y a partir de un cenáculo, una célula de lectores para una obra que sucede virtualmente toda fuera del territorio geográfico. Lo cual tiene que ver con el deseo de fundar otro territorio para los peruanos. Su mejor público quizás esté entre los hijos de los dos millones de emigrantes peruanos, aunque si algo quiere decir el éxito de los relatos y la novela de Daniel Alarcón entre ellos, quizás a esos jóvenes les interese más la nostalgia que la vanguardia.
¿Cómo se va a relacionar el establishment literario, y a partir de allí el público, con este libro? Contemplo un proceso lento, la formación de un culto en torno a de la obra. Un proceso lento porque además se trata, como suele suceder con las novelas vanguardistas, de una novela de un lenguaje que todavía casi no circula. En este caso además de novela de lenguaje, novela de la tragedia del lenguaje. A nadie le va a escapar la relación entre este drama e las alturas, protagonizado por aviones y rascacielos, y el hubris de búsqueda de altura de la torre de Babel y sus idiomas confundidos.
Hay un empacho de tiempo real producido por la tipografía combinada con la gráfica de las marcas en proceso de aparecer y desaparecer. La idea es cansadora, pero muy inteligente, pues el mundo de las marcas aparece como la parte inestable del planteamiento.
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(en:
52)
...............................................................................................................................((descargadeloriginal <-------> aki))

domingo, noviembre 16, 2008

80M84RD30.lA.pUcP





pucp


lL0n4



(...) Llona is inexhaustible when it comes to reading, watching films, listening to music and even writing. He is currently reading Ventanas de Manhattan by Antonio Muñoz Molina, a book that reminds Llona of the years he spent in New York studying at the Pratt Institute. He lived there, on and off, for 24 years. Llona is also rereading 80M84RD3RO (read BOMBARDERO or “bombardier”) by Peruvian poet, writer and cyberpunk César Gutiérrez. Llona enthusiastically shows me an oversized notebook that turns out to be the 35th volume of his “diary,” in which he writes whatever comes to him and pastes photos, drawings and photocopies of the column he writes periodically for the Lima newspaper perú21.
(from inlan.august.08/art)
césar: ya esta en mi impresora en este instante, click, clack… a mí me parece que pusiste una bomba en el centro del estilo, de la estructura. no sé qué tan lejos están las esquirlas. me paseo por un campo minado, dispuesto al asombro. la "historia", o algo más importante, se re-organizará con sus propias densidades y texturas en algún lugar de mi mente a la cual no es interesante acceder con la razón... sin embargo, modificará mi experiencia.
(ramiro llona escribe al autor: 28 de agosto 2006)

...se perdió el celaje azul donde vivía la ilusión vuelve la desolación vivo sin luz

NUBEGRIS YA NO ES LA MISMA
Entrevista: Gianmarco Farfán Cerdán
para: SOCIEDAD LATINA



Nubegris ya no es la misma. Desde que apareció aquel devastador 80M84RD3R0 disparando mortales ráfagas de palabras contra todo y todos sobre sus descoloridos cielos, Nubegris –mejor conocida como Lima- ya no es lo que fue. Mejor así. La narrativa peruana tampoco es la misma de antes. No volverá nunca a ser la misma, gracias a este brutal ataque recibido. El piloto de este renovador Bombardero, César Gutiérrez Rivas, vino desde la cálida Arequipa a cambiarlo todo. Y él lo sabe. Quién iba a pensar que la literatura peruana se renovaría desde el sur, y no desde Lima, ese monstruo de ocho millones de cabezas que siempre ha creído vanidosamente ser el Perú entero… Gutiérrez es un hombre de múltiples intereses: Bachiller en Derecho en 1987, ha sido disc jockey de radio, video jockey, y ahora es poeta, periodista y novelista. A sus 42 años de edad, ha trabajado en el diario El Pueblo de Arequipa, El Comercio, las revistas Caretas y Gourmet Latino, además de escribir para los diarios Página 12 de Buenos Aires y El Mundo de Madrid. Fundó una revista de literatura y ensayo llamada Revólver, y publicó en 1997 el poemario LA CAÍDA DEL EQUILIBRISTA. Su primera novela Bombardero ha sido elogiada por los reconocidos hombres de letras Julio Ortega, Ricardo González Vigil, Abelardo Oquendo, Mirko Lauer, Fernando Ampuero, entre otros. La primera parte de esta vanguardista obra de Gutiérrez –publicada este 2008- se titula Bombardero Ground Zero. Aquí se encuentran los dos primeros capítulos de los once que componen la novela completa. La segunda y tercera parte del libro se publicarán durante el primer y tercer trimestre del 2009, respectivamente. Es decir, durante todo el año que viene, la literatura peruana seguirá siendo bombardeada sin piedad por este libro experimental, lleno de saludables aires de renovación literaria y verdadera posmodernidad. Bombardero, una novela que, desde años antes de su publicación –cuando recién eran públicos algunos extractos- ha generado mucha justificada expectativa entre editoriales, literatos, críticos y lectores. Es como afirma la poeta, ensayista, novelista, filósofa y dramaturga Mónica Beleván -editora de Bombardero-: “estamos ante algo visionario, amenazador y vivo”.

Después de todo lo que has escuchado de Bombardero, de todo lo que se ha dicho: ¿qué es ahora Bombardero para ti?
Un objeto cada vez más ligero. Es una buena pregunta esa porque a raíz de los comentarios y las críticas se va metamorfoseando. Termina siendo -y este es un lugar común- cada vez menos tuyo. Y eso está bien porque me ayuda a aligerar la carga. Era terrible estar esclavizado tanto tiempo. Y ahora lo veo flotando…
Hay muchos temas en Bombardero. Uno, el de la modernidad, la electrónica. ¿Es una novela posmoderna? ¿Cuánto de tecnología hay en Bombardero?
Para empezar, fue elaborado de manera digital. Me refiero no solamente al hecho de haber sido escrito en una computadora sino porque fue mezclado en un aparato que por supuesto no existe pero me dio la gana de inventar -no creo que haya podido hacer este libro de otra manera-: convertir el teclado en sampler (herramienta utilizada en muchos géneros musicales, como la electrónica, por ejemplo) alimentado por una enorme cantidad de referentes para que se remezclen y combustionen. E ir probando si funcionaban sus diferentes niveles.
Lo has hecho como si fueras un DJ.
Sí, claro. Además, he sido discjockey durante mucho tiempo en Arequipa, también fui videojockey, entonces…
Has quedado como el DJ Tiësto (el mejor DJ de música electrónica del mundo durante varios años del siglo XXI) de la novela peruana.
Ojalá, ojalá. Me encanta Tiësto. Y sí, este proceso aparentemente fácil, es sumamente complicado. Hacer que la cuestión fluya, hacer visible una narración. Porque al principio no existía ese hilo, cosa que sólo hacen los grandes maestros, por ejemplos Joyce en Finnegans Wake, uno de los más grandes libros a los que me haya asomado de lejitoos, un libro ilegible en cualquier idioma. Su musicalidad y velocidad, sus referentes y la abrumadora cantidad de sabiduría que contiene lo hacen con frecuencia oscuro, pero es un libro para acercarse sin tanto miedo. Yo quise hacer esto, imitar un poco lo que hizo Joyce pero de manera muy humilde y con mis modestos referentes.
Claro. En el lado político, hay crítica hacia todos en general. Pero, por ejemplo, con los muhaydines, el hezbolá y todo este tema, eres bastante crítico.
Sí, pues. Yo creo que los mejores libros tienen que ser necesariamente heterodoxos. Eso para empezar. Y segundo porque soy un ateo impenitente, un combatiente feroz de todas las divinidades.
Rechazas los fundamentalismos.
De toda naturaleza. Si rechazo el machismo, imagínate, cómo no me va a agredir el fundamentalismo islámico o el cristiano. No sé cuál es peor. En este mundo están ambas corrientes -por lo menos en el mundo que nos ha tocado vivir- básicamente perfiladas para crear guerras inexistentes y matanzas para vender más armas de destrucción masiva, que siempre están ahí porque los que tratan de buscarlas son los que están empleándolas.
Claro.
Este momento de la historia va a ser recordado como uno de los más ignominiosos que hemos vivido. Porque si antes las guerras mundiales servían como una catarsis digamos "aceptada", ahora se nos ha impuesto la violencia de manera brutal, feroz, gratuita. Si todas las guerras son injustas, esta es la peor de todas.

(…) mi memoria es una hilandera que empieza a tejer una red con los 11 huesos blancos y ovalados de mi cráneo, mi memoria teje a Battery Park de 11 letras, a New York City de 11 letras, a Afghanistan de 11 letras, The Pentagon también tiene 11 letras, el hijo de puta que organizó el primer ataque a las torres en 1993 se llama Ramzi Yousef y tiene 11 letras, el vuelo 11 llevaba 92 personas a bordo: 9 + 2 = 11, el vuelo 77 llevaba 65 personas a bordo: 6 + 5 = 11, escribo mirando la tele y me caigo y me deshago en despedidas lejanas con futuro de guerra y cero probabilidades de resistencia y menos de sobreviviencia, baila la guerra (…) (De Bombardero Ground Zero, página 66)

¿Las Torres Gemelas, el 11 de setiembre, es una justificación solamente para hablar de todo lo que quieres hablar, de lo que te molesta? Si no hubiera ocurrido el 11 de setiembre ¿hubieras podido escribir Bombardero?
No, creo que no. Siempre tenía que haber un elemento catalizador.
¿El 7 de julio (del 2005) en Londres o el 11 de marzo (del 2004) en Atocha, hubieran podido desatar o detonar esos mismos impulsos que tenías?
No.
El 11 de setiembre era el más…
El 11 de setiembre me cambió la vida ese día. Empecé a ser muy distinto porque una parte de mi existencia se estaba acabando. Estaba siendo testigo de un hecho absolutamente increíble que parecía extraído de la mente más enferma de un creador cinematográfico feroz. Y no creo que haya existido un elemento, un pretexto como tú le llamas –y le llamas muy bien- para desarrollar una historia que, además, convoque tantas otras historias subalternas, tantos sueños frustrados, tanta sangre derramada. Ahora, Hemingway decía que no había mejor pretexto para escribir una historia que una guerra, porque en una guerra está todo.
Está todo.
En una guerra tienes emociones encontradas, tienes velocidad.
Momentos de crisis.
Sí.
Y de las crisis sale cualquier cosa.
Exactamente. Son momentos extremos. Y en los extremos siempre ocurre la mayor conflagración del hombre.
En cuanto a los medios de comunicación, me parece -aunque al principio uno no lo nota mucho, pero cuando vas avanzando te das cuenta- que esa frase que siempre sueltas: “más detalles adelante”… A los medios de comunicación les das durísimo con algo tan sencillo como una frase entre paréntesis.
Sí. En realidad también eso ocurre gracias a la sensibilidad del lector, a su sutileza. Además, he trabajado tanto tiempo en prensa escrita…, he estado en la cocina de la prensa y sé cómo se hacen los guisos. Se levantan y se inventan historias. He sido esclavo un poco de eso, también. Siempre tenía problemas en el periódico porque a veces ficcionaba sutilmente sobre los datos que me faltaban. Atentaba la ética periodística. Andaba muy cansado de vivir pegado a la realidad.
Eras el Jayson Blair (periodista que tuvo que renunciar a The New York Times el 2003 por falsificar sus noticias) de El Comercio.
Yo soy peor, peor (risas). Como periodista me sentía muy atrapado en una realidad y no me satisfacía, había que estar ciñéndose a las fuentes y las fuentes siempre era gente sumamente aburrida. Entonces yo pensaba que una mejor fuente podía ser mi imaginación. Pero eso colisionaba contra los principios básicos de la prensa. Por eso me fui, por eso escribí este libro donde viaja toda mi imaginación. Creo que el gran invento del hombre es la novela, por lo menos para quienes escriben: esto es lo único que yo sé hacer -no sé si tan bien-. En una novela puedes meter absolutamente todo. En la poesía hay reglas, la poesía también te constriñe y como poeta me sentía también insatisfecho. Entonces acá me divierto, hago cualquier cosa, por ejemplo explosiones en la red, en una parte el libro sencillamente se rompe, estalla, está casi al final.
Toda la novela tiene un aire poético, un sentido poético muy profundo. Es un gran poema tu libro. Se puede ver de esa forma.
Gracias. Sí, yo también pienso así. En realidad era un poema. En primer lugar, cuando empecé a escribirlo no me planteé la idea de hacer una novela. Renuncié al periódico porque quería escribir un poema largo a partir de esa tragedia. Ese mismo día, acababa de llegar de una fiesta, estaba resaqueado y jateando, entonces tocan la puerta y me dicen “oye, prende la tele”. Prendo la tele y justo la novia con la que en esa época vivía en el malecón de Miraflores (ahora vive en Barranco)…
Siempre junto al mar.
Sí, siempre junto al mar, siempre, me gusta mucho más que la montaña. Entonces, justo esa chica estaba viajando a Estados Unidos. Claro, había partido la noche anterior y estaba haciendo escala en Panamá, y en ese momento estaba en el aire, no pudo aterrizar. Ese fue también un catalizador para poder embarcarme en esta historia: no podía comunicarme con ella, era trágico, no se sabía qué es lo que estaba pasando en el mundo. Fui a la redacción del periódico y todos estábamos absolutamente asombrados. Ese día estaba al lado de Fernando Ampuero y otros periodistas. Y todos estábamos absolutamente pasmados mirando las imágenes en la televisión, diciendo “¿en qué instante Estados Unidos empieza a bombardear?”, porque era lo lógico teniendo a Bush ahí...
Tan pro-guerra.
¿No? Tan asesorado por esta sarta de conservadores y vendedores de armas, porque esta es una bronca entre traficantes. Porque Bin Laden es socio de Bush en Arbusto, que es la petrolera de Texas. Entonces es una pelea de…
Eso no lo podrías decir en el APEC (Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico que acaba de concluir la semana pasada en Lima).
Ja ja… Sobre todo si tenemos una fragata (frente a nosotros, en el mar barranquino, hay una imponente y vigilante fragata) que está con sus cañones…
Apuntando de frente.
Sí. Seguro que nos están escuchando. Estos chuponean todo (risas).
También una cosa que me llamaba la atención era como juegas con los tiempos de forma escondida.
Sí.
Por ratos eres un narrador omnisciente porque ya sabes lo que pasó y dices “justo ahorita las señoras tal y tal, que después van a aparecer en tal lugar”… Que son unas víctimas de las Torres Gemelas, y dices “esas señoras van a aparecer acá”, entonces estás un rato en presente y después en futuro. ¿Cómo has hecho para no marearte y no marear al lector?
Me he aislado completamente, me fui al lugar más aburrido del mundo para concentrarme exclusivamente en este libro, que además demandaba matiné, vermouth y noche. Yo tenía que estar pilotando la novela y la novela tenía que estar funcionando conmigo de manera constante. Se parecía mucho a esa imagen de la solitaria que tragaban algunas señoras en la Edad Media para adelgazar: les iba comiendo por dentro, entonces no les hacía provecho lo que comían y no engordaban.
Arequipa fue tu solitaria.
Sí. Fue mi solitaria. Y me fue devorando. En realidad, era terriblemente doloroso saber que tienes un libro no comercial, que no se va a vender...
Pero no importa porque -en mi modesta opinión y la de muchos críticos que saben mil veces más que yo-, en verdad, a la narrativa peruana la estás innovando, estás poniéndola con los tiempos.
Sí, pero cuando tú escribes no piensas en eso. No piensas en pasar a la historia, porque no sabes exactamente a dónde te estás dirigiendo, no sabes qué va a pasar con este libro, y la incertidumbre es lo que realmente te mata, la incertidumbre te pone contra la pared. Pero lo peor de todo es que no puedes librarte de eso. Yo quería hacer este libro grande, un libro potente, me enamoré del libro, me enamoré del tema, y sabía que algo iba a ocurrir acá. Tenía que explosionar de alguna manera. Era la única forma que conocía para reinventarme porque durante mucho tiempo había sido periodista. Y para sentirme bien ante mí mismo, para ser un poco más digno cada día y mirarme al espejo de frente.

(…) mi novia es periodista y en estos momentos está volando en su calidad de desviada especial al devaluado Festival de Cine Independiente de Sundance, pero en estos momentos yo pienso en Rachel, siempre pienso en Rachel y cuando pienso en Rachel pienso en ese cementerio de París que debe ser el único cementerio del Universo perfumado de ozono (…) (De Bombardero Ground Zero, página 135).

Rachel, de la que tanto hablas, que es tu Virgilio en la novela: ¿es una o son todas las mujeres?
No estoy autorizado a responder esa pregunta (risas). Sí, es una y todas. En realidad fueron dos chicas, dos novias inglesas con las que viví en Arequipa, Cuzco y aquí, en la Bajada de los Baños (de Barranco). Teníamos una casita y ahí escribí algunas historias que están acá (señala el libro). Este es un libro que recopila muchos momentos de mi vida: diarios, cuentos, poemas, canciones, películas, cosas que iba anotando y que me llevé a Nueva York. El armazón lo hice acá del 2001 al 2003. El 2003 me fui con todo lo que tenía, incluso artículos periodísticos, entrevistas, la que le hice a Robert Smith, por ejemplo, que aparentemente no tendrían por qué estar acá pero pensé que en algún momento podían entrar. La cuestión también era no forzar el libro, no siempre debes meter todo. Tuve que mochar un montón. O sea, este libro son tres libros más. Hay dos libros que son los hermanos tullidos de Bombardero.
Va a salir el Bombarderito…
(Risas) Sí, ojalá salga algo de ahí. Lo primero -y esto no debía anunciarlo pero ya lo dije en Arequipa, ya todo el mundo lo sabe- es que vamos a hacer una película de este libro. No sé cómo saldrá, es una rompedera de cabeza pero estoy trabajando en un sitio que se llama Laika Comunicadores, una agencia de publicidad, con por lo menos dos tipos talentosísimos y muy brillantes: Carlos Gonzáles, que es diseñador, músico, cineasta y tiene una película que ya está en Sundance y de pronto la vemos en festivales internacionales…
Qué bueno.
Es una gran película que trabaja con el antientretenimiento también, también de vanguardia, digital, muy linda. Y, con Diego Fernández-Stoll, que es el chico que remezcla las imágenes, y crea otros mundos con imágenes.
Claro. Y el tema de las marcas -productos, servicios o empresas (que se mencionan durante todo el libro)-: ¿es una crítica al consumismo, es “me gusta el consumismo”? ¿Amo Mac Donald’s u odio Mac Donald’s?
(Ríe). Creo que en algún momento todos comemos comida chatarra, así como miramos televisión. Entonces, como decía (Mirko) Lauer en la presentación, el uso de estos distintos tipos de letras (cada marca tiene un particular tipo de letra) no es una cuestión manierista, no está gratuitamente ahí, no está porque mi computadora tiene tantos tipos de letras y porque quiero hacerme el bacán, si no es como tú dices: hay un trasfondo. Todos vivimos tan repletos de marcas y tan llenos de logotipos que solamente falta que nos pongan un código de barras en la espalda para estar autorizados a salir a la calle.
El hecho de tener muchos idiomas mencionados en la novela apunta al cosmopolitismo.
Sí.
¿Te sientes un cosmopolita?
Claro. Además, ahora con la multiinformación cada vez todos somos un poco más esclavos de los diferentes lenguajes. Ya es una Torre de Babel. Es el sueño de la Biblioteca de Alejandría en un pedacito de plasma. Y están todos los idiomas, conviven y literalmente nos bombardean. El otro día recibí una invitación de Facebook a leer un artículo que decía que nosotros estamos separados por seis personas en el planeta, seis personas nos separan de acá hasta el Japón. Cada vez se estrechan más las fronteras. Y ahora con el Facebook te metes al dormitorio de la gente, que no tiene ningún problema en mostrarse en paños menores. Es una cosa de locos.
Quién es el Bombardero en verdad: ¿el mundo que estás viviendo o tú eres el que bombardea al mundo?
Espero ser uno de los mejores intérpretes de lo que está ocurriendo en el mundo. Soy un hijo de mi tiempo y este libro es un scanner paródico, un paneo, una cámara rápida que atraviesa el planeta. Desde mi humilde punto de vista es el único aporte que más o menos me puede salir ligeramente bien. No aspiro a ser un vocero de, ni mucho menos. No tengo ni la capacidad ni la cultura para aspirar a tanto, ojalá que solo pueda ser mejor escritor.

Ahora son las 9:28, la radio está abierta y los secuestradores atacan abiertamente a Dahl y a su primer oficial de vuelo, el capitán y el primer oficial hacen un llamado de auxilio y 35 segundos después uno de ellos grita ¡oigan, salgan de aquí!, ¡salgan de aquí!, la radio transmite en vivo y en directo el enfrentamiento en la cabina de mando, los controladores aéreos envían sus llamados pero Jarrah no contesta porque está sentado y pilotea:
-Señoras y señores, soy el capitán. Tenemos una bomba a bordo. Por lo tanto, siéntense.
Jarrah conduce, sus amigos matan, Jarrah dibuja trayectorias caprichosas con la media luna, una mano en la media luna y la otra en un cuchillo (…)
(De Bombardero Ground Zero, páginas 100 y 101).

Tu experiencia como periodista, tanto acá en Perú en El Comercio como en El Mundo en España y Página 12 en Argentina: ¿cuánto ha contribuido para que puedas escribir la novela?
El periodismo ha sido un excelente campo de entrenamiento para mí. Ser periodista te permite vivir en mundos a los que tú nunca accederías. Por ejemplo, yo estaba alojado en Los Ángeles en el mismo hotel de Angelina Jolie. Ese tipo de cosas nunca me va a volver a pasar. O de pronto te invitan a un crucero. Esas cosas te facilita la prensa, te comunica con mundos subterráneos y alucinados, vas viajando por muchos planos. Yo nunca hubiera, por ejemplo, entrado a La Huerta Perdida.
La Huerta Perdida.
O a los fumaderos del Callao. Si no hubiera sido periodista no hubiera conversado con celebridades tipo Manu Chao, del cual me hice muy amigo y vino a mi casa. No hubiera hablado jamás con Cerati en Buenos Aires y cuando estuvo en Arequipa nos fuimos a tomar unos tragos. Estaba con Cerati ahí, feliz de la vida, con su chica y su amiga colombiana. O conocer a Robert Smith (líder de The Cure)… podía hasta oler la resaca del tipo, había chupado la noche anterior. Cuando era chibolo yo me compraba mis polos de Robert en las galerías Persia, que estaban en Larco, lo llevaba acá (señala su pecho) y luego lo tengo ahí (en persona). Es como el concierto de REM el otro día (en Lima): no puedes creer que esta gente esté acá.
Como un sueño.
Cosa que no me pasa con los escritores. Siempre creo que las estrellas están en Hollywood, en otro lado. Los escritores no me causan tanta sensación. Los veo como tipos mucho más normales.
¿Ni con Tomás Eloy Martínez, a quien estuviste tan cerca en Página 12?
Es un tipo sencillísimo. Y lo volví a ver en New Jersey porque conocí a una chica con la que me fui a vivir allí. Ella era profesora en la misma universidad de Martínez, argentina también.
Tomás tiene una prosa brillante.
Sí. Claro. Es absolutamente encantador, muy modesto y generoso.
Muchas gracias por la entrevista, y felicitaciones nuevamente por el libro. Esperamos que poco a poco se le dé el lugar que merece. En verdad es una gran obra.
Gracias, Gianmarco.

Publicado en Sociedad Latina (sábado29.11.08)

80M84RD30AQP - blog: sieteesquinas


En la plaza de Armas: César Gutierrez y amigos from Siete Esquinas on Vimeo.


Presentación de 80M84RD3R0 en el Festival del Libro de Arequipa from Siete Esquinas on Vimeo.

miércoles, octubre 29, 2008

BOMBARDERO STRIKES AGAIN

Continuando con nuestras habituales entrevistas sobre los inicios literarios de algunos escritores peruanos, esta vez le toca el turno a César Gutiérrez, quien, con una brevedad similares a los acordes del punk, nos contesta el breve cuestionario de la entrevista:

Entrevista: Max Palacios
UNO
¿Cuál es el primer libro que recuerdas entre tus manos y que sensación te causó?

Memorias de una pulga. Tenía 6 años de edad. Miles de sensaciones, como bien comprenderás.
DOS
¿Qué autores determinaron tu forma de escribir y tu visión del mundo en tus inicios literarios?
Todos los que se parecen a Cioran gatillaron lo que soy.
TRES
¿Tienes hábitos y costumbres a la hora de escribir? ¿Cuáles son tus horarios?
Cero hábitos, costumbres y horarios: escribo en jet-lag.
CUATRO
¿Qué recomendaciones o consejos le darías a aquellas personas que se están iniciando en la narrativa?
Yo no doy consejos.
CINCO
¿La estética punk de Bombardero se afilia más al punk "carnavalesco" de Ramones o al punk "anarco-político" de Sex Pistols?
Se afilia al pitupunk de Los Kiss-P, mi extinta banda de garage.
SEIS
¿Cuál crees que sea el futuro de la blogósfera y sus principales beneficios en el campo cultural?
Eso es algo que no puedo responder.

(en: amoresbizarros-set18-08)

miércoles, octubre 22, 2008

80M84RD30 C1UD4DP4L1D4


H O Y
onboardspeakers
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7,30 p,m,
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((nodejendefaltar))

martes, octubre 21, 2008

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perpetradoX: luisalbertozavaleta.laikacomunicadores


lunes, octubre 06, 2008

RICARDO GONZALES VIGIL - El Comercio

Escribe:Ricardo Gonzales Vigil

Un portento verbal (y tipográfico): "Bombardero", de César Gutiérrez (Arequipa, 1966), demoledora ("demoler, demoler", corearían Los Saicos, ese grupo peruano que se adelantó al punk un año antes del nacimiento de Gutiérrez) plasmación de una estética ciberpunk de la desmesura, el fragmentarismo, las conexiones haciendo cortocircuito y la mixtura mediática, impregnado todo de irreverencia neodadaista que oscila entre el anarquismo y el nihilismo, no obstante cierta resaca romántica de idealización amorosa, epifanías poéticas y musicales, más una admiración expresa (véase el capítulo 8) ante el quijotismo. Abusa, sin duda, de las citas tejidas con ironía y, en mayor medida, de las enumeraciones, pero hasta en eso se adecúa a su poética del caos y la disolución, con el mérito artístico de que imprime un ritmo endiabladamente sostenido a su prosa, anuda 'collages' de citas más impactantes que las partes sueltas y derrocha poderío imaginativo en su visión panóptica (escenario mundial globalizado) de la destrucción, el fanatismo, el consumismo capitalista y la manipulación que efectúan los medios de comunicación.
Cabe llamar a "Bombardero", conforme propone Víctor Coral, una 'novela del lenguaje', es decir, protagonizada por el lenguaje (y no por la trama, los personajes o el ámbito retratado) y la exploración metaliteraria. Esa vertiente puede remontarse hasta Rabelais (1532-1552), se perfila cabalmente con Sterne (1760-1768) y alcanza todo su potencial con Joyce y la novela vanguardista de los años 20-30 del siglo XX, prolongada luego por los hispanoamericanos Marechal, Cortázar, Lezama Lima, Cabrera Infante y las dos primeras novelas de Fernando del Paso. Un temprano logro peruano fue "La casa de cartón" (1928), de Martín Adán; "Bombardero" se impone como la mayor contribución nacional a esta corriente, ya que el único libro más desmesurado no es cabalmente una novela del lenguaje, "El pez de oro" (1957), de Churata, con su textura cosmológica, chamánica, miscelánica y teatro-dialogada, aunque Gutiérrez se aproxima a Churata al calificar su libro como "una novela coral" y un "retablo de vidas" (p. 190). Otro texto mayúsculo que es y no es una novela del lenguaje (de lucha agónica de la escritura contra el deseo de suicidarse): "El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo" (1971) de Arguedas, homenajeado en "Bombardero": "Un artefacto literario monstruoso-admirable-inclasificable-poderoso impulsado por los motores de la progresión de la muerte" (p.4).
Eso no es todo: "Bombardero" es una novela del lenguaje y, simultáneamente, un "poema largo que se está transformando en algo más o menos descomunal" (p. 238). No necesita alternar el verso y la prosa, como "La muerte de Virgilio", de Hermann Broch, para que su vuelo creador obedezca más a un impulso poético que al de confeccionar un hilo narrativo. No se trata de que el libro contenga varios pasajes concebidos como poemas en prosa, en la estela de las "Iluminaciones" de Rimbaud, las enumeraciones de Whitman y el dinamismo metafórico del surrealismo; sino que cada capítulo constituye un canto (a la manera de los poemas épicos) y a lo largo del libro, semejando estribillos o coros, se repiten algunas frases e imágenes, siendo la principal "Estamos en el aire", aplicada tanto a los aviones bombarderos (el apocalíptico "epos" de nuestro tiempo, terriblemente anti-heroico) como a las canciones que flotan en ondas para ser sintonizadas (polo opuesto: erótico, humanizador, adverso a los intereses económicos y fanatismos ideológicos).
De hecho, la división en diez capítulos más un 'bonus track' (al uso de un DVD) numerado como el componente 11 (número del 11 de setiembre y otros atentados monstruosos) concuerda con la de un álbum musical del 'poeta apocalíptico' (p. 253) David Bowie, titulado reveladoramente "Héroes", comentado eufóricamente en el capítulo 7.
Añádase que el escritor más citado en "Bombardero" es un poeta, su tocayo César Vallejo, el innovador vanguardista de "Trilce" (Gutiérrez acoge la lectura de este neologismo como Triste y Dulce, y tristes son los aviones bombarderos; y dulces el amor, la poesía y las canciones), a su vez el que arremetió contra los bombardeos a Guernica y otras localidades españolas, apurando el 'cáliz' planetario de una época en llamas.

ARGUMENTO: El núcleo argumental que desencadena la serie de episodios vividos por el protagonista desde su infancia, en las ciudades Arequipa (Ciudad Pálida), Cusco (Momiamía) y Lima (Nubegris), y sus estadías en diversas ciudades extranjeras: los aviones que destruyeron las Torres Gemelas el 11 de setiembre del 2001, masacre en la que falleció Rachel, la amada del protagonista. El despliegue privilegia los bombardeos (televisados meticulosamente) y atentados de los últimos veinte años; también hay páginas sobre la Segunda Guerra Mundial, en particular Hiroshima y Nagasaki. Frente a ello, lo positivo corresponde al amor (Rachel, antes La Chica de Ayer), la literatura, la música y, en general, la creatividad (incluyendo la científica y la tecnológica) del ser humano.
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miércoles, septiembre 17, 2008

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martes, septiembre 16, 2008

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lunes, septiembre 15, 2008

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Bombardero, inclasificable libro del escritor y periodista César Gutiérrez, es reeditado en tres tomos por editorial Norma

por Carlos Cabanillas*

Cinco preguntas a César Gutiérrez (La caída del equilibrista, El Santo Oficio,1997) desde las alturas de la Estatua de la Libertad de la Av. Pershing. El primer tomo (Bombardero: Ground Zero) será presentado por Mario Montalbetti y Ricardo Wiesse el 11-S a las 7.30 p.m. en la Sala Javier Pérez de Cuéllar del Centro Cultural Inca Garcilaso de la Vega (Jr. Ucayali 391).

El libro empezó sin editorial, sin distribución, sin financiamiento, sin guía de remisión y sin copyright. Fue casi una publicación ilegal anunciada en la web como un virus. Sólo contó con una licencia de creative commons. ¿Era el espíritu post 11-S o sólo precariedad?

¡Pero si ni siquiera saqué esa licencia! En realidad, todo fue obra de un espíritu viral. Espíritu que se reprodujo con aquella respuesta mediática igual de insolente porque los grandes críticos de este libro, después de la detonación que ocurrió con el adelanto en Hueso Húmero y lo que dijo Oquendo, fueron los comentaristas anónimos de los blogs. Nunca terminaré de pagarles el favor.

Recibió el financiamiento del Gobierno Regional de Arequipa y el respaldo de varios escritores como Mirko Lauer y Fernando Ampuero. Finalmente, ha sido reeditado por Norma. ¿Cómo pasar de los extramuros de la legalidad al epicentro cultural?

Cuando elijo a mis presentadores prefiero guiarme por su brillantez antes que por su extracción. Y si en el underground nativo hubiese más inteligencia que violencia, los llamaría. Pero siento que éste, que para algunos es un extraño maridaje, es el respaldo más contundente del mercado editorial a una obra que, como dijo Lauer, trabaja con el anti-entretenimiento. El diagramador de Norma sufrió un poco, pero logró una edición impecable e implacable.

¿Cómo se debe abordar Bombardero? ¿En una web, por entregas, en un archivo en PDF, en un avión? En alguna exposición se habló del soundtrack del libro. ¿Se te ha ocurrido que quizá debiste grabar un disco?

Me encantaría que se lea gratis, en la red y en versión pirata. Detesto que la gente pague por leerme. Estuve a punto de ponerlo on line, gratis, pero se editó por un golpe de gracia y, como me endeudé hasta el tuétano, tuvo que venderse. Siempre me ha parecido que el libro es, en realidad, un disco de loops. Tengo la convicción de que realmente soy un pésimo músico que está haciendo pasar liebre por libro.

Eres en esencia escritor de versos, poeta. Desde tu primer poemario hasta tus textos periodísticos. Siento que Bombardero debe abordarse como un poemario.

Ojalá. La poesía es lo único que importa en la vida.

La novela peruana tiene una fuerte inclinación por el realismo. Tu libro, en cambio, empieza en la tumba de César Vallejo. ¿Hay que retroceder hasta Vallejo y sus contemporáneos para recuperar ese afán literario por beber de las vanguardias?

Hay que leer a Vallejo para saberse contemporáneo de todos los hombres.

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80m84rd3r0. Ground Zero en Utero TV

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domingo, septiembre 14, 2008

EL DOMINICAL : 3l 80m84rd30 n0 73rm1n4

Neopunk y acelerado, César Gutiérrez habla acerca de Bombardero, recientemente reeditado por Norma
entrevista:enrique sánchezhernani

¿En qué circunstancias escribiste la novela? ¿Es cierto que lo hiciste en hoteles?
Sí, en tres países: Perú, Estados Unidos y Arequipa (risas). Su escritura demoró siete años y ocurrió en circunstancias francamente precarias y hasta trágicas porque me dediqué exclusivamente a construirlo, a penetrarlo con la tensión de Nueva York, a licuarlo en ese aparato que no existe pero inventé, y que es una mezcla de i-Pod, PC y sintetizador. Lo sampleé en el Whitehouse Hotel de Bowery, el más barato de la ciudad. Mi habitación tenía dos metros cuadrados. Allí sólo entran tu maleta, tu Pc y tú. En una de esas habitaciones de triplay se escribió Bombardero.
¿Tuviste un modelo de lo que querías hacer? ¿Escribías con música?
Mi modelo era un rompecabezas con rostro de Pynchon, cuerpo de Cioran, pulso de Houellebecq, voz de Bowie y alma de Ian Curtis. Pero todo el tiempo cambiaba. La música que más me gusta es la que vomita el sintetizador, una especie de muzak ultra-acelerado y sin letras. Tecleo con la velocidad que me inyectan los DJ.
¿Quisiste subvertir en tu novela la idea de la civilización occidental?
Sigo pensando que de lo único que se debe escribir después del 11 de setiembre es del 11 de setiembre; ese ataque es la gran subversión de nuestro tiempo. No puedo haber subvertido las ideas de Occidente, a tanto no llego, solo quise tomar polaroids de mi época.
¿Las alusiones al mundo musulmán son una crítica a los Estados Unidos?
La crítica a truhanes tipo Bush o Bin Laden, al cristianismo y al islamismo es más que velada: es violenta.
De los dos, ¿cuál te disgusta más: Bush o Laden?
El monstruo es uno solo. Es el Fujisinos a escala global.
¿Estarías de acuerdo en que Bombardero está hecha bajo una estética neopunk?
El punk es el culto que profeso, es la banda sonora de mi vida. Y ese, su do it yourself, gobierna la estética de este libro, su negro contra negro, su peso, su organización indie, caótica y fragmentaria, sus 176 tipos de letras, sus 36 wingdings, eso solo podía diagramarlo alguien que poguea.
¿Cómo fue la idea de la diagramación?
Invertí seis soles en la compra de Corel e In Design y me puse a diagramar yo mismo; las instrucciones están en Internet. Y créeme que poner cada logotipo era tocar las más altas cimas de la demencia.
¿El tono vanguardista de tu novela te ha apartado de tu generación?
Yo me siento un de-generado. Y de lo único que me alegro es de haberme deshecho de esta cosa que estaba destrozando mi vida.
¿Te sientes un outsider?
Me sentía, ahora ya me vendí al sistema (risas). Pero ese sistema ha respetado escrupulosamente el original. Y eso es admirable.
¿Crees que la crítica no ha hablado lo suficiente sobre tu novela?
¿Cómo voy a decir eso después de haber obtenido críticas tan contundentes como las de Oquendo, Lauer, Ampuero, Ortega, Montalbetti, la tuya misma, y siguen firmas? Los únicos que hablan mal de este libro son los anónimos de blog, pero a ellos no les gusta nada; encima siempre andan de muy mal humor (risas).
¿Te molestan esos blogs?
Los blogs son una maravilla. Desayuno y me acuesto con ellos, especialmente con los comments anónimos. No sé quiénes serán sus autores, pero sospecho que Faverón está detrás de todo esto (risas).
¿De qué autores peruanos últimos te sientes cercano?
Literariamente, respeto a Mónica Belevan, Jaime Bedoya y Enrique Prochazka. Benavides es un queridísimo amigo. Roncagliolo es nuestro Arjona y todos estamos muy orgullosos de él. A los otros no los taso.
¿Sientes que tu novela es solo para iniciados?
Lauer dijo que no era para los distraídos, que era para los entendidos. Y sí, yo también pienso que los distraídos deben irse a leer Etiqueta Negra, una revista para distraídos.
¿Qué vas a escribir ahora? ¿Bombardero no pesará mucho?
Bueno, la verdad es que pesa un montón. Pero hay que seguir, quiero fabricar un Finnegans electrónico con hoaxes, scratches, distorsiones, errores de la red y otros dispositivos. Y me gustaría editarlo en plasma o algo así.

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((en cadena: uterotv & zonadenoticias))

miércoles, septiembre 03, 2008

NO 80M84RD33N T0RRETA6LE



Revista COSAS : ((Nº 400))

LA NOVELA DEL FUTURO
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Desde que vio la luz a principios de año, ”Bombardero”, la novela de César Gutiérrez (Arequipa, 1965), ha generado apasionados elogios y sutiles silenciamientos, ataques desaforados y críticas atendibles, apologías y rechazos radicales, los que la han convertido en la novela del momento. Estamos frente a una propuesta narrativa que, entre otras cosas, busca romper con la demasiado larga tradición realista e histórica de nuestra narrativa, y cuyos numerosos riesgos formales –juegos tipográficos, incorporación de imágenes, acrobacias de diseño- han sido asumidos con vigor y gran sentido estético.Estas características hacen de “Bombardero” una novela posmoderna (a pesar de lo delicado del término) y, por tanto, en gran medida nos ubican frente a un texto inasible desde el presente inmediato, pues es sabido que las obras de ruptura deben ser evaluadas con el correr del tiempo. Y aunque la historia con seguridad dirá su palabra en el futuro –tiempo al que parece pertenecer por derecho propio el libro-, no han faltado voces autorizadas que han mostrado su entusiasmo sin reservas.Mirko Lauer, por ejemplo, ha dicho que la novela instaura “una revolución paralela de los sentidos, de los mercados y de los ritmos”, y lo ha vinculado con las obras de William Gibson, Philip K. Dick, David Mamet o Kurt Vonnegurt. Fernando Ampuero, por su parte, ha señalado que “el autor es un ser camaleónico pues oficia roles diversos, ya que a veces es un cronista y otras un historiador, un humorista, un novelista psicodélico, un escritor de prosa refinada (…), pero casi siempre es un poeta en trance agónico de ser un hombre de su tiempo”. Por último, el crítico Julio Ortega, evaluando la obra desde el problema de la violencia, la ha calificado como “poderosa” y “necesaria”.

Entrevista: Víctor Coral / Fotos: Sergio Urday

El proceso de gestación de un libro como el tuyo suele ser muy largo. Cuéntame un poco cómo surgió la idea y qué desarrollo tuvo, hablando especialmente del texto y no tanto de su proceso de publicación, que sabemos que fue largo y difícil.
El proceso de gestación es ignoto porque contiene mucho material reciclado, cuentos y poemas escritos en los ochenta, es un traveling de muchos viajes, ciudades en las que viví, como NY, o pasé raspando, tipo Tokio. Pero la idea central y su desarrollo ocurre el 11S cuando el primer avión impacta en la torre y me tocan la puerta para decirme ¡prende la tele! Entonces creí que no había otra cosa que narrar, que era un asistente privilegiado al fin del mundo y que este Apocalipsis en vivo y en muerto sería la sombra bajo la cual tendría que caminar el resto de mi vida. Ahora, su desarrollo empezó con la recopilación de todos los artículos, crónicas, canciones, películas, hoaxes y demás dispositivos para hacerlos funcionar en una maquinaria saturada de información que se hizo ciclópea y me tuvo esclavizado desde el 2001 hasta el 2003 en Lima, los dos años siguientes en NY y corrigiéndola desde el 2006 hasta las puertas de la imprenta este año, en Arequipa.
Leer el libro completo me ha traído algunos descubrimientos que los reseñistas locales no han resaltado y/o percibido. Por ejemplo el sesgo antibélico de Bombardero. Puedes explicar la importancia de ello en tu obra?
Tiene importancia capital, no podía ser otra cosa que el gran eje temático. "Bombardero es un testimonio sobre la violencia y la guerra, y a la vez un alegato en contra de los fanatismos", dijo Fernando Ampuero. Sánchez Hernani en El Dominical escribió: "es un megatexto cuyo cuerpo central es un gran alegato antibélico", mientras que Mirko Lauer extendió el sesgo que identificas: "a William Burroughs le debe Gutiérrez, ciertamente, la idea del peligro, la idea de que todo este mundo novedoso de la tecnología es peligroso, no en el sentido reaccionario de la gente que dice 'es peligroso el futuro, la cosa no es ya como era antes'. No así: es peligroso en el sentido de que, en el mundo que se viene, el peligro va a ser un elemento nuestro de cada día, si no lo es ya en algunos lugares. Y es Burroughs, y es Gutiérrez quien nos introduce a un mundo en el que casi uno podría decir la frase: 'cómo podríamos vivir sin peligro'".
El libro tiene numerosas páginas de buena poesía. Sin embargo, siento que de todos modos hay una historia y un devenir diegético. ¿Desde el principio quisiste escapar a estas torpes delimitaciones genéricas de "poesía", "novela", "ensayo"?
Nadie puede escapar al destino que se traza. Y yo soy un trazado de todas estas cosas, mira: empecé escribiendo sobre rock en un pequeño periódico de mi pueblo, en cierto momento me metí a un taller de poesía, después me cayó del cielo un trabajo como periodista, luego fundé alguna revista de ensayos y así, de manera caótica y espontánea, se fue organizando mi relación con el teclado. Por eso nunca me sentí necesariamente poeta, ni prosista, ni rockero, ni ensayista. Razón por la cual cuando me vi envuelto en esta historia de los aviones y la guerra y el amor, me apasioné tanto que lo dejé todo —país, familia, trabajo, todo— porque sentía que esto, que amalgamaba todos mis intereses, era el territorio más fértil para desarrollar mi relación con las letras. Por eso hice este libro que para muchos no es novela, para otros sí, algunos creen que es prosa poética. Pero yo lo construí con eso que acertadamente llamas "devenir diegético". Y también creo que, desde el principio, no es que quisiera escapar a esas delimitaciones sino que no podía hacerlo porque sencillamente hacía años que estaba atrapado en mi propia, digamos, telaraña dietética, que aparece tras esa selva de datos y esa bruma de versos.
Las referencias y agradecimientos, guiños e intertextualidades que consignas en Bombardero, aunque son numerosas, me parece que no son todas. ¿Tuviste que simplificar o dejar de lado ramificaciones del texto para dar una versión más asimilable del mismo?
Esta es una pregunta que agradezco. Si bien es cierto la novela es un terreno fértil para el hipertexto sin citar las fuentes, la historia de la literatura está preñada de célebres novelistas saqueadores que jamás usaron las comillas ni —mucho menos— consignaron sus referentes. Pero yo sentí que debía ser absolutamente fiel a mis fuentes. Por eso las consigno en cursivas. Es más, destiné 20 páginas para consignar todos los guiños, pero encontraba tantos entroncamientos que en cierto momento me sentí un exégeta de mí mismo, sentí que estaba invadiendo un territorio ajeno, que estaba profanando la labor de los teóricos, de los académicos. Y aunque mi queridísima amiga Mónica Belevan, que estuvo al cuidado de la edición, siempre se opuso a consignar los hipertextos —la llamada Caja Negra—, le desobedecí e incluí los referentes capitales. Ahora, es preciso aclarar que cuando copias a uno estas plagiando, pero cuando en un párrafo convocas a cuarenta, la cosa cambia para peor: te estás enfrentando al problema de la calidad de la mezcla de la cual, además, tiene que brotar de manera brillante eso que Lyotard llamó "una nueva estructura de sentimiento".
Tu libro ciertamente exige un lector muy preparado. Pero a la vez siento que cualquier joven metido en toda la onda de internet y el rock y las nuevas tecnologías puede entenderte bien. ¿Cuál es tu lector ideal y por qué?
Créeme que mientras escribía ese libro jamás pensé en un lector ideal. Es más, siempre creí que esta chifladura jamás encontraría un solo lector. Y el tiempo me fue dando la razón porque ni siquiera los editores, que se supone son lectores por antonomasia, querían leerla. Por eso es que este libro sale casi-casi por un golpe de suerte. Ahora, me parece extraordinario lo que dices, que cualquier joven metido en la onda Internet, el rock y las nuevas tecnologías pueda entenderlo. Porque si hay algo a lo que aspire un autor édito es llegar a los más jóvenes, que con frecuencia son los más rápidos, avispados e implacables.
Te propusiste hacer una "novela de vanguardia" o es que simplemente respondiste a una necesidad -de corte poético-lingüístico- muy particular e íntima. ¿Tal vez un punto medio?

Una parte de esta respuesta está al pie de tu tercera pregunta. Ahora, en el arte nadie puede embaucar bien si no sabe perfectamente cómo funciona el truco. Nadie puede hacer un buen circo si no está seguro de que los enanos no le crezcan. Y así como hay domadores a los que se les escapa la tortuga, hay circos con enanos que juegan en la NBA y escritores a los que un susurro les arrebata la pluma. Por eso, deliberadamente me planteé violentar los procedimientos extremando las posibilidades de un aparato que no existe pero que, metafóricamente, inventé: es una mezcla de PC, i-Pod y sintetizador. En ese "aparato" metí poemas, canciones, cuentos, noticias, libros, discos, películas, gráficos, coordenadas, cifras, canciones, fragmentos en ruso, italiano, latín, alemán, español, árabe, quechua, idish, catalán, holandés, francés y japonés. Metí también 176 tipos de letras y 36 wingdings. Así las cosas, el resultado podía ser o una genialidad o un desastre, pero en ningún caso podría dejar de ser, por lo menos, diferente. Ahora, siempre pensé que si no resultaba, que si todo esto naufragaba, el conjunto debería salvarse por lo que de poético contuviera. Digamos que usé a la poesía como tabla de salvación. La religión, las religiones, están muy presentes, ridiculizadas o exaltadas, en el texto. ¿Por qué? Porque Dios es un lujo que ningún mortal debería permitirse. El Corán, la Biblia, el Gilgamesh o el Bhagavad Gita son libros de guerra y el autor de 80m84rder0 se encarga de extraer los versículos más feroces para desvelar a los dioses como apocalípticos inductores de la guerra y a sus siervos como ejecutores de esos mandamientos. Uzbecos, tayikos, hazaras, tadjiks, ismailíes, islamistas, cristianos, budistas, shintoístas y otras maneras dialogar con los dioses contactan con ciertas variantes aristotélicas: la síntesis cosmológica de los elementos químicos, las ciencias de la relatividad, la física de las partículas, las ciencias de la computación y el idioma molecular de la biología. Así, el narrador se presenta como un sujeto ácrata, ateo impenitente y combatiente feroz de todas las ortodoxias y bombardero de todas las divinidades, menos una: el amor, su única patria, su única religión.

Mirko Lauer ha dicho, desde una posición demasiado culturosa tal vez, que Bombardero es un libro para la relectura antes que un libro para el entretenimiento. A mí me parece más bien que un lector despierto y actualizado se podría divertir mucho hojeando el texto como quien otea la red o zappea. Qué dices?

No creo que la lectura de Lauer fuera más culturosa que brillante. La profundidad de su exégesis, inclusive, desveló algo que los críticos menos avisados jamás entenderían. Dijo, por ejemplo, que este libro instaura "una revolución paralela de los sentidos, de los mercados y de los ritmos". Tampoco me parece culturoso que haya hallado paralelismos con William Gibson, Philip K. Dick, David Mamet o Kurt Vonnegurt. O con el sueño de Faulkner al "colorear" la novela. O al hablar de esos isotipos con los que se combate la estructura central del autismo. O al decir que con este libro se acelera la llegada de la modernidad y que 80m84rd3r0 inventa un nuevo país para los peruanos. Para nada culturosa tampoco me parece cuando tú lo vinculas con Tres tristes tigres, Abrapalabra y Finnegans Wake. O cuando Niki Tito establece un puente con El cuerpo de Giulia-no de Eielson y Sánchez Hernani con En Escalas melografiadas de Vallejo o La casa de cartón de Martín Adán "en su resuelto interés de modificar los límites del género narrativo". ¿Todas estas referencias hacen de este un libro oscuro e impenetrable? No creo. Yo creo, más bien, en lo que dijo Fernando Ampuero, que está lleno de humor: "el autor es un ser camaleónico pues oficia roles diversos, ya que a veces es un cronista y otras un historiador, un humorista, un novelista psicodélico, un escritor de prosa refinada y un loco verborreico, pero casi siempre un poeta en trance agónico de ser un hombre de su tiempo". Opinión que empata con lo que escribió Sanchez Hernani: "La técnica narrativa se parece, más bien, a ese tipo de redacción que viene consolidándose con el uso de la tecnología informática y de la telefonía celular para enviar mensajes". Así que tengo la impresión de que los lectores, como bien señalas, se van a divertir mucho hojeando el texto como quien otea la red o zappea la tele.

Hablaste del amor como único principio. El narrador de tu novela yo lo calificaría como un romántico posmoderno, qué piensas?

Claro. Pese a su impronta satírica y delirante, el narrador sólo es un pobre sujeto enamorado. Como me decía justamente ahora la señorita Belevan, “el libro tiene una enorme densidad emocional, una suerte inesperada de Hollywood ending: las últimas páginas, con su letanía de ‘he vistos’, son como prolongaciones de las Cartas del Vidente de Rimbaud, páginas de una resignación exultante, diríase hasta heroica. Y por eso, más que un libro sobre la violencia, acaba siendo un libro del amor, del buen amor”. Ese por el cual gustosamente hay que inmolarse.

Finalmente, si te pidieran resumir en un párrafo Bombardero, como para que un lector que todavía no la ha leído se haga una idea, qué dirías?

Que contiene viajes, guerras y amores. Y que tiene mucho humor y mucha tristeza.

lunes, agosto 04, 2008

grAcia5

a sophie de gargurevich por acoger 8बो8म्बDर्देरो0 en la feria internacional del libro de lima

y, en ella, a todo el grupo editorial matalamanga



miércoles, julio 30, 2008

JULIO ORTEGA


Lauer: En lo literario, ¿hay un balance que hacer sobre las letras peruanas en el espacio internacional?...
Ortega: La literatura de la violencia (y no sólo la política, también la violencia intrínseca de la vida cotidiana) despierta una fascinación viva। El teatro de Yuyachkani, el cine de Josué Méndez y otros, la narrativa de Miguel Gutiérrez, Fernando Ampuero, Alonso Cueto, Santiago Roncagliolo, Daniel Alarcón, y ya desde José María Arguedas y Mario Vargas Llosa, ofrecen en Estados Unidos y en todas partes versiones complejas, inquietantes, y distintas. Están no sólo en cursos de literatura, también en seminarios de Derechos Humanos, talleres de performance y de arte, y en el imaginario sobre el lugar del Otro en el yo, esa definición actual de la ética. Es una experiencia peruana universal, que hace necesarias obras como la poderosa novela sobre las Torres Gemelas, Bombardero, de César Gutiérrez o las de un escritor sutil como Alarcón, que escribe un inglés peruano.

(juliortegaentrevistadopormirkolauer+mariomontalbetti. larepública30julio08)


Soñar en Berlín
EL AUTOR DE ESTA NOTA PROPONE QUE BERLÍN ES LA CIUDAD DONDE EL VISITANTE SUEÑA MÁS QUE EN CUALQUIER OTRA. A UN GRUPO DE ESCRITORES LES PREGUNTÓ SI LES OCURRÍA LO MISMO. LO QUE SIGUE ES LA RECOPILACIÓN DE ESAS RESPUESTAS, ALGUNAS EFECTIVAS, OTRAS IMAGINADAS POR ESE OTRO SUEÑO, EL DEL AUTOR

Por Julio Ortega

Berlín deja huella en el viajero, de modo íntimo y a veces insólito. Aquí el viajero sueña más que en ninguna otra ciudad. Quizá porque Berlín se levanta sobre un cementerio. Y uno, de paso, se sueña soñado. A algunos amigos les he propuesto este enigma alemán. Lo que sigue es mi transcripción de sus respuestas, de la cual ellos no siempre son del todo responsables.
JUAN GOYTISOLO: La arena del desierto.-
Es cierto que uno sueña mucho en Berlín. Pienso que se debe a que Berlín está construida sobre un lecho de arena. De noche, dormidos, percibimos que la ciudad oscila, se desliza y mece. La arena es una materia similar a la del sueño, hecho a su vez del horror de lo vivo.
CARLOS FUENTES: Los lagos de la imagen.- Yo creo que soñamos más en Berlín no porque sea un cementerio, como dices, sino porque la ciudad está rodeada de grandes lagos. Son lagos que, de noche, reproducen el cielo como espejos fieles. La noche se hace clara gracias a esos tramos de luz que nos multiplican. En el sueño, vemos esas imágenes entre la luz nocturna. Aunque yo no escribo los sueños que recuerdo sino los que olvido.
JULIÁN RÍOS: Las voces plurales.- Los meses que pasé en Berlín soñé muchísimo, pero yo no creo que los sueños sean lecturas, creo que deben escucharse. En Berlín, las voces que nos hablan en el sueño hablan turco. En las terrazas del Kreuzberg yo saboreaba la crepitación del lenguaje más terrestre. Y en mis sueños aprendía esa lengua terrestre y propicia.
ALFREDO BRYCE ECHENIQUE: Los ojos de Nefertiti.- Vine a Berlín porque me dijeron que aquí estaba Nerfertiti. Tomé un taxi, cuyo conductor resultó peruano, y le dije: "Lléveme a ver a Nefertiti". Me llevó a una casa de ventanas ciegas, más allá del barrio árabe. Le aclaré que ella estaba en un museo, que era una reina egipcia. Por fin la vi, pero fue un encuentro antidramático. Ella no está acabada de hacer: el escultor que la perpetuó, seguramente un esclavo enamorado de la reina, no le dibujó los ojos para no ser descubierto. Por eso soñamos, para que por fin Nefertiti nos vea.
HÉCTOR ABAD: El aprendizaje de la filosofía.- Sobre los sueños te digo algo muy triste para mí: casi nunca los recuerdo. Sé que sueño, pero no sé qué sueño. Y Machado decía que solo el arte de evocar los sueños es el que hace al poeta, o algo así. Por eso escribo prosa, tal vez. Sin embargo, al poco tiempo de llegar a Berlín, tuve un sueño bellísimo, que recuerdo muy bien: un niño muy pequeño, de unos seis o siete años, se pasó toda la noche dándome clases de filosofía. Supongo que será uno de tus niños muertos; el idioma alemán es filosófico. ¿Sabes cómo dicen aquí "cámara lenta"? Zeitluppe, lupa del tiempo.
DIAMELA ELTIT: El muro de Berlín.- Soñé, en Berlín, con el muro de Berlín. En mis sueños todavía está, pero al despertar sé que ha sido derribado hace tiempo. Fui, como todos, a comprar mi pedazo de muro. Me vendieron en un sobre una estría del supuesto muro, con un sello de autentificación: "Éste es un fragmento verdadero del muro de Berlín". Berlín hace indistinta la verdad del muro y la falsificación turística del muro. La primera es del orden del sueño: la verdad es soñada. La otra, del simulacro: el precio de lo residual.
ANTONIO JOSÉ PONTE: El hilo del habla.- En el Museo de Arte de Berlín me encuentro con una magnífica serie de estelas aztecas. Un sacerdote vestido de tigre sujeta a su víctima mientras le corta, de un tajo, el hilo de habla que ondea bajo su boca, circula sin peso y se apaga. El sacrificio humano no es aquí estrellarle la cabeza ni sacarle el corazón: es cortarle el habla. En mis sueños soy el sacerdote, soy la víctima, soy la frase cortada. Y escucho que alguien sentencia: "Ha dejado de hablar." Despierto, salvado por una sílaba.
FLORENCIA ABBATE: Informe a la Academia.- Fui a Berlín a estudiar la lengua alemana pero me asaltaban unas pesadillas en las que hablaba sin pausa en alemán. Entendí que uno no aprende alemán, vuelve a nacer en ese idioma. El alemán se apodera de ti y te obliga a traducirlo todo, como si todo fuese transparente menos el alemán mismo, que es intraducible. Y tuve miedo de hablarlo porque todos los otros idiomas, incluso el mío, me hubiesen abandonado. Ya casi no lo sueño, pronto lo habré olvidado.
CÉSAR GUTIÉRREZ: Las puertas del infierno.- La larga avenida de ventanas iguales me pareció siniestramente familiar: la había yo recorrido en un sueño. ¿Vivía alguien en los edificios de Berlín? Pensé que El grito de Munch no se debía al horror de Europa sino al de la ciudad: ocurre exactamente en una calle como ésta, ante un puente vacío. Un autobús pasó a mi lado y se detuvo en la esquina. No iba nadie en él y tampoco nadie lo esperaba. Pero el chofer abrió las puertas. Quedé inmóvil, temiendo que se abrían para mí. Pero él sólo cumplía su deber: se detenía en cada paradero y abría sus puertas. Pronto las cerró, y pleno de nada, siguió su ruta vacía. El grito viajaba en bus.
YVAN THAYS: La ciudad libro.- Walter Benjamin escribió un libro a partir de los letreros de las calles de Berlín. La ciudad se sueña a sí misma, como un tránsito doméstico. Pero en la calle Berlín, en Miraflores, la librería del Fondo de Cultura Económica podría señalar un trayecto paralelo que culmina en la librería El Virrey y el asesinato de Walter. A lo largo de esas calles, que son capítulos, una banda de narradores noveles sueña con su propia librería. Su opera prima es una edición oral, celebrada por Faverón.
FERNANDO AMPUERO: Ver Berlín.- Fui a la Ópera a ver las ubérrimas valquirias wagnerianas pero no quedaba un asiento libre. Me ofrecieron una entrada para ciegos. En efecto, un grupito de ciegos ansiosos esperaba por tardíos como yo, que no reservan su entrada dos meses antes. Todo está irreversiblemente ordenado, como en una pesadilla: yo pagaría la mitad por sentarme al lado de un ciego, que se sentaría frente a una de las columnas casi al final de la platea. No necesitaban, claro, ver a Wagner. Pero yo tendría que llevarlo a su casa esa noche. Me tocó en suerte una ciega, de anteojos de pedrería brillante y peluca violeta. Es la condena de Fausto, me dije, resignado.
MIRKO LAUER: Último nómada en Berlín.- Vi parado en una esquina de Berlín con las manos en los bolsillos a un hombre taciturno. Parecía un trabajador temporero, seguramente agrícola. "Tú eres peruano", le dije, adivinando. Se sobresaltó, sintiéndose acusado. "¿Y se puede saber qué haces?", le pregunté. "Nadar", respondió. "¿Cómo que nadar?". "Es el intransitivo de nada", dijo, sin ironía. Desperté, conjurado.

viernes, julio 25, 2008

sobre 8OM84RD3R0

Escribe: Víctor Coral
Ayer en el programa no hubo tiempo para hablar de la novela de César Gutiérrez. Debo confesar que cuando se dieron a conocer los primeros fragmentos, la adhesión de un par de conspicuos bloggers a la novela me generó resquemores. Preferí guardar silencio hasta que leyera el libro. Posteriormente, las venias de Mirko Lauer y Fernando Ampuero en la presentación avivaron mi interés por leerla. Hoy que la paladeo de a pocos desde hace unos días, puedo adelantar que:
-más que una novela vanguardista sensu stricto (hay una presencia muy fuerte de un yo romántico), me gustaría vincularla a novelas del lenguaje -aunque con evidentes y visibles matices diferenciales- como Tres tristes tigres pero sobre todo Abrapalabra, de Luis Britto García, todas ellas tributarias en alguna medida de Finnegans Wake.
-No estamos, como se dijo, frente a un “Frankenstein literario”. La línea argumental, aunque difuminada en muchas partes por la experimentación lingüística, existe y parece atravesar todo el libro. Hay un devenir diegético innegable pero débil.
-Ciertamente William Gaddis y Thomas Pynchon son presupuestos en la novela, sobre todo en Ágape, ágape y El arco iris de la gravedad. También puede haber deudas pagables con algunas novelas de William Gibson y muchas películas futuristas y de sci-fi.-Para mí la gran protagonista de la novela es la poesía –no en vano Gutiérrez debutó como poeta-, es decir la exploración de un nuevo lenguaje, digamos que posbarroco, que aglutine y exprese todas las experiencias de hoy -posmodernas si quieren- y que las vuelque en un código diferente, apenas esbozado pero real.
Esto, por ahora. Haré una entrevista al autor para una revista local en unos días. Estén atentos.
pd viernes: Es raro leer paralelamente 80m84rd3r0 y Acción de gracias, de Richard Ford. Apreciar el esfuerzo poético de Gutiérrez a lo largo de su novela y ponerlo junto a esa laxitud por ratos exasperante del lenguaje detallista, llano, extensivo (no sintético) del autor de El periodistas deportivo. Si hay algo que está en la antípoda de lo que llamo -no sin dudas- novela del lenguaje, es Acción de gracias. Sin embargo me gusta...
(Tomado de Luz de Limbo, 18.07.08).

martes, julio 15, 2008

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1
En el tiempo que lleva Bombardero en circulación (e incluso antes), la novela de César Gutiérrez ha desatado una serie de críticas y comentarios de diverso talante. Sin embargo, positivas o negativas, la mayoría de estas reseñas en el fondo dejaban entrever un rasgo común: desconcierto. Y en cierto modo era esperable este tipo de recepción crítica frente a esta novela posmoderna, absolutamente contemporánea, que en definitiva aparecía como una propuesta atípica al interior de nuestras letras.
2
No es casual la mención a Vallejo al inicio de la novela: el cuerpo entero de Bombardero se gesta a partir del dolor del desastre. La pérdida y la incomprensión ante la destrucción que ocasiona la guerra se convierten en el impulso del narrador, para quien la experiencia traumática es doblemente sentida a nivel social y a nivel personal. En Bombardero el dolor impele a la búsqueda de información, genera alucinaciones y hace estallar recuerdos. Así se origina —en esa poderosa licuadora que es el cerebro del narrador— el material con el que va produciéndose el discurso. Porque toda la novela es una cadena de pequeñas explosiones constantes, cuyo delirio febril de escritura es organizado por una gran estructura a partir de coordenadas espacio-temporales. Bombardero es siempre un texto obsesivo que no hace sino martillar con pasión y con rabia las mismas imágenes de amor y muerte que lo perturban. Todo hecho, además, a partir de referencias culturales de apetito omnívoro. Por todo ello, Bombardero exige al lector una competencia previa.
3
En nuestra tradición narrativa no hay nada con lo que Bombardero sintonice cabalmente. Aunque a ratos me parece que, a pesar de las visibles diferencias, pueda vincularse con El cuerpo de Giulia-no, la estupenda novela de Eielson, con la que en ciertos aspectos tiene puntos en común. Justo como en esa obra, la novela contemporánea es un género que más que poseer una estructura determinada está siempre como en búsqueda de una forma propia. Y en ese sentido, sí, podemos criticarle a Bombardero la desmesura y la irregularidad, el condenado afán de Gutiérrez de querer meter todo a la cacerola, incluso lo menos inspirado. Aun en una novela deliberadamente imperfecta como ésta. Pero de ningún modo podemos negarle el valor del riesgo.
4
Líneas arriba mencioné que había cierto desconcierto en las reseñas a este libro. Un ejemplo de este desconcierto tiene que ver con la duda a la hora de darle el calificativo de novela. Por supuesto, respetamos esas opiniones, y lo menciono únicamente porque a mí más bien se me ocurre que Bombardero bien podría ser incluso más de una novela. Por ejemplo, una novela de amor (en esa insistencia elegíaca de mantener encendido el recuerdo de la amada muerta, que se convierte así en un eje vital), una novela política (en el énfasis en documentar el clima histórico-político contemporáneo y en denunciar las ideas demenciales y los mortíferos excesos de sus protagonistas), una novela de lenguaje (en la constante exploración creativa de sus límites y sus posibilidades), o una novela de ciencia ficción (en la narración del horrendo apocalipsis de un mundo en el futuro, pero vivido aquí y ahora).
5
En esta novela la escritura es el modelo del mundo en que vivimos. Ese es su procedimiento y también su logro. Porque en realidad el valor de Bombardero reside en esa forma intensa, dinámica y creativa de intentar aprehender el clima histórico y cultural de los tiempos que vivimos.
6
César Gutiérrez ha conseguido activar una novela bomba en nuestra escena literaria y hasta el momento la cifra de muertos y heridos es incalculable.

jueves, julio 03, 2008

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lunes, junio 23, 2008

César Gutiérrez aterriza con 80M84RD3R0 (27dic2007)


80M84RD3R0, la primera novela de César Gutiérrez, acaba de salir de las imprentas. Aquí una entrevista con el autor.
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¿Por qué Bombardero?
Porque suena fuerte. Porque es corto, seco, frío, febril, letal. Porque arrastra catástrofes y libera fragmentos. Porque está hecho con esos fragmentos. Porque aparece y desaparece y cuando suena ya no está, pero hay muchos muertos. Porque la guerra es el símbolo de mi tiempo, de todos los tiempos. Porque está escrito con ferocidad y velocidad. Porque me gusta volar…
¿Cómo fue que no pudiste publicar la novela con ninguna editorial?
Básicamente por falta de plata en el Perú y por exceso de plata en España. Las mainstreams jamás invertirían en un sudaca desconocido que no escribe entretenimiento. Pero produjo por lo menos curiosidad en Perú, lo cual ya es un logro. Estruendomudo, Matalamanga y El Álbum del Universo Bakterial hicieron todo lo posible por lanzarlo, pero jamás lograron reunir el dinero.
¿Qué otras editoriales tuvieron la novela?
Tres más en Lima. Podría hablar de sus curiosas maneras y groseros desplantes, pero tampoco es cosa de hacerles propaganda.
¿Y cómo llegas a la imprenta?
Cuando creé un blog para que cualquiera se lo baje gratis en Pdf, el filósofo Guillén Benavides, Presidente de la Región Arequipa, se enteró de las negativas y en pocas semanas destinó una partida. Fue entonces que con Mónica (Belevan) volvimos a corregir, me compré In Design y Corel, aprendí a diagramar y diseñar in situ porque el libro demandaba la incorporación de 30 webdings y 169 tipos de letras. De trabajar las imágenes más complicadas se encargaron un amigo diseñador gráfico y una pintora y flamante ex-novia. Al final, licué las imágenes, ensanché la caja y echamos a volar las casi 600 páginas.
¿Si pudieras resumir tu libro, qué dirías de él?
Que es un escáner, un mix de periodismo, sci-fi, poesía, cultura pop, ciberpunk y rock. Que es un homenaje a las chicas que amé, a David Bowie, a los creadores que admiro y a las ciudades que quiero. Que es ácrata. Que es de viaje, de amor y de guerra. Y que tiene mucho humor y mucha tristeza.
¿Cómo escribes?
En Pentium 4, escuchando electrónica a altísimos decibeles y –aunque nadie lo crea– con cero estimulantes.
Me refiero al método.
¡Ah!, fue un vómito de un solo tirón: entre 2001-02 escribí un texto enorme que contenía solo impulsos. Mis amigos dijeron que parecía un diálogo entre Dean Moriarty y Humphrey C. Earwicker. Con ese texto, de unas dos mil páginas, viajé a NY. Allí lo fui rearmando, licuándolo con lo que veía, fui penetrándolo con la tensión del Village y Williamsburg; con el ruido de la carretera mientras perseguía a Bowie por Washington, Boston y Filadelia. En el i-Pod almacené fragmentos de conversaciones, recuerdos, paisajes, bandas de sonido, monólogos, estados de ánimo y asociaciones de ideas en voz digital. Luego conocí a una chica que me llevó a vivir a unos bosques aledaños, donde lo sampleé: todo lo grabado y escrito fue re-mezclado de forma aleatoria una y otra vez buscando que se fagocite, combustione y, al final, se organice en forma de historia. A fines del 2003 tenía una ¿novela? de mil páginas heridas por sus procesos de construcción/destrucción. Regresé a Perú y durante 6 meses me dediqué a curar esas heridas y hacer invisibles esas costuras. Así, es un artefacto sobre el cual tuve dominio sólo al final.
¿Y quedaste contento con el resultado?
A diferencia de mis amigos, al principio no porque era una marcianada intragable. Pero hice que el libro-novela se imponga, que haga respetar su ley: contar. El resultado final narra una historia diseñada con información virtual, con lenguaje tecnológico y con el acabado que exige la precisión de un poema. O por lo menos lo intenta.
¿La llamarías posmoderna? ¿Experimental?
De etiquetas desconozco mayormente.
¿Pero reconoces influencias?
Leo lo que puedo y siempre vuelvo a mis clásicos: Cioran, Vallejo, Bowie, Lynch, Cervantes, Pollock, Dick, Joyce, Simmel, Sterne, Fresán, Pynchon, Lethem, Houellebecq, Coupland, Sasha, Van Buuren, Chabon, Herzog… Lo que me caiga en papel, disco o pantalla.
¿Y qué expectativas tienes?
Fuera de pagar la imprenta con la pre-venta, ninguna. Yo construí Bombardero para ver qué pasaba si transformaba el teclado de mi computadora en sintetizador. Por lo demás, yo solo respondo ante quienes trabajaron directamente por este libro, que cronológicamente fueron: mis padres, Mónica Villalobos, Chiara Romoli y Mónica Belevan.
¿Y cómo surge el contacto con Mónica Belevan, que cuidó la edición?
Nos presentó un amigo común, un pintor radicado en París. A Mónica le había gustado el breve adelanto de Bombardero en Hueso Húmero y aceptó inmediatamente hacerse cargo de la edición completa. Yo feliz porque siempre me pareció una chica deslumbrante; ella ha seguido todo el proceso, desde el contacto con los editores hasta el cuidado de la edición. Ha enfrentado todo con temple y sabiduría y me ha ayudado a combatir la erosión.
Este es un libro cuya fama se construye básicamente en la blogósfera.
Así, es. Por eso mismo me resulta muy cómico escuchar a quienes hablan mal de los blogs como una unidad cuando los periódicos jamás tendrán un noticiero nacional, uno internacional y uno analítico mejores que los tres blogs que forman opinión porque, precisamente, no lastran la rigidez de un diario. Los libros no tienen por qué pasar por el filtro de un periódico para darse a conocer porque ese sistema está en veloz obsolescencia. Igual que las editoriales, otro lastre. Los que creen que un autor no existe sin editorial son los mismos ágrafos que se arrodillan por una reseñita y sueñan con Circo Beat.
¿Realmente crees eso de las editoriales?
Sí, porque un verdadero escritor no debería mirarle la cara a nadie. Es más, debería juntar su plata, convocar a sus amigos y autoeditarse. Las editoriales, cuanto más grandes, más nocivas: crean premios, generan bluffs y convierten a infradotados en estrellas internacionales. Y si alguien persiste en una editorial, que busque a Arturo Higa, Álvaro Lasso, Sophie Giordano o Plomo Cebrián, ellos son dignísimos.
Estas son tus primeras declaraciones con el libro editado. ¿Piensas dar más entrevistas?
Mira, cierta revista me pidió exclusividad para dar a conocer la tapa del libro y un adelanto. Agradecí el gesto, pero lo que necesitaba era vender 50 libritos para sacar toda la edición de la imprenta, provisto que con lo del Gobierno Regional y con lo que recolectaron mis amigos, más la venta de mi carro, no bastó para cubrir los costos. Con los enlaces a mi blog he vendido más de 30 y espero vender algunos más. Este libro se comprará no porque sale en una revista sino porque está en la mira.
¿Pero no salir en los medios también puede ser una pose, no?
Las únicas poses que practico no son literarias. Y si alguien quiere hacerme alguna nota, estupendo, pero siempre será absurdo que intenten entrevistarme. Como inédito ya tuve demasiado, nueve en prensa escrita y tres en la tele. Además, tengo el suficiente pudor como para no recibir a uno de esos "periodistas culturales" que traen preguntas bobas e incitan el lucimiento fútil. Y si algo quiero en la vida es ser un autor para las grandes minorías. Por último, ningún escritor debe ser más interesante que sus libros.
¿Cuando presentas Bombardero?
No sé. Pasaré el año nuevo en Arequipa y desde el 4 alquilaré un taxi en Lima para entregar personalmente a quienes tuvieron la gentileza de pre-comprarlo. Bares y librerías lo tendrán desde el 5 de enero.
¿Y después de Bombardero qué?
Volar. Conocí a una de las 11 pilotos mujeres de Aeroméxico y me ha invitado a su cabina. Volar me gusta mil veces más que escribir.
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En la foto: César Gutiérrez. "Construí 80M84RD3R0 para ver qué pasaba si transformaba el teclado de mi computadora en sintetizador", afirma.
posted by Paolo de Lima . dic 27 2007 at
6:19 PM

EN VITRINA : AMPUERO

EN VITRINA

Bombardero Ground ZeroCalificado de megatexto, tanto por su extensión como por su omnívora inclusión de diferentes voces, así como de novela posvanguardista en clave de poesía exaltada, Bombardero de César Gutiérrez ha sido todo un acontecimiento en nuestro medio literario. Precedido por una fama de varios meses como el libro inédito más importante de nuestra historia reciente, gracias a un fragmento aparecido en la revista Hueso Húmero y a los comentarios de Abelardo Oquendo, Bombardero nos hizo esperar mientras labraba su propio camino -de forma, digamos, autogestionaria- hacia los anaqueles de las librerías. Una vez allí, no quedó sino escuchar cómo empezaban las explosiones, ecos del ataque a las Torres Gemelas, causadas tanto por los halagos como por las críticas que se desató. Ahora, el Grupo Editorial Norma anuncia la reedición de Bombardero en tres tomos, el primero de los cuales, Ground Zero, se presentará, por razones que no hace falta explicar, el próximo 11 de setiembre. Los siguientes dos volúmenes aparecerán en marzo y setiembre del próximo año. Será una oportunidad para que este libro, que se resiste a las clasificaciones y que desafía géneros y convenciones, tenga un encuentro con un público más amplio y para que todos aquellos que no llegaron a comprar la primera edición, a cargo del autor, puedan acceder a esta insólita conjunción del Corán con David Bowie, para citar tan solo a dos de sus extremos, que resulta tan contemporánea como contundente y, por ello mismo, exigente para el lector (31ago2008).
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FERNANDO AMPUERO DEL BOSQUE


Ahora bien, una cosa es un autor pesado y aburrido, y otra un autor difícil. Yo leo de todo. Me encantan autores barrocos como Faulkner y Lowry, y hoy estoy leyendo a Jonathan Littel. Dicho sea de paso, acabo de presentar a un escritor extraordinario y que será muy difícil para un lector no entrenado. Es el talentoso César Gutiérrez, que ha escrito Bombardero, una novela posvanguardista en clave de poesía exaltada y que no luce muy comercial, pero yo la recomiendo a quienes gustan de la buena literatura.
(entrevistado por Enrique Sánchez Hernani * El Dominical)(19mayo08).

lunes, junio 09, 2008

ROCÍO SILVA SANTISTEBAN


Siempre leo varios libros a la vez, y en esta ocasión, quiero hablar de dos que parecen antagónicos, pero pensándolo bien se complementan perfectamente. Bombardero es la novela (¿novela?) del arequipeño César Gutiérrez: se trata de una reflexión en clave poética de la destrucción de las Torres Gemelas, pero a partir de un hecho doloroso para el narrador: en ese polvo y fierros retorcidos terminó el brillante cuerpo de Raquel o el amor. El fundamentalismo, la violencia, las casualidades, todo deslizado en un alto lenguaje poético y recreado a partir de conversaciones y detalles de los minutos exactos de "colisión", construyen un edificio auténtico que merece más que estas líneas. Coming soon.
-->en la república5abril2008)

viernes, mayo 30, 2008

sin títul0


ENRIQUE CONGRAINS MARTINS


«Para mí, publicar 999 palabras para el planeta tierra, novela que tiene un título bastante ambicioso, bastante prometedor, ha sido una jugada, una salida o una propuesta audaz. Pero, para mi sorpresa, un autor a quien no conocía ni siquiera de nombre ni personalmente, me refiero a César Gutiérrez, ha escrito una novela titulada Bombardero que un amigo mío y conocido por todos ustedes, Abelardo Oquendo, considera la más importante novela vanguardista del Perú.
Yo que he leído Bombardero, una novela muy difícil de leer, pero la considero la novela más importante de la literatura peruana en este nuevo siglo.
Además, Bombardero abre un nuevo camino.
Pero yo traigo esta novela no escrita por mí sino por César Gutiérrez aquí, a colación, porque he encontrado una asombrosa coincidencia entre la propuesta de mi novela y la propuesta de Bombardero. Quiero aclarar que el tema o la temática son muy diferentes, pero que la propuesta de mi novela 999 palabras para el planeta tierra y Bombardero de César Gutiérrez nacen con una misma vocación, que es la de dar una visión totalizadora del mundo y del género humano y en la cual, sin conocernos, hemos coincidido increíblemente en muchas cosas. Y lo digo con la más absoluta tranquilidad porque no hay la más remota posibilidad de que alguien pueda sugerir que César Gutiérrez me ha plagiado o que yo he plagiado a César Gutiérrez.
Insisto en que las novelas tienen temáticas muy diferentes, pero también tienen asombrosas coincidencias: en ambas novelas no hay protagonista, en ambas novelas –y creo que por primera vez en la literatura peruana– se le da mucha cabida a la cultura árabe, y en ambas novelas hay bastante obsesión por torear (torear he dicho, concepto taurino) la idea de Dios. Y voy a citar literalmente un par de frases, una de César Gutiérrez de Bombardero y otra mía, en la cual ambos tratamos de pintar lo que es este personaje en el cual yo no creo y que se llama Dios: César Gutiérrez en Bombardero dice lo siguiente: “Dios es lampiño y rojiblanco”. Y yo en Cochabamba, en Bolivia, donde residía, por mi cuenta elaboré la siguiente frase: “Dios debe tener la piel blanca y los ojos de color azul claro”.
En ambas descripciones de este personaje, a quien nadie nunca jamás ha podido ver, hay la misma intensión satírica, burlona, fresca. Y yo me alegro de que haya esa coincidencia porque, para mí, el hecho de que entre el año 2007 y 2008 se publiquen 2 novelas que apuntan en la misma dirección, dirección que es ofrecer una visión panorámica de lo que es nuestro planeta, lo que son nuestras múltiples sociedades, de lo que es nuestra tecnología, eso significa para mí que yo no estaba desorientado cuando me planteé el compromiso de escribir 999 palabras para el planeta tierra».
(enrique congrains en la presentación de su libro. biblioteca de la municipalidad de san isidro. 28 mayo 08 - transcripción del periodista víctor campos ñique).

jueves, mayo 29, 2008

maestr0 d3lfín


el 13 de abril de este año, días antes de la presentación del libro (el 25, cuando el poeta lauer refirió también a joyce y faulkner), el maestro delfín escribió una pequeña nota que la república publicó:

GOZO Y SABOREO DE UN BOMBARDEO
«(...) cuando me informé de la aparición de BOMBARDERO, de César Gutiérrez. El libro
objeto es entretenido como una buena película, original, divertido, el estilo es directo, espacios breves, algunos como silencios musicales y en otros llega a sonar. Sus juegos de palabras son ingeniosos. Como Picasso, roba todo lo que puede de los demás y lo expresa como suyo, con fuerza. No tiene que ser comparado con Joyce, ni le debe nada a Faulkner. El libro, estoy seguro, no será bienvenido por los envidiosos de siempre, por los que están dispuestos a ver las tres patas del gato sabiendo que tiene cuatro, o como decía acertadamente un profesor, amigo de una de mis musas: "En el Perú todo lo que vale se achica, se recorta o se niega". N
o lo he terminado de leer, quiero saborearlo como se goza acariciando a una mujer o se bebe una botella de vino».

después, víctor delfín asistió a los ciclos que sobre 80M84RD3R0 dictó óscar tramontana en el británico de miraflores y este domingo tuve el gusto de conocerlo: fui su invitado a comer y a destapar algunas botellas de vino en ese enorme trasatlántico suspendido sobre el mar que oficia como su casa. gracias maestro por semejante travesía de extramares.

martes, mayo 13, 2008

hablar0n


M
I
R
K
O
L
A
U
E R:
Voy a hablar tranquilo pero corto. Hay una ley en las presentaciones de libros según la cual cuanto más largo es el libro presentado, más cortas son las presentaciones. Voy a seguir esa ley:

Yo vengo aquí como un lector de Bombardero, como una persona que lo ha leído, que le ha gustado. Y a explicar por qué me ha gustado y por qué me parece importante. Estas dos cosas, sobre todo. A mí me interesa Bombardero porque es un texto vanguardista y yo me he dedicado a estudiar en literatura los textos vanguardistas. Y es en el vanguardismo donde he encontrado una afinidad, una familiaridad.
¿Qué quiere decir vanguardismo en este caso? Quiere decir que es un libro que quiere apurar vertiginosamente la llegada de una modernidad a la conciencia cultural peruana. Quiere cortar camino, apurar las cosas y volvernos a todos los lectores más modernos.
No es la primera vez que se ensaya y es un camino dificil y duro. Como decía en una frase inmejorable Aníbal Quijano, refiriéndose al vanguardismo de los años 20: "el vanguardismo es un intento de hacer imágenes crocantes, eléctricas, en un ambiente húmedo donde todo, comenzando por las galletas, se vuelve blando y después blandengue".
Pero los textos vanguardistas sobreviven a eso. Y este es un texto, pues, como Cinco metros de poemas --que está en el otro extremo, que es un texto corto y que extrañamente también tiene físicamente, y más que físicamente, a Nueva York en el centro de su preocupación en el año 1927--. Y este intento de apurar la modernidad tiene a su vez un parecido con la idea del bombardero, no solo el bombardero de Nueva York, todo bombardero tiene la urgencia de acelerar lo más posible la llegada de su carga a su destino. El bombardero necesita bombardear, efectivamente, y un libro como éste necesita llegar a la gente.
Y ese es, de alguna manera, uno de los dramas de esta obra. Porque aquí somos pocos y probalemente los compradores son pocos. Y probablemete los lectores son pocos. Y lo serán por un tiempo, porque un libro vanguardista es una de las cosas más difíciles, ¿no es cierto?, de imponer en un medio, de hacer llegar a un público. Y eso hace de nuestra reunión de hoy particularmente interesante, como las que han habido en el Británico y las muchas que habrán en el futuro.
Esta idea de traer la modernidad, de entregarla, de tratar de proponérsela al país, es finalmente el juego conceptual que ilustra el libro entero de César Gutiérrez. Y es una experiencia transformadora, creo yo. Creo que, una vez leído, uno puede escuchar cómo el libro sigue cayendo a través de nuestra curiosidad y manteniéndose en algún punto de ella.
Porque con un libro tan novedoso, tan denso, tan lleno de niveles y subniveles, uno siempre se queda y se va a quedar --como en otros libros vanguardistas que ya mencionaré-- con la idea de que algo no ha llegado, de que algo no hemos comprendido.
Es, por lo tanto, un libro para la relectura, mucho más que un libro para el entretenimiento. Le iría muy bien si fuese un libro que se pueda leer de un tirón. A Dios gracias todavía hay libros que no se pueden leer de un tirón.
Y en este caso la modernidad que Gutiérrez quiere apurar, trasladar y transportar es eso que ahora se llama "el tiempo real radical". Es decir, este presente absoluto que existe como una perplejidad en movimiento y que es inalcanzable por definición y que está definida, sobre todo, por la revolución tecnológica de las comunicaciones.
Pero no solo eso, también hay presente real en las relaciones personales, en las relaciones laborales, en todas partes vemos que hay una especie de presente absoluto que, como se puede ver en el libro, se chupa el pasado y empieza a avanzar sobre el futuro desde ahora. Se va comiendo pedazos de futuro hacia adelante.
Esto Gutiérrez lo entiende perfectamente bien como una revolución paralela de los sentidos, de los mercados y de los ritmos. Estas tres cosas --sentidos, mercados, ritmos-- creo que son finalmente los personajes en el libro. Y es notable, por lo menos en mi lectura, que haya logrado que tres cosas tan abstractas cobren una realidad y nos mantengan curiosos por saber qué nuevo giro, sentido, mercado y ritmo van a tomar más adelante.
Y en esa medida el libro también es la introducción a un mundo que ya conocemos. Como es un libro que se asienta en el presente absoluto, es evidente que conocemos los acontecimientos, conocemos las marcas, conocemos muchas de las cosas sobre los personajes; sin embargo, no lo conocemos de la manera en que Gutiérrez lo presenta. Y eso es un desafío tremendo. Porque, claro, presentar mundos que no conocemos es un arte. Y es un arte que nos ha mantenido en muchas novelas. Pero leer a través del mundo cotidiano, del mundo familiar, del mundo de todos los dias, es realmente una cosa complicada. Y hacerlo a través de tantas páginas, muchísimo más.
Yo compararía el libro y al autor con James Joyce en 1918 y con William Burroughs en 1959, hasta los años 70; es decir, Ulises, libro incomprensible en su momento que tuvo la suerte de ser prohibido y de ser censurado. Pero fuera de eso fue mucho más censurado que leído, en un primer momento, porque era difícil, era complicado. Y que levante la mano aquí la persona que pueda decir que ha leido el Ulises completo de una manera racional y razonable. Sigue siendo una experiencia complicada.
Y lo mismo en el caso de William Burrougs con su famoso El almuerzo desnudo de 1959. Y como ellos, Gutiérrez ha pensado, ha considerado, que se puede acelerar la llegada bombardeadora de la realidad a través de una relación subversiva con el lenguaje. Y, en efecto, yo creo que se puede. Yo creo que esa es una de las maneras en que la modernidad --no la modernización, que está toda en los almacenes de Hiraoka--, la modernidad, que es la que está en nuestras conciencias, llega a través de la subversión del lenguaje.
Y para este trabajo, el autor precisa mundos paralelos al suyo, mundos que no son solo el mundo de su lenguaje sino que son los mundos que se abren en este universo inmenso --con mil páginas creo que se puede decir inmenso--, universo de citas, alusiones, juegos, frases, donde todo el mundo va a encontrar su límite. Va a encontrar que Gutiérrez, como una especie de oráculo del presente, del presente absoluto y del mercado, siempre está hablando más allá de lo que nosotros vivimos como experiencia personal. Y ese es un pleanteamiento riesgoso porque es un libro que al menor descuido, en cualquier momento, se puede salir de la literatura.
¿Y dónde encuentra esos mundos paralelos Gutiérrez? Yo pienso que los encuentra en esos presentes irónicos y absolutos de autores como Kurt Vonnegut, William Gibson, algo de Philip K. Dick y, ciertamente, David Mamet en su famoso Radiograma sobre el 9 de setiembre. Un mundo de citas y refrencias herméticas que no son, definitivamente, para los distraídos. Que son para los entendidos.
A Vonnegut, sobre todo al Vonnegut inventor del famoso planeta Trafalmadore, Gutiérrez le debe el manejo amable del humor y el entendimiento de que la ciencia ficción y el ejercicicio de la imaginación no son contradictorios, como estamos descubriendo cada vez más en el cine norteamericano. Pueden ir juntos.
A William Gibson, sobre todo al William Gibson de las novelas Neuromancer y Count Zero, y el célebre cuento "Burning Chrome", le debe Gutiérrez la visión de la tecnología como la saturación, en el sentido de la invasión del presente por parte del futuro. Es decir, "quemar a chrome", como en el cuento, como una versión de quemar Manhattan.
Y esta es la parte que a mí más me ha interesado: este deseo exitoso de muchos lugares de liquidar el futuro, de hacernos sentir en algún momento que ya para qué, que ya lo estamos viviendo. Y que no va a haber más de lo que estamos viendo ahora. Es una perspectiva nihilista, aterradora, ¿no es cierto?, poco esperanzadora, pero que produce muy buena literatura.
A William Burroughs le debe Gutiérrez, ciertamente, la idea del peligro, la idea de que todo este mundo novedoso de la tecnología es peligroso, no en el sentido reaccionario de la gente que dice "es peligroso el futuro, la cosa no es ya como era antes". No así. Es peligroso en el sentido de que, en el mundo que se viene, el peligro va a ser un elemento nuestro de cada día, si no lo es ya en algunos lugares. Y es Bourroughs y es Gutiérrez quien nos introduce a un mundo en el que casi uno podría decir la frase: "cómo podríamos vivir sin peligro".
El peligro, una vez más, como una necesidad, como el pan llevar, como una necesidad básica del ser humano que, como todo vicio de ese tipo, se necesita en dosis cada vez más fuertes.
De paso, Gutiérrez ha realizado una parte del sueño de Faulkner, quien en un texto de los años 30 reclamaba a su editor por qué en sus novelas no se podían usar colores distintos para distintos planos narrativos y para distintos personajes, de modo que hayan personajes que hablan en azul y ciudades donde todo es en rojo. O cosas de este tipo. Porque él creía que, con eso, se podía penetrar más a fondo en la explicación de las cosas.
Nunca lo pudo hacer, pero Gutiérrez se acerca mucho, gracias a la computadora, cuando nos introduce a la gráfica de los nombres de los personajes y las personas. Esto es --para quienes no han leído el libro o no se han acercado--, no hay una sola marca registrada o nombre propio comercial que circule, no hay ningún logotipo que no aparezca en el texto tal cual aparece en la publicidad, en los cartelones y donde los veamos. Visa como Visa y Cocacola como Cocacola. Esto le da una textura a veces complicada de leer en el texto, y creo que es mucho más que un amaneramiento gráfico o un capricho computacional. Es parte de la estructura central del autismo no poder despegarse de las imágenes y rechazar, de alguna manera, la escritura como secuencia lineal y preferir esta forma de comunicación inmediata, que son los logotipos precisamente.
Nosotros leemos frases pero miramos logotipos de una manera directa, de un solo golpe. Nadie mira Visa y lee "ve-i-ese-a". Visa es un logotipo familiar y la presencia de este tipo de invitación a una lectura distinta, creo yo, es una de las cosas que sostiene al lector en vilo, que lo mantiene en ese estado constantemente.
Sin embargo, es una apuesta complicada porque un texto vanguardista es un texto kamikaze, es un texto exigente hasta el desafío. Primero, exigente con el propio autor. Yo lo he leído completo, pero sostengo que no es indispensable para todos llegar hasta el final porque, sostengo, es un libro difícil de leer. Donde además, como quería Juan Acha en el caso del arte plástico, que él estudiaba, Acha decía: "saquemos al entretenimiento de la ecuación". El arte no está allí para entretenernos. El arte está allí para muchísimas otras cosas, pero no necesariamente para entretenernos. Y yo casi diría que para mí no ha sido un libro entretenido, ha sido un libro formativo, ilustrativo, emocionante y muchas cosas más.
Pero exige, exige y exige.
Más aun, mi sensación es que el primer capítulo, de alguna manera, cuenta toda la historia. Es probablemente --permítanme, somos pocos, una hipérbole--, probablemente uno de los dos o tres mejores primeros capítulos de una novela que yo pueda recordar en la narrativa peruana. Y en varias otras. A Dios gracias, por el largo del libro, es un primer capitulo que tiene 80 páginas. Es una novela corta en sí mismo. Y es realmente extraordinario. Y lo mantiene a uno suspendido, en vilo.
Doble mérito, además, porque uno diría, bueno, el acto de dos aviones chocando contra dos edificios en Manhattan ya es espectacular de por sí, ¿qué se puede mejorar?, ¿qué se puede añadir? Pues sí: está todo añadido en ese capítulo. El capítulo no es una crónica: es una historia, es un relato en el que empezamos a descubrir cosas probablemente mucho más provocadoras que este acto aeronaútico. Y esto queda muy fuerte y es, de aguna manera, el telón de fondo de la novela.
Y desde el capítulo dos la novela es para mí, para mí, una búsqueda obsesiva del autor.
¿Qué busca? Busca nuestra complicidad. Busca que ahora lo acompañemos en la detallada peripecia de su vida sometida a esa trituración que es el presente absoluto, que es lo actual radical, que es el devenir del ahora, de una manera tal que va borrando lo que queda detrás y comiéndose lo que iba a venir adelante y quizás ya no venga.
Esta es una exigencia de la lectura de novela en el país. Porque la lectura de novela en el país se ha vuelto un ejercicio que, desde hace por lo menos 30 años, viene siendo ablandado por la complicidad con lo lineal y lo previsible, por aquello que de alguna manera Tariq Alí llamó "prosa de mercado": la prosa de las grandes editoriales.
Bombardero, como dije, trabaja con el anti-entretenimiento. Es decir, trabaja sí con la incomodidad del lector. Un proceso que, además, comienza con el peso y el volumen físico del libro: un kilo con docientos gramos, casi imposible de sostener. Y en esa medida, además, Gutiérrez es un erudito y es un académico a su manera, que apuesta a la existencia, a la supervivencia en el Perú de lectores que todavía sean capaces de ser a la narración lo que algunos teóricos de la música moderna llaman "la escucha activa": oyentes de música capaces de no convertir todo lo que oyen en música de fondo, poder verla como una presencia inmediata y viva.
Y por eso digo que después de un primer capítulo de infarto (literalmente en el caso de algunos pasajeros, supongo), la obra se vuelve cada vez más exigente. Y en eso, cada vez más interesante. ¿Cuál es la historia? La historia es que vivimos en medio de la catástrofe personal y que la suma de catástrofes personales está barriendo con todo lo demás.
¿Hay una relación entre el contenido terrible y la densidad de esta obra literaria? ¿Por qué la necesidad de 500 páginas, que son en verdad mil cuando uno las mide bien en su extensión?
Pero es que Gutiérrez quiere expresarse también a través de un formato: obligar al lector a un compromiso inusitado es clave en todo esfuerzo vanguardista, es crear un cenáculo, crear una célula de lectores para una obra que sucede, virtualmente toda, fuera del territorio geográfico.
Lo cual tiene que ver con fundar otro territorio para los peruanos: de la misma manera en que Joyce funda otro territorio para los europeos y prácticamente inventa Irlanda para Europa, o como Malcom Lowry inventa México para los ingleses, aquí yo siento que hay nada menos que la invención del mundo cosmopolita para beneficio de los peruanos.
Es decir, cuando se hable de globalización en el mundo de la cultura, sería indispensable entender que aquí ha habido un esfuerzo de ponerle carne a esa osamenta más bien abstracta de la globalización.
Su mejor público, por eso, quizás esté en un inicio entre los hijos de los dos millones de migrantes salidos del Perú en los últimos años. Aunque si algo quiere decir el éxito del espléndido narrador Alarcón, quizás a ellos todavía les interesa más la nostalgia que la vanguardia.
¿Cómo se va a vincular el stablishment literario y, a partir de allí, el público con este libro? Yo contemplo un proceso lento, pero a la vez siento, me siento parte ya del proceso de formación de un culto entorno a esta obra. No un culto satánico, por favor: un culto literario, un culto de entendimiento hermético y cerrado de algunas cosas que no todo el mundo va a poder compartir.
Un proceso lento porque, además, se trata --lo he dicho y lo repetiré--, como suele suceder con las novelas vanguardistas, de una novela de lenguaje. Y además, en este caso, de una novela de la tipografía.
A nadie le va a escapar la relación entre este drama en las alturas protagonizado por aviones y rascacielos, y el hybris, el desafío a los dioses en la búsqueda de altura que fue la Torre de Babel y todos sus idiomas juntos.
Como dijo alguna vez un famoso vanguardista, y era Vallejo: "este libro ha nacido en la más absoluta orfandad, soy el único responsable de su estética". Orfandad quizás es mucho decir en esta época. Pero que Gutiérrez ha incursionado y nos presenta una estética de la cual él es, en este instante, el único responsable y se va a tener que abrir un camino en el Perú, estoy convencido.
Felicitaciones.

.F E R N A N D
....................O A M P U E R O:

Como ya tenía previsto, Mirko nos ha ofrecido lo que esperábamos. Un análisis sesudo y lúcido. A mí me toca el panegírico.
Esta noche… esta noche es la noche de Bombardero y, sin lugar a dudas, es una noche de celebración. La celebran ya algunos de los lectores, la celebro yo, como presentador, y estoy seguro que, en consonancia, la celebrará también su autor, César Gutiérrez. Por este Bombardero, creo yo, César se va a pegar la gran bomba. Ya se las viene pegando desde hace mucho, a modo de anticipo, pero hoy lo hará con mayor razón.
Quiero pues, para dar inicio a mis breves palabras, saludar esta noche a los lectores del libro nonato que ha escrito César Gutiérrez –quiero decir, a los lectores que han leído los capítulos de anticipo publicados en revistas y blogs literarios, entre quienes me cuento--, y saludar asimismo a sus futuros lectores, que estoy seguro serán muchos con el transcurrir del tiempo. Quiero saludar, también, a sus futuros críticos, ya sea que hablen bien o mal de Bombardero, el brillante artefacto literario que ha producido César Gutiérrez.
Bombardero, como algunos saben, es un libro que nace con una leyenda incorporada, no solo por su calidad y su refrescante novedad, sino también por su enorme complejidad. Esta complejidad, sin duda, le acarreó problemas cuando el autor intentó editarlo. Es decir, enriqueció la leyenda. Si la mayoría de autores tiene dificultades para conseguir un editor que publique sus obras, César Gutiérrez ha debido de sortear obstáculos homéricos. Bombardero fue rechazado por una docena de editoriales del Perú y España. Fue rechazada, incluso, con displicencia y hasta con sorna. Todos le decían que el libro era un dislate, que estaba muy largo, o bien que no lo veían comercial ni tampoco de fácil lectura.
Y, bueno, no les faltaba razón. El libro, sin duda, no tiene pinta de ser una obra muy comercial, pero ofrece a cambio algo que es indiscutible: huele a buena literatura. Es más: huele a muy buena literatura. Y en cuanto a la lectura, sí, he de reconocer que Bombardero, aparte de ser un texto largo y disperso, requiere de lectores entrenados. Lectores que sepan lidiar con una verdadera explosión de referencias de todo tipo. Citas de libros sagrados, citas de poemas, citas de canciones, citas de reportes científicos, citas de noticias y de trivialidades, todo entremezclado con cifras, signos, grafías y fotografías, todo ello deslizándose hacia nosotros, los lectores, con el fragor de una avalancha o un torbellino.
Tanta desmesura, pese a contar con un hilo conductor –todas las caras de la tragedia del 11 de setiembre en Nueva York, la de los suicidas terroristas y las de sus víctimas, la de los millones de espectadores en el mundo que se horrorizaron en vivo y en directo ante los aviones de pasajeros convertoidos en armas de destrucción masiva y la del enamorado que refiere su tragedia individual, la muerte de Rachel, su amante y musa–, tanta desmesura, digo, entraña en todo momento una línea poética de gran tensión emotiva. La desmesura es su opción literaria.
Por otro lado, el libro es francamente pesado. Ya verán cuando lo tengan en sus manos. Tiene 550 páginas en formato grande y procede, según me dicen, de un original de 900 páginas. Para que se hagan una idea de su peso –yo lo he pesado en la balanza de mi casa— pesa sus buenos 2 kilos, lo cual lo convierte en un arma de defensa personal, algo muy apropiado, dicho sea de paso, pues la temática del libro es la violencia de la humanidad. La violencia que empieza con la mandíbula de burro que esgrime el bíblico Caín cuando asesinó a su hermano Abel hasta el terrorismo de las bombas. Aquí esta todo. El fuego de la barbarie y el fuego sofisticado de la tecnología de muerte. Y aquí están, sobre todo, los motivos delirantes de toda esa violencia.
Ciertamente los editores recelosos, al leer Bombardero, no habrán sabido cómo clasificarlo. ¿Qué es esto?, me imagino se habrán preguntado. ¿A qué género pertenece? ¿Es un texto narrativo? ¿Es un texto poético? ¿Es una bitácora descomunal sobre el bombardeo de las torres gemelas de Nueva York? ¡Qué demonios es!
Si esto les pasó a los editores, ¿qué les pasará a los lectores? Por eso mismo, al enfrentarse a este libro, queridos amigos, tranquilos, vayan con calma. Eviten caer en ligeras y simplificaciones. Díganse a sí mismos, si se quiere, que es un testimonio sobre la violencia y la guerra, y a la vez un alegato en contra de los fanatismos. Díganse, también, que es la crónica exhaustiva de la pérdida de un ser querido en la hecatombe más dramática y espectacular que marca los inicios del siglo XXI. Y díganse, claro está, utilizando un criterio flexible y muy contemporáneo, que Bombardero es una novela. Yo me inclino por lo último. Bombardero es una novela. Una novela demencial, pero novela al fin y al cabo. Una novela que, a excepción del primer capítulo, que es un capítulo imprescindible y muy bueno, en lo que también coincido con Mirko, se puede leer salteado, como se lee la Rayuela de Julio Cortázar, o como los cristianos leen la Biblia o los musulmanes el Corán.
Llegado a este punto, en fin, confieso que me encuentro en un aprieto. Y es que, de hecho, no soy la persona más adecuada para presentar este libro. Yo soy, como muchos saben, un cuentista y un novelista que cuenta sus historias a la manera clásica. Y Bombardero, respecto a mi concepción de lo que debe ser una novela, resulta todo lo contrario. Para mí, una novela es una trama organizada, un lenguaje transparente al servicio de una historia, un retrato definido de personajes, un universo bajo control. En este libro, en cambio, gobierna el caos. Bombardero respira el caos y las humaredas desde una percepción omnipresente con múltiples puntos de vista. Bombardero, en realidad, convierte sus capítulos en escombros. Bombardero es una estructura ruinosa y una acumulación de fragmentos, y, sin embargo, compone un mundo cohesionado, un torrente de erudición y de sensaciones, donde el autor es un ser camaleónico, pues oficia roles diversos, ya que a veces es un cronista y otras un historiador, un humorista, un novelista psicodélico, un escritor de prosa refinada y un loco verborreico, pero casi siempre un poeta en trance agónico de ser un hombre de su tiempo.
A propósito de la verborrea, el César Gutiérrez que yo he conocido casi no hablaba (nos conocimos personalmente cuando él era redactor de la revista Somos). César era un ser silencioso, y nunca parecía estar muy en sus cabales. Siempre tenía un aire fantasmal. Vestía a toda hora de negro, como si guardara luto por su estado de ánimo, y era muy quieto y misterioso. Yo creo que todas las noches se iba de juerga y luego se aparecía por la redacción con sus notas escritas a la carrera, aunque siempre, hay que decirlo, sus notas fueron de primer nivel. Además, César tenía problemas de insomnio. Y aquí viene mi gran contribución a su novela. En su novela el personaje toma Dormex, una píldora para dormir que te tumba como un tronco en cosa de cinco minutos. Bueno, yo le recomendé esa píldora. Él no la conocía. En aquellos días yo tenía problemas para dormir, pues me habían diagnosticado una enfermedad que se creía terminal, así que llamé por teléfono a todos mis amigos drogadictos en busca de la mejor pastilla para dormir. Buscaba una píldora eficaz y que no me dejara resaca a la mañana siguiente. Me recomendaron el Dormex, y yo le pasé el dato a César. Imagino que por esos días, cada uno en su casa, dormiríamos como benditos. El problema fue que yo no fallecí, como me habían vaticinado, y el Dormex crea adicción. Anduve colgado varios meses. Me costó un sinfín de esfuerzos y temblores de heroinómano salirme del Dormex.
-¿Tú sigues con el Dormex, César, o ya lo dejaste?
-Sigo colgado, Fernando.
Esta novela es vanguardismo puro, o posvanguardia, como la llaman ahora. Sus páginas avanzan en cuenta regresiva. El libro empieza en la página 550 y sigue rumbo hasta la hora cero. El final es el estallido de los aviones y la lluvia de cenizas, en Nueva York, cuando caen las torres gemelas. El final es también la hermosa enumeración de todo lo que el narrador y sus personajes han visto a lo largo de la vida que se extingue. Lo que encierra una corta vida humana, lo que nos toca atestiguar. El principio, en cambio, acontece en París; es una viñeta sobre una visita a la tumba del poeta César Vallejo en el cementerio de Montparnasse. El narrador desliza su lúbrica mano en los bluejeans de la bella Rachel o Raquel y palpa sus muslos y su sexo, que por alguna extraña premonición, ya anuncian la inminencia de la muerte.
No quiero decir más. Este libro trae muchísimas cosas por leer y disfrutar. Con esta novela, sin duda, a César Gutiérrez le estalló el volcán, le estalló el Misti.
Para terminar, quiero leer un breve párrafo que me envió hace dos días a través del correo electrónico un paisano de César Gutiérrez, mi amigo Jorge Eduardo Benavides, que es también otro gran arequipeño de las letras peruanas. Desde Madrid, nos dice Jorge Eduardo: “Este es uno de esos libros por los que a veces quisiera estar en Lima: para asistir a su nacimiento, para brindar por él y su trayectoria que seguro que generará tanta controversia como entusiasmo. Tuve la suerte de leerlo cuando acababa de salir del horno, por así decirlo, y siempre pensé que era una magnífica novela absolutamente inusual en las letras de nuestro país, con una prosa corrosiva y trabajadísima, con una historia compleja, actual y fascinante. Creo que ha llegado su momento. Aunque estas horas sean para mí el amanecer en Praga y deba estar roncando (Jorge Eduardo, en este momento, participa de la Feria del Libro de Praga), me uno a los amigos que se han dado cita con el Bombardero. Mis felicitaciones, querido César”.
Bien, estas fueron las palabras de Jorge Eduardo Benavides. Y ahora, finalmente, yo remato con las mías: recibe también mis felicitaciones, querido César.


CÉSA
RG 11 fragmentos vivos de un motor muerto

1►
(PREGUNTA): ¿de dónde viene esa actitud tan negativa esa brutal honestidad ese desprecio por la humanidad?
(RESPUESTA): soy de arequipa tempranamente me percaté de haber nacido en un lugar triste distante y sin importancia y eso me amargó mucho me hizo así

2►
un perímetro de lava el volcán tutelar fuma de rabia los críticos cacarean y nosotros estamos en el aire años ochenta la luna lanza su clásico rayo pavonado el planeta es redondo y frío y plano y gira a 33 y 45 r.p.m. los astros siouxsie eno morrissey los astros clavados con alfileres en el closet vigilan tu vida te dicen qué leer the cure recomienda leer a camus the smiths a sartre virus a savater savater a cioran y cioran recomienda el suicidio un día asalto una emisora estamos en el aire digo volar en stereo irremediable anclaje en el aire en la poesía un mimeógrafo publicamos los críticos cacarean estamos en el aire destruir para construir no sé lo que quiero pero sí cómo conseguirlo una mezcla combustible de pólvora y locura enciende el motor el vértigo tentador de la aventura los críticos cacarean y yo no sé lo que quiero pero sí cómo destruirlo los críticos cacarean / nosotros ponemos los huevos

3►
soberbio en la cuerda floja mantiene alta la vista en su equilibrio el equilibrista debuta en nubegris es 1997 acelera con las canciones frena con las explosiones y al final siempre le cuidan las canciones porque las canciones están en el aire y solo hace falta que alguien las atrape para que no vuelvan a convertirse en oxígeno que es el elemento natural de las canciones esto es: hola bombardero y adiós rachel una pena tener que matarte en torre norte pero la vida es así todos vamos a morir todos menos bowie bowie lleva mucho tiempo cuidando de los ángeles y estoy seguro que cuidará de nosotros mientras sigamos confiando en las canciones

4►
doy vueltas por la zona cero como un avión que pierde ritmo en la perspectiva jehová trabaja en una fábrica de hielo y una funeraria es la mejor agencia de viajes y una novela que crece como una película de lynch filmada en blanco y negro con grano reventado camino con una grabadora a devorar todo y filmar en polaroids es marzo 21 del 2003 termino el libro y enciendo la tele termino el libro y empieza la guerra dhl con manuscrito a madrid bombardean bagdad empieza la guerra muy bien guerra eso es guerra sigue haciendo tu trabajo guerra un mes dos meses tres meses no te publicaremos toma tu manuscrito y empiezo a girar como la última bala en el tambor de un revólver jugando a la ruleta rusa y como un soldado que llega hasta el campo de batalla y se instala en una trinchera en forma de sarcófago manipulo el control remoto y miro la tele: los nuevos proyectiles tripulados me están fabricando nuevas y magníficas heridas tengo cicatrices en el lugar donde debieron estar las medallas y desde los bordes de esas heridas se tiene una magnífica vista hacia el lado más oscuro de mi corazón

5►
un avión aparece en el cielo un avión desaparece en la torre seguir escribiendo sin faros neblineros sin frenos de emergencia sin límites de velocidad un avión corta el aire y cuando crees haber terminado un avión se estaciona un avión corta y luego conoces un submundo editorial gobernado por el caos o los intereses creados o el dinero fácil ¿y al final qué? un avión se disuelve entre los vidrios y en el aire quedan los editores desaparecidos y un avión que corta y llega y te corta la córnea una estela de hidrocarburos hollín y miles de insultos en internet durante dos años dos aviones tres años cuatro años pasan los años y hasta despegan los trenes hay 4 aviones en el aire pasan los trenes y no despega el manuscrito pasan los años y te quedas solo con tu manuscrito porque volaron los editores con los edificios cuando despegaron los aviones amén

6►
otro avión aparece y desaparece hay muchos editores desaparecidos y un solo muerto soy la onda expansiva de un avión bomba con 176 fuentes de letras 36 windgins ruso italiano latín alemán español árabe turco quechua idish catalán holandés francés japonés mandarín biblia corán talmud gilgamesh 25 epígrafes 109 imágenes 19 canciones 253 bandas de sonido que corren-vuelan-crecen… se ritman hace años que escribo en perú ee.uu. y arequipa ámsterdam parís berlín roma nueva york londres madrid buenos aires eurasia tokio hiroshima waco karbala bagdad nayaf santiago de chuco momia mía ciudad pálida nubegris 59 mails intercambiados con matalamanga 43 con el álbum del universo bakterial 32 con estruendomudo 13 con el santo oficio 0 con jaime campodónico 5 respetuosos mails enviados a germán coronado de peisa preguntando qué fue del manuscrito que me pediste y cero mails respondidos por germán coronado de peisa es invierno es de tarde y es el haití y ella es mónica prepárate para que no te perdonen haber escrito este libro me dice mil 68 mails enviados a mónica belevan y mil 68 mails respondidos por mónica belevan la chica precoz la niña veloz la niña genio van y vienen mails pdfs windgings exels power points un año dos años gracias mónica por la precisión quirúrgica gracias mónica por el imperio de tu mirada y la filigrana en tu pluma gracias mónica por romper la barrera del sonido y hacer tuyo este libro (bifronte)

7►
muerto vapuleado y halagado y otra vez vapuleado pobre manuscrito es hora de volver a morir porque se va a cerrar tu círculo vagabundo por 2 continentes y 7 rechazos en 4 años porque ahora el presidente de la república independiente te hará volar el filósofo guillén emite el decreto de desembolso en cuya virtud se abre el caño de manera tierna y real-maravillosa oído a la música: gobierno regional de arequipa. acuerdo regional nº 059-octubre 13 del 2007- el ejecutivo regional aprueba el otorgamiento de subvenciones sociales que detalla a continuación: otorgar 2 mil soles para la reparación del campanario de la iglesia de nuestra señora de fátima de corire 4 mil soles para el techado del aula de la escuela 853 de arirahua del distrito de yanaquigua 400 soles para las obras restantes de refacción del atrio dañado por el ultimo temblor en la iglesia de yanque 4 mil soles para la construcción de un canal de riego que conecte la toma de achoma con la de condesuyos 3 mil soles para la construcción del asta de la bandera en la plaza de armas de cabanaconde rajada durante el último movimiento del volcán sabancaya 5 mil soles para el horno comunitario de layo afectado por el friaje 6 mil soles oro para la impresión de la novela bombardero del escritor etc. etc. publíquese divúlguese y léase en lima un día de noche cuando todos estén en la noche

8►
compren 589 páginas en 17x24 cm. papel interior couché mate y 90 gramos de calibre la única campaña de marketing que hago en mi vida la hago entre mis amigos ¡compren!: son 586 páginas de pura aventura 500 ejemplares encolados y cosidos hot mel a la francesa con tapa en folcote de calibre 12 en plástico mate con barniz sectorizado en negro rojo y plata quemada carece de ibsn no ha pagado impuesto legal y en lugar de copyright tiene copyfight además permite el pirateo con o sin permiso del autor o de sus viudas literarias cada artefacto pesa un kilo 250 gr. según lauer y un poquito más según ampuero manipulaciones digitales sobre fotos y/o pintura gracias a mis hermanos de quechueslovaquia: gracias ana de orbegozo y gracias giselle gulgentops gracias paloma la hoz secret muñoz maría fe nevares andrea montenegro natalia gallardo giannina tramontana andrés longhi guillermo cebrián víctor delfín guillermo farfán oscare franco roxana chirinos alida werner marta castañeda sergio carrasco carla garcía kenneth o’brien kike casella kike sánchez hernani chío silva santisteban gabriel gargurevich sophie canal galia gorriti isabel ilundain doris bayly raúl cachay pelo madueño enrique prochazka rolando luque odi gonzáles arturo higa ricardo chalco gracias hermanito patrick o'brien gracias rodrigo quijano por desempolvar este libro en el hangar y colocarlo en la pista de despegue gracias a lucho cieza de león por hacerlo despegar desde esa misma pista gracias lorry salcedo y gracias ramiro llona por tus colores y tu fe gracias al ix cuenca por trabajar para esta que es La Noche gracias a baldomero cáceres por eso mismo por ser mi hermano por compartir el principado de las mareas gracias oscare tramontana que lees por primera vez bombardero el 2004 en máncora y por segunda tercera cuarta y quinta vez este mes gracias a usted doctor abelardo oquendo porque solo la sabiduría es capaz de encender la pradera

9►
gracias mónica villalobos porque la tierra giró para acercarnos el uno al otro giró sobre sí misma y adentro estábamos nosotros hasta que por fin nos juntó en este sueño gracias chiara rómoli alta como una columna de huno coherente como un rayo láser gracias susana bouroncle por dibujarme por dibujar este libro por instalarte en la zona cero de mí mismo y por eso me tatúo tu nombre con un clavo gracias madre que eres un pozo de ternura y gracias a ti padre que eres un pozo de melancolía de esa melancolía que viene desde la eternidad

10►
este libro también es cómo no un homenaje a quien todas las mañanas tiene la delicadeza de derramar amplias dosis de luz desde la república de las letras: lauer es la precocidad por excelencia la originalidad a prueba de balas el tropical cantante de las mecánicas musas y vanguardista condecorado junto a bowie caballero de las artes y las letras y admirable maestro en esto de ir buscándole tonos al silencio esta noche homenajeo también a fernando ampuero prolífico y versátil prosista fino un bicho auténticamente raro de muy buenos modales un escultor de putas lindas y mujeres benditas un amigo entrañable cuya elegancia generosidad y altura gobernó mis años de periodista años con una calidad de vida impecable invalorable divertida inteligente inhallable. gracias por el alto honor señores

11►(final)►
he llevado a un hermoso amor hasta la tumba de cesitar vallejo y hemos cantado salmos de gloria mirando aviones sin saber que un año después iba a desaparecer en torre norte cuando llegaron las turbinas he visto a la literatura por encima de todas las cosas he sido un cazador desnudo un buzo a pulmón libre un equilibrista sin red he sido arrojado por la tempestad he escrito este libro con una voluptuosidad gobernada por el dolor con los motores de la angustia con la gasolina del infierno he amado a mi chica por sobre todos los rascacielos y bajo todos los aviones la he venerado como a una virgen esculpida en túneles de viento y por eso ella es mi única patria y mi única religión… todos esos momentos se perderán en el tiempo es hora de morir pero antes de disolverme como lágrima en la lluvia ruego a los creyentes elevar una plegaria por ese protagonista por ese pobre muchacho que no sólo pone en riesgo su pellejo: pone en duda la obligación de existir porque al igual que el libro que lo contiene asiste a la mortalidad virtual de toda significación instituida a este libro no le importa instaurar momentos imperecederos y si eso ocurre que lo sea de rebote: en tanto éstos configuren la posibilidad de construir la significación habitando al borde del abismo. si cada yo empieza con una fisura cada página de estas contiene una explosión. por eso este libro es una herida. y por eso mismo no volveré a publicar pero me anima un consuelo el consuelo del condenado a muerte que al menos está seguro de pasar una buena noche… en La Noche. razón por la cual a continuación charo dueña de las mejores noches de lima derramará sendas garrafas de lúpulo de acholado y de la sangre de cristo en las gargantas de la ávida concurrencia
bienaventurada sea la amable concurrencia
bienaventurados los católicos borrachos porque verán a dios dos veces.
.
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.
.barLaNochevie25abril08.

lunes, mayo 12, 2008

intensidad y altura : Caretas




AR3KIPaTeVe

miércoles, abril 16, 2008

8 0 m 8 4 r d 3 0 e n L a N o c h e



mirko lauer
&
fernando ampuero


bar
La Noche

vie 25
7:30 pm




domingo, abril 13, 2008

e s p a ñ a apuesta






80M84RD3R0 PERUANO

«El reto era organizar el caos en forma de historia»

Maria Fé Nevares

Después de ser rechazada por 2 editoriales españolas y 5 peruanas, permanecer inédita durante 4 años y despertar, durante ese tiempo, las reacciones más encontradas que recuerde la literatura de su país, finalmente apareció Bombardero, la novela del escritor peruano César Gutiérrez (Arequipa, 1966), unánimemente considerado un artefacto insólito y revulsivo, “el experimento posvanguardia más ambicioso de los últimos cincuenta años”.

¿Cómo y cuándo llega Bombardero a las editoriales españolas?
El 2003, después de dos años de haber sido escrita en Lima y culminada en Nueva York.
¿Y por qué ninguna de ellas la quiso publicar?
Los círculos de lectores de esas dos editoriales dijeron exactamente: “no es un libro al alcance de cualquiera, no es fácil de leer y se requiere una enorme sintonía con el mundo del autor para disfrutarlo al cien por cien. Sólo una editorial vanguardista o un tanto experimental encontraría factible su publicación, aunque dentro de su elitismo y su originalidad, tal vez fuera del alcance de la mayoría”. Claro, se trataba de dos de las majors, que jamás invertirían en un sudaca desconocido que no escribe entretenimiento. Y como no tengo contactos en el circuito alternativo, nunca pude probarlo allí (cosa que me encantaría).
¿Y por qué fue rechazada en Perú?
Primero por falta de dinero, es un libro enorme que pesa un kilo 200 gramos, y segundo porque exigí un artefacto estéticamente bello, un libro-objeto, que es el que se editó gracias al aporte de mis amigos y del Gobierno de mi ciudad, que lo tomó casi como una cuestión de honor “nacional”.
¿Podrías hacer una sinopsis de tu libro?
Partiendo del luctuoso 11S, es una especie de road movie por mujeres llenas de amor y ciudades llenas de guerra. Es un escáner paródico que mezcla periodismo, sci-fi, poesía, cultura pop, ciberpunk y rock. Y está narrado con velocidad, humor y tristeza.
¿Aparece Madrid?
Grandemente: el protagonista entra a la ciudad por el Barrio de las Letras, sigue la ruta trazada por Diego Torres de Villarroel recordando a Quevedo, a Jacinto Benavente y a Benito Pérez Galdós en La Fontana de Oro y Episodios Nacionales; se sumerge en el pop de los ‘80, desde Defcondos hasta Radio Futura; en Chamartín narra un clásico Madrid-Barça con lenguaje tauromáquico; toma un Renfe de cercanías y viaja rodeado de mochilas-bomba; recicla a El Quijote en clave bélica y finalmente estalla cuando los detonadores encienden la Goma 2Eco y los muertos de Bagdad empiezan a llover sobre Madrid.
También hay un verso: “¿Dónde comienzas, Madrid, o es, Madrid, que eres mi cuerpo?”.
Sí, es el famoso verso de Emilio Prados citado por el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón después de los sucesos del 11M.
¿Sobre qué otras ciudades vuela Bombardero?
Sobre París, Berlín, Londres, Ámsterdam, Tokio, Hiroshima, Nagasaki, Buenos Aires, Bagdad, Karbala, Ciudad Pálida (Arequipa), Momiamía (Cusco) y Lima (Nubegris). Pero sobre Nueva York pivota la historia, historia que se quiebra con la apocalíptica asimetría de sus Torres Gemelas.
En otra entrevista con hablaste de un método de escritura hecho con i-Pods y mezclas digitales. Concretamente, declaraste: “Yo construí Bombardero para ver qué pasaba si transformaba el teclado de mi computadora en sintetizador”. ¿Puedes ampliar eso?
Entre 2001-02 escribí un texto de dos mil páginas, un vómito negro que parecía una mezcla de On the Road con Finnegans Wake que en NY se fue licuando con fragmentos de conversaciones, recuerdos, paisajes, bandas de sonido, monólogos, estados de ánimo y asociaciones de ideas en voz digital almacenadas en i-Pod. Todo lo grabado y escrito fue re-mezclado y sampleado aleatoriamente, hasta que combustionó. El reto era organizar el caos en forma de historia. A fines del 2003 tenía una ¿novela? de mil páginas preñada de cicatrices, esa fue la que llevé a Madrid. La versión final invisibiliza esas costuras.
En tu fuero interno, cómo tomas lo que dicen ciertos intelectuales de nota, que tu libro rompe moldes, es el experimento narrativo más ambicioso de los últimos cincuenta años, que refunda la poética tradicional, etc.
Espero que con humildad. En todo caso, esos serán daños colaterales, nadie en su sano juicio escribe para la historia.
Hay quienes te han erigido como el outsider que ha escrito la gran novela anticomercial de la literatura peruana.
No, eso lo va a hacer algún adolescente disfuncional con sobre-exposición a Internet.
¿Y no es más difícil de lo normal publicar un libro que tiene tantas expectativas desde hace muchos años?
Probablemente si tienes que rendir cuentas a tu editorial, a alguna sociedad secreta o a tus lectores cautivos. Yo solo respondo ante quienes trabajaron directamente por este libro: mis padres y mis chicas.
¿Y por qué crees que algo que habían leído tan pocas personas arrancara opiniones tan rabiosas entre quienes solo la conocían de oídas?
Porque Lima tiene muchos barrios peligrosos.
Dicen que tú mismo desatas esas pasiones.
No he hecho nada que los lastime. No tengo círculo, mi libro no tiene editorial, no tiene Ibsn ni Impuesto Legal, no tiene copyright (tiene copyfight) y debe ser el primer libro peruano que adscribe a Creative Commons y a los guerreros de la cultura libre.
En tu libro hay frases muy agresivas contra la Iglesia Católica, pero especialmente contra el islamismo. Versos del Corán y fuertes imprecaciones al islamismo.
Al Islamismo no, a la ortodoxia de los estúpidos. A esa ortodoxia que un valiente Houellebecq llamó por su nombre y que un escritor tan admirado por mí como Martín Amis calla porque se muere de miedo. Como Ian Mc Ewan, cuya cobardía es proporcional a su mediocridad. Qué diferencia con Rushdie. El silencio cómplice de los intelectuales ante la fatwa es una vergüenza que jamás le perdonaremos a Europa, el país de la novela.
¿Y que opinas de la novela peruana?
Que de ella se conoce afuera lo que las majors quieren que se conozca. ¿Alguien sabe en España que el mejor escritor peruano de mi generación es Jaime Bedoya y el de la subsiguiente Mónica Belevan? Nadie. Quienes no transamos con las majors somos unos fantasmas. Pero seamos pacientes porque el tiempo es la cruz de todos, fíjate: Cien Años de Soledad fue rechazado por 6 editoriales, Bajo el Volcan por 13 editoriales, el Ulises fue rechazado sistemáticamente durante 7 años hasta que T.S. Eliot intervino.
¿No hay otro escritor punkie o underground en Perú?
No que yo sepa. Hace 20 años asomó uno, se llamaba Malca y se hizo famoso por imitar a un chileno que, creo, se llamaba Fuguet. Pero con los años Malca se ha convertido en un burócrata. Dicen que es tan inteligente que siente desprecio por él mismo.
¿Y sigues opinando que Bayly es el Robbie Williams y Roncagliolo el Ricardo Arjona de la letras peruanas?
Bayly será de folletín pero es un sujeto divertidísimo. Ahora, mi opinión acerca de Roncayulo (sic) sí ha cambiado: ahora creo que es nuestro number one del Top-Manta.
Has dicho que las editoriales son un lastre…
Y que cuanto más grandes más perniciosas: instituyen premios, crean bluffs y convierten a infradotados en estrellas internacionales. Sí, eso dije.
¿Y qué tal tu relación con la prensa escrita?
He dado cuatro entrevistas: a un periódico que se distribuye gratuitamente, a Caretas, El Comercio y La República. No le hago ascos a la prensa, no me creo el Pynchon sudaca, pero si algo quiero en la vida es ser un autor para las grandes minorías. Además, ningún escritor debe ser más interesante que sus libros.
¿Cuándo presentas Bombardero?
El viernes 25 de abril 08 en el bar La Noche de Barranco . Los escritores Fernando Ampuero y Mirko Lauer me harán el honor en Lima. En Arequipa, el Gobierno de mi pueblo y mis amigos están preparando algo grande.
Finalmente, ¿por qué Bombardero?
Por letal. Porque despega y sobrevuela el zeitgeist. Porque la guerra es el símbolo de mi tiempo. Porque convoca catástrofes. Porque está escrito con ferocidad y velocidad. Porque aparece y desaparece y cuando suena ya no está, pero hay muchos muertos.


La crítica ha dicho de BOMBARDERO
Novela audaz y nada convencional como pocas en la narrativa peruana (…). De discurso epico-lírico y libérrimo (…) Quizás no sea una novela y por eso no pudo conseguir editor (nada raro cuando se desacatan las normas comerciales de la industria editorial de estos tiempos). Pero novela o no —discusión vana— del libro con que debuta en la épica César Gutiérrez puede decirse, mínimo, que aporta un aire fresco a nuestra narrativa, que sitúa en ella, sin sacrificio del interés, la poesía por encima de la anécdota, y que reivindica el gozo de la lengua y los vuelos (no fantásticos, no real-maravillosos) de la imaginación” (Abelardo Oquendo - La República).
“Este libro sale al mercado y promete reformular los esquemas canónicos de la narrativa, uno de los libros más importantes de habla hispana en los últimos años” (revista Urbania).
“Toda linealidad ha sido rota y en donde la aleatoria multiplicidad —de historias, de reflexiones, de referencias culturales y geográficas— se abre paso de manera incontinente y abrumadora”. (revista Somos – El Comercio).
“Casi mil páginas atípicas en más de un sentido’” (revista Caretas).
“Libro denso, poético y vanguardista que rompe todos los moldes de la literatura convencional y abre nuevos caminos y formas narrativas que no podrán ser ignoradas por nuestros futuros escritores hispanohablantes” (Óscar Tramontana - Centro Cultural Peruano-Británico).
Un libro narrativo claveteado de incisiones poéticas. Reúne los sueños más celestes y la realidad más negra de nuestro tiempo. Es todo un juego formal que incluye tipografía, dibujos, fotografías, canciones, etc. Un libro raro, negro, que ilumina desde adentro” (Pedro Escribano – La República).
Con absoluta seguridad, Bombardero es el experimento narrativo posvanguardia más ambicioso de los últimos cincuenta años. El lector no la tendrá fácil al leer este libro. Pero no podrá eludir su magia fascinante y su carisma, su poesía. Aquí tienen una pieza narrativa que van a adorar. Bombardero debe merecer una lectura y análisis académico pues, definitivamente, algo nuevo ha nacido en la literatura peruana e hispanoamericana (Enrique Sánchez Hernani – Dominical de El Comercio).

b0mb4rd3r0: un caTaclism0 en nUestrA lit3raturA

ciclo de conferencias


- martes 1: un seguro servidor a prueba de balas
- martes 8: internet, tecnología y literatura en bombardero
- martes 15: rock, poesía y cine en bombardero
- martes 22: periodismo, historia, sci-fi, ciberpunk y religión en bombardero


diserta: óscar tramontana figallo

auditorio del centro cultural peruano británico
bellavista 531, miraflores
7:30 p.m.
ingreso libre

domingo, marzo 30, 2008

0v3rd0s3 (bar bistrot, arequipa: 27.03.08)




miércoles, marzo 26, 2008

El Dominical - El Comercio


Enrique Sánchez Hernani
Con absoluta seguridad Bombardero, el megatexto del poeta y escritor César Gutiérrez, es el experimento narrativo posvanguardia más ambicioso de los últimos cincuenta años.
Alguien que ha revisado el libro (descomunal, por otra parte: 558 páginas) nos mencionó que tenía en mente Escalas melografiadas de César Vallejo o La casa de cartón de Martín Adán, en su resuelto interés de modificar los límites del género narrativo. Nosotros no nos animamos a ubicar dentro de un género a Bombardero. Aparenta ser una novela (hay un narrador omnipresente) y desarrolla varios cuadros que podrían tener una sucesión histórica: va del ataque a las torres del World Trade Center hacia un futuro incierto. Pero la narración corresponde más bien a un gran texto de prosa poética que incluso ha trabajado la tipografía: hay centenares de modificaciones de tipos de letras y se han insertado todos los isotipos que han sido posibles cuando se habla de tal o cual marca.
Por otra parte, la reflexión que existe sobre la gran deflagración (profecía que los ecologistas manejan para avizorar el fin del planeta) y sobre la guerra, al incluir una devastadora cantidad de información (desde marcas de objetos civiles y bélicos, a datos minuciosos sobre una multitud de cosas y sucesos) y al hacer confluir a muchos personajes -no todos perfectamente identificables-, nos hace pensar que también hay un propósito ensayístico y filosófico en el uso del lenguaje.
¿Qué cosa es Bombardero entonces? Un megatexto cuyo cuerpo central, podemos identificar, es un gran alegato antibélico. Pero no hay nada que sea identificable con un discurso político (aunque subyazca una ideología) o con un género narrativo convencional que hayamos visto antes. La técnica narrativa se parece, más bien, a ese tipo de redacción que viene consolidándose con el uso de la tecnología informática y de la telefonía celular para enviar mensajes. Y los referentes son decenas y decenas de canciones o grupos musicales (el autor fue alguna vez DJ en Arequipa, su ciudad natal), centenares de hechos y situaciones producto de la gran cultura de la multiinformación.
El autor, y esto, pensamos, más en clave de humor, además incorpora textos en otros idiomas, desde el inglés y el quechua al árabe, que finalmente son guiños a otras culturas y así, creemos, deberían ser tomados. Por momentos los referentes podrían ahogar a un lector poco culto. El libro lo abren 25 epígrafes, con párrafos de El Corán o frases de Brian Eno o David Bowie. Creo que esto es una advertencia sobre el afán totalizador y enérgicamente ambicioso del megatexto. De alguna manera es, también, la clave para leer el libro como un universo particular al que hay que aproximarse asiéndose de la poesía y la tecnología visual e informática. De otra manera -y esto lo sabemos porque hablamos con su autor en una conversación que hemos extraviado- es el relato de un viaje interior que comprendió, también, un viaje exterior: el libro fue escrito a lo largo de más o menos ochos años en ciudades que van de Arequipa y Lima a Nueva York. Por eso es que está salpicado del recuerdo de una mujer (Rachel) y de una multitud de referentes a la cultura peruana dentro del contexto explícitamente neoyorkino donde el texto pretende desarrollarse.
El lector no la tendrá fácil al leer este libro. Pero no podrá eludir su magia fascinante y su carisma, su poesía. Quienes estén interesados por el desarrollo moderno de la cultura occidental y sus no pocos tropiezos con el mundo musulmán, avizorados desde una torre poética, aquí tienen una pieza narrativa que van a adorar. Obviamente, Bombardero debe merecer una lectura y análisis académico pues, definitivamente, algo nuevo ha nacido en la literatura peruana e hispanoamericana.
(El Dominical de El Comercio, 23.03.08. Foto: Herman Schwarz - Photoshop de la casa).

lunes, enero 28, 2008

Inquisiciones. BOMBARDERO / 8OM84RD3RO



Escribe: Abelardo Oquendo